El Reino de la Magia Una vez que nuestro viaje comenzó, la fascinación que nos rodeaba a todos llenaba nuestras esperanzas de que el día intensamente caluroso traería consigo el sol de la diversión garantizada y de seguro, pensé, una deshidratación inminente. Les recordé a Berenice y a las niñas no olvidar las cantimploras de agua de aluminio que compramos ex professo para evitar cualquier visita a la enfermería y sueros nocturnos, así como los ponchos contra la lluvia que nos estuvo persiguiendo durante todo el camino. Nos montamos al trencito que conduce al primer filtro del parque: las taquillas. Para ahorrar tiempo y sobre todo para forzar el viaje y no arrepentirme reservé las entradas en el sitio electrónico, después de todo el Internet es de lo gringos. Al apearnos del cochecito de más de 50 vagones tirados por una especie de trailer en miniatura que nos dejó a la entrada, la masa amorfa de alrededor de 150 almas nos enfilamos a dejarle a Walt y su mundo 70 dólares por person...
Blog dedicado a la reflexión y descripción teórica del mundo cómico-mágico-musical de Raúl Carrillo Arciniega