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Los buenos burgueses o ratos de ocio A José Escobar en sus últimas quijotadas Vebblem en su ya clásico libro The Theory of the Leisure Class habla de la organización de la clase aristócrata. En el libro se comenta cómo esta estructura social posibilitaba el desarrollo de una estética definida, con alto valores espirituales. El Rey, como es sabido, es nombrado por Dios para gobernar y proteger a quienes explota para subsistir a sus costillas. Dios nombra a su representante en la tierra para que, a través de una estructura paralela, el Rey cuide de su grey, masa amorfa sin facultad de gobierno. Al no tener nada que hacer y el tiempo para pensar, la aristocracia busca maneras de justificar su dominación y su ejercicio a través de la fuerza. Estos ladrones de marca han operado desde siempre de la misma manera. Bajo la anuencia de cualquier Dios, invaden, saquean y violan, para después volver a vender la posibilidad de permanencia en el mismo lugar de los despojados a cambio de un tribu...
Erecciones Cuántas erecciones contenidas en medio del mundo. Cuántos deseos suspendidos por volcarse a devorar un universo jugoso y distante que no se completa. Por eso escribo, para dejar constancia de mi falibilidad como entidad aislada dentro de sí misma y arrojada a un tiempo marino, marásmico, marísmimo lleno de un episodio errado, de una malformación mental que persigue sustraerse de ser aquello que ha debido ser sólo por el temor de salir a conquistar aquello que no se ha resuelto. Y esto no es un lamento, ni siquiera un reproche a la forma de vida de la sociedad en la que habito, sino sólo un llamado a la cordura de mi propia parte. Cordura de las cosas que son, momento en el que no me entrego más que a aquello que puedo introducir dentro de estas líneas que a veces falseo para encontrar algo, buscar algo, perseguir una forma que imagina más arriba y menos dentro de un espacio que recorro y que cambia mientras lo piso, porque el mundo cambia, porque mi presencia se agota dentr...
Maneras de imaginar: entre lo aburrido y lo divertido Dentro del mundo académico se pueden decir muchas cosas que siempre sirven para mostrar el descontento de todos aquellos que no lo viven. Acabo de regresar del El Paso, Texas, o si se prefiere de Ciudad Juárez, que es casi lo mismo, en donde di una ponencia (los mamilas le llaman paper ) en el famoso Congreso de Literatura Mexicana Contemporánea. Eso en realidad no es lo relevante de la reflexiones que hoy me atañen, sino la manera de imaginar el mundo desde dos perspectivas: lo aburrido y lo divertido. A diferencia de los demás congresos a los que he ido en mi afán por viajar gratis, comer y beber a expensas de otros, la mayoría del personal era exclusivamente mexicano, compatriotas, hermanos del alma, que como yo, hacen una vida académica pero en una región más transparente. En el común del circuito congresal norteamericano se encuentra un espectro de colegas de diversas universidades gringas y nacionalidades, en donde se habla co...
Repaso a la crítica o ¡Hazlo como hobby! II La lectura se fue conformando en una actividad que sólo hacía para llenar aquellos “terribles vacíos”, de acuerdo con mis pares, con los que mi vida se sustentaba y con los que hasta entonces había vivido. Por lo visto, había llegado a una jungla de letras donde la permanencia dependía de la cooptación del adversario, así como de la rispidez del comentario para hundir al contrario de forma inmejorable. Al tiempo entendí que leer no era lo mismo que entender lo leído, y lo que es mejor, acumular lo leído en una suerte de herramienta de trabajo para relacionar lo que se lee con el mundo que te rodea. La mayoría de mi pares no han llegado a entender cuál es la diferencia, y lo que es peor, no saben que tienen esas carencias. De ese modo, gracias al resentimiento que de los otros tuve, pude fijar una actividad que no es propiamente literaria sino analítica. Asimismo, el resentimiento es el que me ha llevado a formular aproximaciones al estudio ...
Repaso a la crítica o ¡Hazlo como hobby! I Mi madre dentro de su pensamiento racional y pragmático me advertía con poder oracular que no me dedicara a las fruslerías literarias porque de eso no iba a poder vivir, léase acumular riqueza. ¡Cuánta razón tenía! Yo porfié en el camino de la palabra más por desobediencia y para llamar la atención de mis padres, que por una razón de gustos. En mi vacilante inicio por la senda de la adultez me entregué a la literatura por mera pose; se me hacía que usar el cerebro dentro del contexto clase mediero mexicano era una rebeldía en todo sentido. El tipo de amistades provincianas a las que estaba acostumbrado no veían más allá de su guardarropa diario y de la acumulación de bienes sólo con afanes de lucimiento. Al ser de los más desprotegidos de los individuos en una escala social, me dedicaba a condenarlos por envidia y a cultivar eso que ellos no tenían: resentimiento. El resentimiento es siempre visto como una cualidad negativa. En mi experien...
La construcción del ser latinoamericano II Ahora creemos que las cosas están bien, sólo porque somos nosotros los que vivimos en ellas. Sin embargo, nunca ha habido nadie que no viva dentro de sus cosas y que haya presenciado otras que no estén en su rango de vida. Podemos comparar las cosas que no había y ahora hay. Lo evidente frente a lo no tanto. Creemos que el mundo es mucho mejor porque pensamos que no hay cosas que no sabemos que existen hasta que descubrimos que siguen vigentes. Así, la manera de imaginar mi universo es un mundo lingüístico que parte de una lengua para extenderse más allá de los confines de mis aproximaciones. Es decir, imagino primeramente el mundo en español, concretamente en español mexicano. Imagino una serie de universos sobrenaturales que nunca he conocido y que ni siquiera estoy seguro de que existan. Imagino que tengo históricamente problemas para asimilar mi humildad. Imagino que soy parte de unos rituales festivos, de una confusión metafísica, de una...