Ir al contenido principal

Erecciones


Cuántas erecciones contenidas en medio del mundo. Cuántos deseos suspendidos por volcarse a devorar un universo jugoso y distante que no se completa. Por eso escribo, para dejar constancia de mi falibilidad como entidad aislada dentro de sí misma y arrojada a un tiempo marino, marásmico, marísmimo lleno de un episodio errado, de una malformación mental que persigue sustraerse de ser aquello que ha debido ser sólo por el temor de salir a conquistar aquello que no se ha resuelto. Y esto no es un lamento, ni siquiera un reproche a la forma de vida de la sociedad en la que habito, sino sólo un llamado a la cordura de mi propia parte. Cordura de las cosas que son, momento en el que no me entrego más que a aquello que puedo introducir dentro de estas líneas que a veces falseo para encontrar algo, buscar algo, perseguir una forma que imagina más arriba y menos dentro de un espacio que recorro y que cambia mientras lo piso, porque el mundo cambia, porque mi presencia se agota dentro del espacio temporal demarcado en un ir y venir de figuras, de señales, de reflectores encendidos, de días en que conduzco un coche para llegar a la puerta de una casa, de una aislamiento melancólico por haber perdido mi forma, un espacio que no distingo a medida que lanzo el llamado del amor, y de llamarse de cualquier manera.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

En la tierra de Op Cap 8

En tierra de zombies En los años noventa cuando tuve la mayoría de mi formación intelectualosa y sentimental, las películas de Hollywood me eran siempre desdeñables y más que eso, llegaba a juzgar la calidad moral de quienes las veían y se abstraían en una realidad ajena a la suya para vitorear y corear una lengua y una realidad que no eran la suya. Ahora después de casi diez años de estar en Estados Unidos los contenidos hollywoodenses me parecen cada día más cercanos. El hecho de tener hijas nutriéndose de él me ha convertido en alguien mucho más receptivo a sus producciones y sobre todo a sus motivaciones. Aún me siento como extranjero, porque lo soy, y outsider, porque nunca lo he dejado de ser, pero creo poder establecer puentes y conexiones mentales para poder llegar a entender su mundo. Como mi vida siempre ha estado marcada por la ausencia y la huida he tratado de reflexionar sobre el desplazamiento que la motiva. Hasta hace poco creía que ir de lugar en lugar e...

Presentación de mi libro La espectralidad mexicana de Steinbeck en el mar de Cortés