Esta es la tercera (y última) entrega de la persecución que Johnny ha tenido desde hace tiempo. La hago pública sólo por el placer morboso de exhibirse, de ser excéntrico y de saber que nadie ha de tener tiempo para leerla. El perseguidor de Johnny ( Finale larguísimo ) III El perseguidor se hizo como de agua, como de ceniza, como de silencio y dejó de servir de pretexto para componer las normas vacías del tiempo, que repito hasta el cansancio. Y es que hablar sin morderse la lengua es creer que las cosas se sucedieron como si todo hubiera pasado. Entre tanto el alma del que perseguía una cola, o que como cola se perseguía, era un mundo de oportunidades, era un mundo todo limpio en donde la única miseria que podía verse estaba oculta en cada uno de nosotros, aquellos que bañados diariamente con agua de todas las temperaturas posibles buscábamos dignidad al mejor precio. Y aquí me interpongo, me abro de pecho para buscar algo más que la rabia en el cuerpo de no saber a ciencia cierta ha...
Blog dedicado a la reflexión y descripción teórica del mundo cómico-mágico-musical de Raúl Carrillo Arciniega