<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912</id><updated>2012-01-22T12:55:16.215-05:00</updated><category term='Bare Necessities'/><category term='simple bare necessities'/><title type='text'>CÁLIDA FORNIA</title><subtitle type='html'>Blog dedicado a la reflexión y descripción teórica  del mundo cómico-mágico-musical de Raúl Carrillo Arciniega</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>114</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3862603286892161303</id><published>2012-01-22T12:54:00.000-05:00</published><updated>2012-01-22T12:55:16.226-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: orange;"&gt;¿Es usted indio?&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;“Soñé que en una entrevista mepreguntaban: “¿Es usted mexicano?” “Sí, respondía, pero no lo vuelvo a ser”.Del cuento “Mariachi”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;Juan Villoro, mexicano de padre español(en Estados Unidos tendría que llamarse méxico-español), luminaria de lasletras nacionales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;He leído ciertos comentarios a propósitodel video del &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=aeGSzL3t1fs" target="_blank"&gt;“Gentleman de las Lomas”&lt;/a&gt;. Todas las reacciones son condenatoriasy coinciden en varios puntos, uno de ellos es el de la indignación. Laindignación procede de un sentimiento de enojo y repulsión de los actos que secondenan. Sin embargo la indignación también se realiza cuando hay una parteque se reconoce como propia al contemplar la acción condenada. No sé si estesea el caso, tal vez es la manera de reaccionar, la empatía con la violencianecesaria, o descubrir que el odio está vivo y se mueve libremente dentro de lapirámide social. ¿Qué es lo que más asusta del video? Creo que su familiaridadcon la indolencia ante el dolor del otro, un “otro” que no es reconocido comoun nosotros. Siento quelas respuestas van más hacia la lástima por el hecho de golpear a un indefensoque por la empatía hacia acabar con las diferencias y exigir que la ley seaplique de manera igualitaria. ¿Por qué el agredido no se defiende? ¿Por quélos que contemplan la escena no separan a un señor de unos 60 años que golpea aalguien de 25?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;a href="http://blogjesussilvaherzogm.typepad.com/el_blog_de_jess_silva_her/2012/01/sociedad-de-la-humillaci%C3%B3n.html" target="_blank"&gt;Silva-Herzog Márquez&lt;/a&gt; afirma que en Méxicohay una sociedad de la humillación. Humillar al otro, afirma, es la monedacorriente de quienes han sido escogidos para ser depositarios de los favoresfiscales y gubernamentales e instalarse en la cúpula de una sociedad piramidal.Concluye que México es a todas luces una sociedad de castas. Estoy de acuerdoen todo eso, sin embargo, habría que hacer una matización. El problema de Méxicoexiste desde que se construyó la idea de México. Desde que los españolespusieron pie en esa tierra y decidieron que tenía que ser suya. El granproblema de los europeos al llegar aquí fueron los indios. Los libros dehistoria ponderan a México como una sociedad que ha sido construida por tresgrupos raciales: criollos, indios y su mezcla abominable y además amenazante,los mestizos (así se les dice a los que parecen indígenas pero no hablan lenguaeuropea y son morenos. He hecho una encuesta para saber si el mestizo tiene lapiel blanca y me han contestado rotundamente que no). Estos tres componenteshabrían de funcionar como una teoría dialéctica donde la tesis eran los criollos,la antítesis los indios y la síntesis los mestizos. La realidad es que no ha funcionadode esa manera. Lo más curioso de México es que el mexicano piensa que en Méxicono hay racismo, sólo clasismo, que la legitimación del poder se da por vías declase y no por vías de raza.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;No quiero ser maniqueo para afirmar que sólo haydos versiones sino que lo que ha sucedido es el resultado de una lucha por alejarse y deshacersea toda costa de lo indio, de lo indígena. En México una de las mayoresaspiraciones es no ser indio y uno de los grandes insultos, cargados de rabiaes “indio”.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;a href="http://www.razon.com.mx/spip.php?page=columnista&amp;amp;id_article=107371" target="_blank"&gt;Julio Trujillo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt; en su columna clama por una diversidad de insultos,quiere que Sacal sea más instruido y que insulte con mayor compostura, queinsulte como Churcil. Es probable que no entienda el odioracial porque nunca lo ha experimentado. No creo que Sacal deba insultar deotra manera más que con la única que es reflejo de todo los demonios que llevaadentro el mexicano. El miedo de todo mexicano es &amp;nbsp;ser indio, aunque su fisonomía lo confirme. Salir de ese estado atávico en el que México se ha visto sumergido, omejor dicho, en el que el México fundamentalmente rural se ha mantenido a loslargo de 500 años. Humillar dice Silva-Herzog es el común denominador de la“sociedad mexicana”, pero finalmente, creo que el punto nodal de esto es quiénprecisamente constituye la sociedad mexicana: quién humilla a quién y quécondiciones se necesitan para humillar. Trujillo dice que basta con tener uncoche para humillar. Es decir, basta tener dinero y que se note. Basta con serel objeto del deseo para que la humillación pueda echar a andar su rueda. Eldinero es el sucedáneo de una sociedad mayoritariamente morena que, gracias ala revolución, hizo que el indígena se adentrara en la ciudad y rompiera lasociedad de castas que se practicaba en el siglo XIX; así el indio creyó dejar de serlo y se conviertió en mestizo. Es decir, con ayuda del mercado democratizador el indioahora puede aspirar a consumir y quitarse a todo costa lo indio. Pero comodijera el dicho arraigado en el inconsciente colectivo que todo lo corrige:“aunque la mona se vista de seda mona se queda”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;Trujillo se pregunta qué pasó por lacabeza del llamado “empresario” para descargar el odio, la inquina, sobre unvalet parking que no le quiso cambiar la llanta al señor. Me atrevo a decir quenada, no creo que haya pensado nada sino que sólo actuó como tenía que hacerlo:castigando la insubordinación del lacayo, castigando al indio a golpes. El odiode Sacal explotó porque el “gato” no quiso reconocer la distancia racial entreél, el contexto de las Lomas (que no es México) y la diferencia que había entrelos dos. Creo que Sacal sólo articula el odio racial de un México atrapado ensu propia esquizofrenia: México no es blanco pero quiere serlo; México no es elpaladín de la modernidad pero se empeña; México está siendo retrasado por susindios que se insubordinan, pero no sabemos si nosotros somos indios o no. &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=6QCrGKm8mg4" target="_blank"&gt;Las ladies de Polanco&lt;/a&gt; también lo atestiguan: los indios retrasan el progreso delpaís y por ellos, afirman, está así; por ellos México DF no es París o NewYork; los indios afean el paisaje de lo que podría ser México.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;La esquizofreniacultural llega a niveles lamentablemente desgarradores como se aprecia en elestudio de las dos muñecas (una blanca y otra morena) en la que &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Z341bBS7oj0" target="_blank"&gt;entrevistan a niños&lt;/a&gt; morenos y blancos sobre los prejuicios raciales: una niña con piel morenay rasgos visiblemente indígenas afirma que ella es buena porque es “blanquita”en ciertas partes de su cuerpo. Todos los morenos quieren ser blancos, y losblancos, grupo minoritario mexicano, demandan trato especial. Esta es ladiferencia fundamental que aún rige las relaciones sociales en un país dondelas castas ya no se pueden probar con facilidad. La sociedad entonces debereconocerlas por los atuendos y las marcas, pero si eres blanco sólo por elcolor. Si eres blanco la ropa no es importante. Ser indio es una vergüenza queha retrasado el progreso de los blancos, mismos que aún dominan los medios decomunicación, las telenovelas, los artículos de opinión y las letras mexicanas.&amp;nbsp;El problema es la definición del Méxicoque se tiene, no del México aspiracional.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;El racismo galopante en México estáarraigado en su cultura y continúa reconociendo las diferencias, como lodemuestra la hija de Peña Nieto al insultar a los detractores de su padre como“la prole” apelando a una sociedad aristocrática de facto. Por eso nadie de lospresentes acude a separar al “patrón” de edad avanzada que en otro video ledice al que lo filma “¡tú a mí me la pelas!”, por eso el indio no le devuelveel golpe, por el temor de ser castigado más allá de la golpiza, más allá de la pérdidade los dientes, más allá de la vejación senil de mamar el miembro de Sacal.Nadie lo defiende porque el patrón es poderoso y de seguro se lo merecía, nadielo defiende porque en México la justicia, la educación, la democracia, laigualdad es para los hombres y la auténtica nación mexicana y no para los “pinchesindios” insurrectos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3862603286892161303?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3862603286892161303/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3862603286892161303&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3862603286892161303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3862603286892161303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2012/01/normal.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-4219383517792187402</id><published>2011-11-06T14:13:00.000-05:00</published><updated>2011-11-06T14:13:38.875-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-pbeI4Yncbks/TrbcHGRkioI/AAAAAAAAASQ/DlpClvp5wLs/s1600/DownloadedFile.jpeg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-pbeI4Yncbks/TrbcHGRkioI/AAAAAAAAASQ/DlpClvp5wLs/s1600/DownloadedFile.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;En el libro de memorias &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;What I talk when I talk about Running&lt;/i&gt; (2007)de Murakami he leído unas de las justificaciones más sinceras sobre el procesode la escritura: escribir es como correr. Escribir no es correr pero sí es unaactividad de largo alcance. Escribir es extender los dedos sobre la página ycomenzar a hilar ideas que antes de serlo no eran más que intuiciones de todolo que creíamos tener, pero sólo nos ocupamos por mera aproximación. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;He comenzado a correr hace muy poco comopara pretender tener un reconocimiento en el terreno deportivo, más ahora queme aproximo con contundencia a los cuarenta y el cuerpo no se apiada. Iniciéhace dos años para ser exacto. Sin embargo, el primer año lo hice como cuandoempecé a escribir, más bien dotado por el entusiasmo y la desesperación desaber que tenía que ir a algún lado y hacer algo con las palabras que me salíande la boca. En mi época juvenil nunca pude correr porque me faltaba el aire ylos pies me dolían, creía estar incapacitado para ejercer una actividad físicaque tuviera la tierra de por medio. Además la decisión consciente de querer serpoeta me dirigió hacia una forma menos heroica de encontrar la inspiración:quise ser poeta maldito y me dediqué, junto con un corro de amigos que ya no loson tanto, a castigar el hígado imaginando que así castigaría mi alma para vera Dios al final del túnel. No ocurrió nada de eso. Mi hígado sufrió lo quetenía que soportar y mi cuerpo sólo encontró dolores de cabeza constantes queno me sirvieron para experimentar nada más que lástima de todo el personal conel que pretendía acercarme. Empecé a correr una mañana sólo por curiosidad, porcomprobar que aquello que encontraba absurdo, era eso, una actividad que nollevaba a ninguna parte. Corrí a un buen paso por 40 minutos. Invadido por eldesconcierto convine hacerlo un segundo día. Sin plan esquemático, logré corrercinco veces a la semana por 40 minutos. Unos días fueron mejores que otros. Singuía ni gurú continué así por un año hasta decidir ponerle un propósito a midesencadenado pasatiempo. En lo que va del año me he entrenado para trescarreras, una de 5 kilómetros, otra de 10 y finalmente un medio maratón queacabo de correr la semana pasada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;En la justificación que Murakami da a suslíneas dice que escribe para saber qué significa para él correr. De no hacerlo jamáslo sabría. Sin importar cuán mundana es una actividad una vez que la has hechopor un tiempo llega a ser una actividad contemplativa, un acto meditativo.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Persiguiendo esa voluntad he tratado debuscar en cada zancada lo que hay detrás de mi cuando corro; cuando paso allado de alguien que me saluda porque percibe que estamos dentro de un mismodestino. Correr es experimentar una sensación de angustia por la vida, saberque las piernas cargan un peso que no entendemos cuando nos desplazamos por elmundo. ¿En qué piensas cuando corres? ¿Cómo llevas las dos hora y media o lastres o las cuatro horas mientras corres? ¿Cuál es el mantra que se asoma en tucabeza cuando las millas se acumulan y tu contador te dice que ya vas a lamitad del camino? Murakami afirma que sin un mantra no podrías sobrevivir, tequedarías tendido en la mitad del camino. El ejercicio de contemplación pasa aser un ejercicio espiritual de comer millas, de arrojar una piedra en unestanque y mirar cómo las ondulaciones del agua responden a una fuerza queenturbia la calma con la que yace el agua. Correr es un acto de fe. Es un acto contemplativoque invoca un flujo de la realidad circundante. Una vez que leí lo que Murakamihabía afirmado sobre su mantra: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;el dolores inevitable,&lt;/i&gt; pensé en el mío. En esa frase que me debo repetir para noperder la concentración de que aquello que hago es sólo algo que puedo hacer.Mi frase la extraje, creo, de Umberto Eco; es un mantra que de alguna manera hadefinido todo lo que he tratado de alcanzar: “la verdadera iniciación consisteen no detenerse nunca”. Debo confesar que con ese mantra he podido acabar lasúltimas millas de la carrera. Iniciar significa no detenerse, porque nunca enrealidad es posible terminar de hacer algo dado todo está inacabado, así comomi marcha, como las millas que tengo que cubrir ese día. Detenerse equivaldríaa arrojar el propósito de la vida, que no es ninguno, sólo continuar. Continuares inevitable. Todo esto en cierta medida lo aplico a mi condición de escritorde segunda. Escribir es mantener un ritmo, una respiración que trace el tono delo que escribes. Escribir es volver sobre los objetos para descomponerlos enpalabras, para resituar el universo de aquello que se ve sin ser visto, deimaginar que alguien pasa a un lado tuyo para mandarte una mirada que no seaeso, sino una invitación para formar objetos, para imaginar que los muertos nose han ido y nos hablan para detener el miedo de estar vivo con su visitamarginal, con su nombre en el teléfono. Escribir no es correr, correr no es loque importa en sí mismo sino el hecho de correr para resistir; escribir esresistir también, resistir un pasado miserable, encontrar un presenteirresuelto. Correr no es escribir pero al sentir el aire frío entrando en lospulmones mientras corro siento que el mundo está ahí para ser narrado, paraponerlo en palabras que no signifiquen gran cosa. Por eso corro, por esoescribo, para batir récords personales que nunca alcanzaré, para finalizar unanovela que no puedo concluir porque ni siquiera la he empezado, para ignorar atodos los que he visto; pero sobre todo, para saber que escribir y correr sonacciones simétrica que no sirven para nada sólo para hacer algo mientrasrespiro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-4219383517792187402?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/4219383517792187402/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=4219383517792187402&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4219383517792187402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4219383517792187402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/11/normal.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-pbeI4Yncbks/TrbcHGRkioI/AAAAAAAAASQ/DlpClvp5wLs/s72-c/DownloadedFile.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1207694681481359178</id><published>2011-10-09T13:11:00.001-04:00</published><updated>2011-10-09T13:22:30.141-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;Lo real maravilloso: del casino al turismo ecológico&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-nG9OthSiRWY/TpHWwozudhI/AAAAAAAAARs/LEBZhJlQFa8/s1600/Royal-Tour-Mexico-logo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="159" src="http://1.bp.blogspot.com/-nG9OthSiRWY/TpHWwozudhI/AAAAAAAAARs/LEBZhJlQFa8/s320/Royal-Tour-Mexico-logo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;El tour real de Calderón ha sidoensombrecido por otro tipo de realeza, una donde el azar atrapa a suscondenados para trazar una gramática real, del terror. Una masacre en un casino“royale” que muestra la eficiencia con la que los sicarios han perfeccionadosus mecanismos para asesinar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;Lo interesante de las manifestaciones del mundo no es que seden como hechos aislados sino de qué forma la realidad resuena, cómo dentro de las figurasque construyen la realidad, el paralelismo existe sin pretenderlo, por azar,como muestra del poder de dios para nombrar qué es lo real y desde dónde sereparte la realeza. Entiendo que esta reflexión llegue a destiempo y quecarezca de la novedad pertinente; sin embargo, la elaboro para quitarme un pesode encima, para ejercer una resistencia a través de las palabras y nombraracontecimientos que me rebasan. Me rebasa el término realidad y todos susderivados. La muerte ahora resulta algo intrascendente para la prensa, para elgobierno que nos asegura que todos los que mueren se lo merecen por contaminarel mundo de estupefacientes, que sólo aniquilan a los ludómanos, o mejor a lasludómanas de una sociedad que ya no exige cuentas porque tiene miedo de acabardegollados y ese juego también corresponde a un azar que se prefiere restringir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-3IB5mrrxwdc/TpHW9610reI/AAAAAAAAARw/4LBP6Byu560/s1600/calderon-peter-bikes-RT.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="236" src="http://4.bp.blogspot.com/-3IB5mrrxwdc/TpHW9610reI/AAAAAAAAARw/4LBP6Byu560/s640/calderon-peter-bikes-RT.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;Mientras tanto Calderón asegura que no espara tanto, que la violencia está localizada sólo en la frontera donde todosson bárbaros por su ambivalencia cultural, pero que todo dentro del Méxicoindígena sigue como siempre: inamovible, tal pareciera que el tiempo siguesuspendido y que la misma utopía de un México rural, piramidal y coloridopersiste como espacio para el turismo. Calderón ha tenido que cambiar desalvaje para presentarse, él mismo, como la imagen del mexicano con el que sepuede hacer contacto sin que el problema lingüístico zanje la comunicación.Calderón habla en inglés como estrategia no sólo de mercado sino como símbolode amistad: México siempre ha hablado el mismo idioma que su poderoso vecino yla prueba la han establecido todos los presidentes que hablan el mismo idioma:el libre tránsito unidireccional de ellos hacia nosotros. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;El mercado que es esa entidad que todo loconquista nos mueve para llevarnos por senderos de la necesidad, de lasatisfacción instantánea, de la cultura de la imagen donde ver lo que cadaquien quiera puede ser una estrategia para la contraposición de opiniones. Asílo que ves no es lo que hay. Es sólo un estado de excepción de lo real. Méxicono es lo que se ve sino otra cosa que ya nadie entiende, donde lo que se debees explorar las manifestaciones de la violencia para crear ya sea arte,propuestas discursivas o lo que cada quien pueda mediante oscuros balbuceos. Loreal maravilloso se ha transformado sólo en lo real: casinos y toures;torturas y vejaciones. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;Lo real de México no cabe más en suturismo. El salvaje ha dejado de ser bueno y se ha rebelado para no dejarnoscontactarlo ni retratarlo. Cualquier foto ya no les roba el alma. La hanperdido en el correr del tiempo, ya les habían quitado todo desde hacía muchosaños y su grito de AK47 no muestra nada, el grito se lo llevó todo, el azar de “cuandote toca, te toca” se ha diluido para no dar nombre a nadie. La magia delturismo y del consumo han trocado lo real maravilloso en una mezcla derealidades reales, consumos efímeros y entidades espantosas. México ya no esreal maravilloso ahora es espantosamente real.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1207694681481359178?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1207694681481359178/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1207694681481359178&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1207694681481359178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1207694681481359178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/10/normal.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-nG9OthSiRWY/TpHWwozudhI/AAAAAAAAARs/LEBZhJlQFa8/s72-c/Royal-Tour-Mexico-logo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1272935603457068072</id><published>2011-08-21T11:40:00.009-04:00</published><updated>2011-10-08T20:31:30.772-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;La rebelión de los na®cos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;Uno de los primeros y quizá el único en brindar una definición y atención al fenómeno de los nacos ha sido Monsiváis. En un artículo publicado en 1976 en la revista &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;La cultura en México&lt;/i&gt; hace un recuento de lo que ha podido ser su estética y sobre todo quién es aquel al que se le denomina el naco. Según él, el vocablo es una versión apocopada de la palabra totonaco y denota el componente indígena de aquellos que lo portan pero con la salvedad de que son un fenómeno, un engendro de la civilización, o cuando menos de los esfuerzos civilizadores de los no nacos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;El término es en definitiva peyorativo y tiende a señalar el nivel educativo, de una subcultura de un grupo que ha estado presente desde antes de la llegada de los españoles. Los nacos, los indígenas ya sin ese componente autóctono que tanto ha sido ponderado por el rescate de todo tipo, son el engendro de la ciudad de México cuando ésta tuvo su auge rumbo al progreso después del vacilante e incierto triunfo de la revolución. Hablar del naco es hablar de la piel morena y sus bajos niveles educativos y culturales. Es un imitador relegado de todo lo que una clase media minoritaria en México copian a su vez de la clase media norteamericana. Los nacos son repetidores de un colonialismo de tercera. Este rencor hacia los nacos proviene desde tiempos inmemorables cuando el proyecto criollo de nación se fue resquebrajando para permanecer en una sectorización de élite del poder. El proyecto de nación era y es claro: hacer de México algo que no se puede, un país donde el desarrollo lleve aparejado la piel blanca y todo lo demás que se ve en la tele como prácticas sociales de toda la población. El naco una vez asimilado a la cultura urbana del DF hubo de sentir la diferencia que se operaba entre él y el ejecutor del proyecto nacional. Su imitación no le bastaba para ser incorporado dentro del camino hacia la transformación de México. La asimilación del indígena no es que no se haya dado, es que tomó un curso pese a la programación del gobierno que nunca ha querido incorporarlo al camino del progreso. La asimilación del naco a la cultura de la élite (con educación) sólo pudo reproducirse por las ganas de éstos de participar dentro del festín de la abundancia que el mercado les decía estaban perdiéndose. Y en efecto, el mercado, que todo lo consolida en el aire, fue el que desató una serie de conflicto existenciales que antes del desarrollo México no vivía. Es decir, el naco, el indígena, vivía consciente de su posición histórica además de que la política del estado no le permitía acceder a las nuevas promesas civilizatorias. Se ha dicho, o cuando menos la historia oficial ha querido rescatar a la figura de Juárez como el gran reformista para reforzar la historia de un indigenismo positivo. Juárez, un indígena oaxaqueño que llegó al poder pese a su desventaja racial y social. Sin embargo, no se dice que fue reelecto en varias ocasiones para asegurar que el poder no cayera en otras manos, tal como su compatriota Porfirio Díaz,  hijo de español y madre indígena, que se polveaba la cara para atenuar sus rasgos y distanciarse así de su predecesor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;El indígena asimilado a las promesas de la urbe fue bloqueado por su falta de sensibilidad para comprender el proyecto de la élite. Hacia los años sesenta, según consigna Monsiváis, el naco tomó forma como manifestación cultural, en otras palabras, reclamó un lugar para sí con su estética colonizada de tercera. Esto en el terreno social podría parecer una marginación dentro del proceso de modernización, sin embargo, a la postre, resulta un logro para quienes han pensado que el problema de México son sus indios. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;Pese a la programación de un gobierno excluyente, los nacos han tenido que volver sobre las producciones urbanas y clamar un espacio que se les ha sido negado. ¿Quiénes son los nacos ya en última instancia? Todos los excluidos que por alguna razón no han podido descifrar el comportamiento de una sociedad como un bien común sino como un lugar de batalla donde el fin justifica los medios. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;*   *   *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;El nuevo fenómeno al que han tenido que orillarse es el narco. Los gobiernos tecnócratas han dejado la realidad demográfica y educativa del país en manos de aristócratas de todos los partidos que sólo pretende su bienestar consumista. Las posiciones que dicen habérselas ganado por razones absurdas les pagan compensaciones ofensivas para el resto de la población; la justificación es evitar, dicen, la corrupción. El resultado de un poder desligado de sus gobernados ha llevado a México a no sobreponerse a sus prioridades y ha hacer de todo el negocio de estupefacientes el único medio posible para salir de la miseria. Como he dicho anteriormente, el problema del acceso al dinero es un problema político y el narco es un producto de este bloqueo llevado por el gobierno para la mayoría que no cree que una educación sea la vía para el progreso. Un vez más las políticas neoliberales han hecho posible la exaltación del mercado como la única recompensa y el consumo es el baremo del bienestar. Así el narco ha removido la vieja dicotomía de lo naco para situarlo dentro de los medios que posibilitan su ascenso dentro del camino del consumismo y todos sus engendros, incluidas las drogas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia;"&gt;El narco se nutre precisamente de los nacos, de esa carne de cañón de la civilización marginada por las promesas del consumo, del sexo con juveniles pieles, de misses universo, de camisetas polo con logos descomunales, de zapatos Dolce and Gabanna, de copetes pintados de colores claros que adornan la melena hirsuta de un indígena vestido. Son la imitación constante de la imitación constante; son el engendro de una civilización trastornada por un capitalismo voraz que se traga a quien no traiga una magnum en la guantera. Son la conformación de una confusión ética de la empresa y los valores del mercado. Son seres humanos fallidos, fragmentados por una moral contradictoria que no puede resolver una dicotomía milenaria del no matarás frente al no extorsionarás. Son una especie de justicieros de sus propia moral enferma por las promesas de ser como dios por sobornar en “cash” al procurador de justicia con 400 mil dólares a cambio de protección. Son unos vigilantes de su propio compromiso porque los 300 que han matado con las manos, todos, dicen, se lo merecían. Claman ser parte de la marginación histórica y venir “desde abajo”; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia;"&gt;se entrenaron en el ejército, fueron policías de a pie, estuvieron cautivos en desiertos donde lo único que pasaba era el calor. Soñaron con las promesas del mercado y andando en el jale se metieron al “negocio”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;El compayito dice haber trabajado duro con los meros meros e irse metiendo hasta que, en una actitud emprendedora digna de manual de capitalista, decidió independizarse. Haciendo alarde de moralidad torcida nos presume en la “entrevista” que le hizo la procuraduría de justicia que nunca se vendió. En pocas palabras se jacta de sus altos volares éticos. No tiene remordimiento alguno, no sabemos por qué. En lugar de ver al monstruo que queremos presenciar, vemos a un ser humano que bromea ante las cámaras. Nos revela que la atrocidad del negocio sólo es parte del “bisne”, que él hace bien su trabajo a mano limpia, con cuchillo o sierra, que es condición de llevar bien un negocio, que trata bien a sus subordinados y les da su equipo a los muchachos que trabajan para él. Nada más normal dentro de la empresa de la droga que rodearse de un equipo confiable para salir adelante, como él mismo lo expresa. ¿Dónde está entonces el problema si el compayito no lo puede ver? Nosotros, los que nunca hemos herido ni siquiera a una rata no podemos imaginar que tal vez al decapitar no sienta nada, imaginamos a un psicópata enloquecido teniendo acaso una eyaculación cada vez que oye un grito de horror. El compayito no extorsiona, sólo decapita. La guerra no sólo la pierde Calderón y los suyos,  no sólo nos robaron al país, ya tienen a toda su gente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=0Dyc07W6F4c&amp;amp;feature=player_embedded"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=0Dyc07W6F4c&amp;amp;feature=player_embedded&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: georgia; font-size: 130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1272935603457068072?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1272935603457068072/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1272935603457068072&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1272935603457068072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1272935603457068072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/08/normal.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-6881319336225996639</id><published>2011-07-08T17:09:00.010-04:00</published><updated>2011-07-08T17:23:28.812-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vKx4ZIWt2bc/Thdy3b62vfI/AAAAAAAAARE/jgNRYROWpps/s1600/walking-with-dinosaurs-3.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-vKx4ZIWt2bc/Thdy3b62vfI/AAAAAAAAARE/jgNRYROWpps/s320/walking-with-dinosaurs-3.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627092556135710194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family: Cambria;mso-fareast-font-family:Cambria;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:EN-USfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FF6600;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;My little Dinosaur&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;He pensado que estoy avergonzado por no poder decir nada. En cierto sentido lo estoy. Desde que empecé este experimento narrativo había tratado de decir cosas que más o menos valieran para algo. Algunas han sido el caso y otras cosas se han quedado en el mero devaneo. Creo que lo que me ha sucedido es que he sido silenciado por México. Tengo pesadillas absurdas, sueño por ejemplo que estoy perdido en una colonia impronunciable en la ciudad de México a la que llegué por mero equívoco, que me pierdo en las conexiones del metro, que tomo la salida equivocada y que en las escaleras eléctricas llenas de humanidades absortas en su propia contemplación mundana me voy nulificando hasta desaparecer en uno de tantos vagones. Sueño que todos me miran y descubren que estoy perdido, que no debo hablar con nadie porque notarían que hay algo en mí que no cuadra. Me siento solo y me dan ganas de huir, de salir corriendo pero no sé adonde y entonces me paralizo.  Mi parálisis tal vez provenga del sentimiento de desazón que tengo cuando leo las noticias y no sé cómo pronunciarme o de qué manera hacerlo. No creo que deba pronunciarme pero tampoco que no deba hacerlo. Es como sentirse culpable sólo por existir sin más ni menos. A medida entonces que el tiempo pasa no hay nada que me dé la certeza de que manejo sólo poca información. ¿En qué momento perdimos la primera serenidad? como pregunta Altazor. ¿En qué momento es que se jodió el Perú? como pregunta Vargas Llosa. ¿En qué momento el miedo se hizo presa de quienes estamos enfrente de una pantalla imaginando que el mundo es ese que leemos? ¿Los textos son el reflejo del mundo? La sociedad ahora es más violenta que hace 50 años cuando decían que México era la región más transparente, como diría Fuentes. Entonces la pregunta que nos hacemos tiene que ver más con aquello que nuestros padres, algunos muertos, hicieron de lo que quedó. Ahora nuestros padres lo han jodido todo, ¿cuándo llegamos a eso si las fotos de hace 40 años no lo reflejan? Seguramente no fue sólo el mío el que lo jodió todo, sino con ayuda de muchos como él. Reprochárselo sería deshonesto, pero la honestidad está muy mal vista dentro de un sistema mexicano que alienta a todo lo contrario, me permito decir que no lo jodió del todo, sólo lo que tuvo a su alcance, tal vez por eso me fui de allá para no ponerme una bolsa de papel en la cabeza y salir a la calle. Pienso que ahora con la victoria del PRI se hubiera puesto muy contento y me diría “ya ves viejo… ese es tu nuevo PRI, donde tú deberías andar”. Un nuevo PRI  con la misma gente que había antes, sólo que ahora mis amigos de la adolescencia, quienes pretendían salvar el mundo sembrando sábila. Esa novedad de partido es la que llevará a México a una ruina ignota, basta recordar una joya del pensamiento estoico “cuando las cosas están mal siempre pueden estar peor”. México, y con esto me refiero a su mayoría con baja cultura y educación que es cerca de 90 millones de personas, siempre ha sido manipulado desde que se creó y no veo cómo pueda cambiar si no se atienden sus niveles de lectura, escritura y razonamiento abstracto.  Desafortunadamente la misión está a cargo de “la maestra” de la deshonestidad, quien ha aceptado abiertamente que pactó con Calderón porque nadie la pelaba. Ahora mi nuevo PRI está en pláticas con la maestra del oportunismo porque el Peña Nieto dice que sus “principios” son muy similares. Sin lugar a dudas mi nuevo PRI llegará al gobierno para reestablecerse como poder absoluto y desde ahí seguir todos los consejos de Maquiavelo para sostenerse otros setenta años y volver a repetir la bonita frase de Ibargüengoitia en la elección de López Portillo: “¡Mañana son las elecciones, qué emocionante!…¿quién ganará?”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-6881319336225996639?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/6881319336225996639/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=6881319336225996639&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/6881319336225996639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/6881319336225996639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/07/my-little-dinosaur-he-pensado-que-estoy.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vKx4ZIWt2bc/Thdy3b62vfI/AAAAAAAAARE/jgNRYROWpps/s72-c/walking-with-dinosaurs-3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-2965830503582956743</id><published>2011-04-23T17:06:00.007-04:00</published><updated>2011-04-23T20:05:55.102-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-NwDACPCp7Mg/TbNAOqUHDaI/AAAAAAAAAQ4/SOjaLGYDA6E/s1600/portada-madame-bovary.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-NwDACPCp7Mg/TbNAOqUHDaI/AAAAAAAAAQ4/SOjaLGYDA6E/s320/portada-madame-bovary.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5598889382372642210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Mi historia personal de la literatura sudcaliforniana&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;La historia de la literatura sudcaliforniana está demarcada por el aislamiento y el poco contagio del mundo sudca con el del macizo continental. No hemos tenido ninguna figura que haya conquistado los reflectores y todos aquellos que han hablado (mal) de sus experiencias en aquellas landas han sido vistos como apóstatas de algo que nunca comprendieron. Por su posición geográfica está más cercana a ser una isla que una península. Sus mil millas famosas por una carrera de coches tienen el toque de la inhospitabilidad y el sufrimiento de sus recorridos a lo largo de toda una tira desértica cuyos parajes sólo sorprenden por su falta de ser humano entre cada poblado, alejado cada uno por unos cien kilómetros de distancia. Baja California Norte, como nos gusta llamarla, es otra historia, precisamente por su cercanía a los Estados Unidos y al paradigmático California. Allá pasan otras cosas que sólo nos unen cuando los de arriba deciden bajar al fondo del infierno. El arte en Baja California Sur está en un estado de pérdida porque no ha existido un mecanismo de encumbramiento que le de relevancia a un poblado. Yo salí de ahí porque en realidad nunca estuve. Mi historia cognitiva ha estado más ligada a la capital de México que a La Paz. Donde aprendí a leer fue en el DF, donde terminé la primaria fue en la capital y donde aprendí el desamor y el desamparo fueron en la capital donde cursé la licenciatura. Regresé a La Paz para mis estudios preparatorianos y para veranear en las playas pretendiendo conocer los misterios de ser sudcaliforniano sólo porque mi madre era de Santa Rosalía, lugar en el que viví por tres años, alejado de todo contacto civilizado (a lo que atribuyo mi incapacidad para socializar).  Tuve amigos que lo único que nos acercaba era la distancia entre mesabanco y no algo más metafísico. Fui a la única prepa particular que existía entonces para conocer a todos los que tendrían que ser parte de la nueva generación del futuro político y económico del Estado. Me aburrí como ninguno y, como la señal de la tele no llegaba y la parabólica no tenía decodificador para ver porno, tuve que dedicar mis tardes a leer. Tenía inquietudes literarias pero no sabía si eso podía ser algo positivo. No hablé de mis lecturas con nadie y no compartí mi formación con ningún amigo. Leí fundamentalmente lo que mi madre tenía en su biblioteca. Nunca supe por qué se hizo de eso libros ni cómo pero eran curiosamente la historia de la literatura europea del siglo XIX. La leí y entendí la mitad. En aquel entonces de finales de los ochenta se ventilaban algunos nombres que escribían poesía. Todo parecía indicar que Baja California Sur era poética. Comencé a asociar al mar con la poesía. No conocí a ningún poeta hasta que estaba a punto de terminar la prepa. Era un contemporáneo mío de la prepa Morelos, institución pública que garantizaba al pase automático a la UNAM. Resultó que perseguíamos intereses similares, es decir, la misma chica. Él iba a su casa a regalarle poemas, yo iba a regalarle mi corazón aún mudo de palabras. Creo que para entonces ya había ensayado algunos poemas contemplando el mar, su inmensidad y mi desventura por tener tanta belleza y poca interlocución. De mamón nadie me bajaba (y nunca he sabido por qué), cosa que me impidió la asimilación con mis compinches y sí muchos chingazos a la hora de la salida. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;La primera discusión poética que tuve con mi susodicho adversario fue en torno a la palabra “belleza”. Me dijo, casi con temor, que él nunca utilizaba el sustantivo a menos que fuera absolutamente necesario, casi como la única palabra que podía resolver la paradoja de la vida.  Obviamente en el poema la había usado para describir a la chica en cuestión. Yo temí por mi sentimientos, saberme rechazado por la elocuencia poética era algo a lo que nunca había estado expuesto. El poeta preparatoriano en ciernes me compartió todos los poemas que le había escrito a la que pretendía conquistar. Yo me declaré derrotado para la reflexión poética, pero sobre todo por la reflexión lingüística que mi par estructuraba para buscar la atención de la chamaca en cuestión. Me enseñó sus poemas como quien presume el tamaño de su miembro pero sobre todo como una especie de poseído por un demonio lingüístico que manejaba un excedente de información que lo colocaba como un demiurgo. Luego de su maratón poético en compañía de la amada de los dos, me pidió un raite porque venía a pata y tenía que caminar media hora para tomar el pesero que lo llevaría hacia una colonia que jamás había oído mentar. Cuando menos en un aspecto conservaba yo aún mi dignidad: el era pobre y yo era rico. Lo llevé sólo porque la chica me miró con ojos de que si ella no lo hacía su mamá tendría que llevarlo, además de que ese acto tal vez me pondría más cerca de sus sentimiento que todo el sinsentido poético que el fulano me recetaba como poseído.  Al despedirlo cerca del cerro me invitó a un taller poético que se congregaba todos los jueves en la prepa por la tarde. Le aseguré que iría y nunca me aparecí. Temí que todos fueran como él y que mi presencia los incomodara sobre manera de la misma forma en que Vicente me había indispuesto para los encuentros poéticos. Ya nunca más supe de él hasta que me enteré que se había hecho físico y que, me dijo en la Facultad de Letras, estudiaba una molécula esquizoide. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Lo único que pude tener en claro fue que la poesía se hacía por los menos favorecidos en la escala social y bajo una intensa reflexión sobre cada palabra que se manejaba. Terminé la prepa con inquietudes literarias que aún no sabía cómo ni con quién ventilar. La chica de la prepa se fue a aprender inglés y al año me confesó que había dormido con otro en su estancia en los Estados Unidos en la famosa noche del prom. Yo la perdoné pero en realidad ella no quería ser perdonada, así que se fue con otro amigo de Vicente que hacía matemáticas y cuya poesía estaba en los números. Perdí tres años tratando de averiguar cuáles eran mis inquietudes en la vida. La poesía que había escrito hasta entonces carecía de todo, pero no de rima y de métrica. Hablaba fundamentalmente de mi historia como cornudo y de los sinos malditos que en mí habían recaído. No conocí ningún poeta ni ningún escritor que me pudiera echar la mano en el arte del verso ni de la lectura.  Recorrí varias universidades privadas y públicas a lo largo de la geografía mexicana por tres años estudiando carreras totalmente disímbolas: Ciencias Políticas, Estudios Internacionales, Humanidades, y hasta Biología Marina por dos semanas. En ese periodo infructuoso sólo conocí aspirantes a escritores esporádicos que tenían la misma característica que yo: creerse genios, no haber publicado nada y tener cuadernos embarrados de sinsentidos que nos gustaba llamar poesía. Al contemplar mi estado y mi desventura ante la decisión de no estudiar algo que no me gustara, me enrolé en la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, ayudado por el Secretario Académico en turno amigo de mi padre, quien además me daba una beca para que yo pudiera estudiar Letras. Gracias a este estipendio y al paterno naufragué en la facultad por seis años. Recorrí todos los talleres literarios de Coyoacán buscando ser descubierto en una especie de Scouting literario por alguno de los talleristas, escritores, poetas de reconocido prestigio, que les llaman. Ninguno de ellos se interesó por lo que hacía, ni por lo que yo llamaba poema ni por los tres cuentos que escribí para presentarlos en los talleres. Me gustaba leer mis poemas sólo para oír mi voz, pero me encabronaba bastante cuando me decían que tenían defectos, o que había manera de mejorarlos, tomando por sentado que eran un mierda. Mi historia heroica era para ser cantada no para ser mejorada. Así me hice amigo de todos los resentidos del mundo poético y literario; es decir, de aquellos que no querían mejorar nada y les bastaba con decir cualquier pendejada para sentir que la poesía era otra cosa que el resto no vislumbraba. Acabé la carrera y nunca percibí nada más allá de lo que podía existir en la facultad. Conocí a dos poetas sudcas mayores que yo que habían ganado un par de premios y que eran la nueva realidad de la poesía regional de la media península. Les hablé un par de veces y nunca leí sus poemas, sólo sus biografías que me decían que la poesía tenía que ser proletaria para ser más profunda. Mi problema radicaba en que yo era rico y ellos pobres: vivían en la casa del estudiante Sudca y yo en un departamento en la del Valle (que a todos nos pagaba el gobierno, por distintos medios). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Regresé a La Paz sólo con un poema publicado después de 6 años, dispuesto a cambiar de género y a asumir la dirección de literatura del Instituto de Cultura, que mi padre me había conseguido para que yo no me muriera de hambre, ya en la última etapa del priismo hegemónico. La poesía requería de una historia personal mucho más escandalosa, escabrosa y sobre todo miserable. Mi historia económica era más bien sólida y sin mayor problema, así que lo único que podía escribir eran poemas metafísicos, puesto que era el único sufrimiento que experimentaba con honestidad. Esos poemas a nadie la gustaban y eran vistos con sospecha. Yo argumentaba que estaba a favor de la poesía pura, pero hacia mediados de los noventa lo único que podía verse auténtico era la poesía como compromiso social y la laudatoria del terruño. Conocí a poetas cósmicos, lunares y planetarios. Poetas melancólicos, drogadictos y gandallas. Traté de hermanarme con ellos pero no me dejaron. La imposición en la que había llegado era prueba inequívoca de mi apostasía, y yo jugaba a hacer literatura mientras ellos la padecían en carne propia. Traté de hacer migas, mejor, con las nuevas generaciones porque las pasadas condenaban mi historia personal. Decidí cambiar de registro completamente y me declaré narrador y ensayista. Eran los únicos géneros en los que mi historia no hacía de mis producciones descalificaciones automáticas. Abrí un taller de cuento, que secretamente era un taller de lectura, pero nadie lo notó. Gané un concurso estatal de cuento que todo el mundo ignoró. Publiqué un ensayo con pseudónimo sobre Huidobro y nadie supo quién lo había escrito porque a nadie le interesaba el tema: Huidobro era demasiado vanguardista para el pueblo.  Publiqué otro cuento sobre Batman que Villoro dijo que era muy malo y que nunca trabajé porque me indignaron sus comentarios. Luego me hicieron jurado en varios concursos en los que no podía participar por no ser de la tercera edad y no ser mujer. Como vivía en la miseria económica (es decir, como todo el mundo en México que trabaje en el gobierno), me animé, casi con vergüenza, a escribir más poemas que hablaran sobre la difícil tarea de sobrevivir en un mundo impío. Ya podía igualarme con los míos porque al final mis padres me había dejado de dar dinero porque a ellos también se les acabó el sexenio y el poder del PRI.  Salí al tiempo de La Paz. Me he enterado de que no soy parte de la literatura sudcaliforniana, pese a haber sido antologado en una publicación que recoge a los ganadores del co&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;ncurso de cuento y que lo reproduce (confieso que mejorado). Creo que a la distancia, ya cuando mis pares han experimentado alguna estabilidad económica, han podido recordarme como parte de los suyos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;A dos sexenios en que el PRI ya no ha sido protagonista del Estado ni del país y mi exilio los pone nostálgicos, le dan gracias a Dios de que ellos no tuvieron que salir para no morir de hambre y quedarse con todos los premios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;    &lt;!--EndFragment--&gt;     &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-2965830503582956743?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/2965830503582956743/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=2965830503582956743&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2965830503582956743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2965830503582956743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/04/mi-historia-personal-de-la-literatura.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-NwDACPCp7Mg/TbNAOqUHDaI/AAAAAAAAAQ4/SOjaLGYDA6E/s72-c/portada-madame-bovary.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-7051422306485693781</id><published>2011-04-11T17:10:00.003-04:00</published><updated>2011-04-14T20:03:16.463-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-tAiwxkEIp3Y/TaN1TG78iyI/AAAAAAAAAQw/qLmcczPTCKI/s1600/30633587.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-tAiwxkEIp3Y/TaN1TG78iyI/AAAAAAAAAQw/qLmcczPTCKI/s320/30633587.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5594444133264296738" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;b&gt;El hombre y la poesía&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;La historia de la literatura es una suerte de encuentros y desencuentros con los momentos claves de la vida de su propio autor. Su historia personal es una reconvención de los mecanismos que hacen de la historia una multiplicidad de nombres y de espacios discursivos fortuitos. Los últimos acontecimientos poéticos del mundo mexicano han sido marcados por la tragedia y por la reflexión activa. Van desde la indignación hasta la despotricación y descalificación &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;ad hominem&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; de todos los mecanismos de impartición de justicia. Las marchas para exigir algo que no debería siquiera ser puesto entre dicho parece que dan un poco de esperanza a todos aquellos que asistieron (aunque los hechos sigan desmintiendo esa necesidad de reivindicación humana). Así la poesía y su sistema hacen su aparición para recordarnos que hay poetas que han hablado y mostrado toda clase de arrebatos ante lo que sólo son espectadores. En estos momentos es inevitable hablar de muertes, asesinatos y violencia, algo que se ha vuelto tan común dentro del nuevo México que arranca en la segunda década del siglo XXI. ¿Cómo entonces la poesía puede enunciar una reagrupación de los valores humanos para mirar al otro como una persona sin el rencor que acarrea el odio mutuo? Sicilia ha dicho que dejará de escribir porque lo han ahogado, asfixiado; porque la muerte de un hijo es antinatural y devasta. Ha usado la cita de Shakespeare retomada por historias épicas para cimbrar la posibilidad de venganza. Nos ha dado una resonancia de un mundo fragmentado donde los discursos éticos han aparecido para volver sobre la vendetta. Según Bloom, Shakespeare inventó al hombre, al ser humano; lo llenó de emociones y mostró todas las contradicciones que hacen del vivir una red intrincada de contrariedades, de momentos viscerales, de elucubraciones aporísticas para dar muerte, abrir el espacio del odio, el rencor, la miseria humana. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Ser humano significa entonces reconocer estos infortunios que hacen de nuestras humanidades productos fallidos, perseguidos por un sueño utópico de un bienestar que nunca habrá de llegar porque está muy difuminado, mal esbozado, pésimamente construido. Tal vez en lo que no se quiere reparar es en el ejercicio del odio, en la recreación del dolor y la poca empatía hacia el otro como lo que nos hace humanos. Nuestras fallas responden de manera radical a nuestros territorios habitados. De alguna manera el determinismo fenomenológico es el que desgarra nuestro inconsciente y nos impulsa a recobrar lo perdido en el ínter. El silencio ha sido la alternativa de muchos hombres, de muchos perseguidores de delirios en la mitad de la noche cabal cuando el que sueña se pierde en un sin fin de vericuetos oscuros que lo terminarán aniquilando. ¿Desde dónde resurge ese miedo? ¿Hacia qué delirios apunta cada vez que alguien con el odio en el rostro, que confunde con la adrenalina del momento, encinta a una víctima por no haber pagado a tiempo su parte, su orden? Es posible que el silencio de la poesía no sea el del ser humano sino de su inestabilidad, o mejor aún, producto de una inestabilidad que rodea una palabra que busca transformarse en espacios sonoros, en heridas, en siluetas de nombres que se esfuman como si fueran volutas de aire; en espinas coronando cruces donde el martirio no sólo es algo que se padece sino algo que se ejerce con toda la voluntad del mundo. Callar a la poesía es como acallar al dolor porque no puede articular un rostro imaginado. Ahora las víctimas parten hacia un lugar donde la imaginación habrá de evocarlas, su humanidad no está transformada sino sólo reintegrada a un espacio narrativo que clama lo que no puede resolver al hombre que se ha quedado sin Dios. Y en ese dios que ha muerto como muchas otras cosas que vemos, que percibimos, encontramos los restos de todos los poemas que ya nadie escribirá, los poemas que el mundo quiere olvidar, los que nos dicen que la palabra no detiene balas porque ya todos sangramos, porque vamos heridos y el odio nos levanta la cara, el rencor nos envenena y la poesía entonces no es lo bello sino lo que no puedo ver, lo que no me han quitado…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;b&gt;Snow Wind&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;There is nothing more to see&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Snow in the nandin’s leaves&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;And, under it, the red-eyed&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Rabbit lies frozen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;I’ll place everything on &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Your eyeballs, the universe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;There is nothing more to see:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Nandin berries are red, snow white.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;The Rabbit hopped twice in the cool&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Breeze and everyone disappeared,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Leaving the barest scent.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;The horizon curves endlessly.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;And now there’s no more light&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Around the rabbit’s body.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Suddenly your face&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Is large as the universe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Shinkichi Takahashi&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-7051422306485693781?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/7051422306485693781/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=7051422306485693781&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7051422306485693781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7051422306485693781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/04/el-hombre-y-la-poesia-la-historia-de-la.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-tAiwxkEIp3Y/TaN1TG78iyI/AAAAAAAAAQw/qLmcczPTCKI/s72-c/30633587.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-2547339760285698316</id><published>2011-02-27T11:10:00.004-05:00</published><updated>2011-02-27T11:21:37.771-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Lo más frágil del ser humano es la vida. Con ella la muerte siempre se hace presente como recordatorio de que el mundo es inestable. Cuando se piensa en ese estado incierto se espera que una fuerza suprema sea de lo más benevolente y que la vida abandone los cuerpos cuando sea inminente: una muerte “natural”, una muerte que sólo confirme la ley de la vida cuya importancia más estratégica sea la procreación y después la ausencia. La vida interrumpida con violencia es el tema de todo lo que se consume en los medios de comunicación. Los ejemplos son numerosos y no valdría la pena corroborar sus incidencias. La muerte es el mercado de la vida. Su interrupción muestra cómo el vivir puede ser absurdo pero el morir un último dolor cuya superación nunca ha sido confirmada. El famoso “thriller” no es más que su manifestación más comercial. Las armas son extensiones de nuestra fascinación por la muerte y por el control de la vida. Determinar cuándo y bajo qué circunstancias se habrá de constatar la muerte no es algo nuevo dentro del imaginario cultural de occidente. Ya el romanticismo lo dijo, lo expuso como su última revelación en el terreno de la libertad: elegir el momento de la muerte era la confirmación de la propia voluntad dejando el azar de la terminación como mecanismo de corroboración de las acciones morales. El suicidio fue la respuesta ante la impotencia de predecir su momento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;La representación de la muerte a través del asesinato se hace presente en todo momento tal vez para infringirnos un miedo metafísico, una inseguridad cósmica que es preciso sanar, paliar con algún discurso que muestre que no todo está perdido. Vemos asesinatos ficticios todo el tiempo, todo best seller conlleva un asesinato y una resolución. No existe ningún programa dramático en la tele que no contenga por lo menos un asesinato y sus motivaciones. La violencia vende y las sociedades en donde la muerte está regulada y controlada hacen de ella una fascinación macabra. La muerte violenta espanta y cada día aterra más a quienes por razones extrañas y caprichosas han sido parte de una rueda que los ha puesto del lado de las víctimas. Se pensaba que sólo el dolor podía estar del lado de quienes habían destruido todo un país y lo habían vendido por lujos y pulsiones más terrenas. Ahora sabemos que en México al hablar de violencia ya no hay nadie que se sienta a salvo. Tal vez mis reflexiones sólo son motivadas por lo que leo en la prensa, por lo que sigo en los diarios: cárteles, descabezados, justicia inservible, encobijados, reclamos de gente que no recibirá atención, asaltos y degradación. Nunca he sido optimista. Creo que la política en México es un farsa, que desde que nació el país surgió herido y ahora se desangra más rápido. La manera de sanear todo es muy nebulosa. México quiere victimizarse, inmolar su piel y flagelarse hasta que ya no quede dolor reunido en el mundo para presentarse a unos dioses caprichosos: los 13 banqueros que le rinden culto al gran dios Mercado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;La muerte vende y el crimen asusta a todos aquellos que nos sentimos lejanos de su realidad cotidiana. No es simplemente el imaginar que el mundo del que procedimos se nos ha caído sino experimentar un dejo de culpa con el que vemos lo que pasa a diario en medios distantes. No puedo dejar de pensar que mi compromiso hacia un futuro más equilibrado es casi nulo. México como país sólo se convierte en un recuerdo de algo que me pasó, que no podría cambiar por más que me lo propusiera. Sin embargo, también siento vergüenza, pena, de haber salido de un mundo en el que todos los vicios se manifiestan como moneda corriente y que cambiar por más que digan que es desde el individuo, en un falso cliché, no es cierto. Ser heroico sólo opera cuando hay una recompensa de por medio, cuando hay una certeza de un reconocimiento que enaltezca los valores morales de correspondencia hacia el otro. He visto un sin número de veces la misma temática en videos esparcidos que juran que si te miras al espejo y miras atentamente verás quién es el verdadero culpable de lo que existe. Esos videos no son más que tratar de endosar la responsabilidad a la gente que nunca ha tenido la culpa de lo que otros hayan querido hacer para satisfacer pulsiones mercantiles desde el poder. Dicen que hay una cultura de la corrupción que empuja todas las acciones de coacción. Tal  vez sea cierto, sin embargo el problema es político; el problema de acceso al dinero no es más que un problema político. La corrupción surge como un mecanismo de nivelación social y de restitución de lo que debía ser. La consigna del narco del bienestar a través del crimen sirve para que en su campaña de reclutamiento el narco explore el resentimiento de recobrar aquello que les fue arrebatado por el sistema político mexicano. La sociedad mercantil expresa que mediante los productos se alcanzará una satisfacción pasajera que se resolverá una vez obtenido el producto para después buscar alcanzar el siguiente y así en una cadena que conduzca a la tumba. En México esa cadena es muy inestable y no puede prometer nada; por eso el desfase y la frustración conducen a la mayoría a tomar decisiones que buscan remediar el consumo a través del robo a toda escala. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;El narco seguirá. La legalización de la droga no podrá ocurrir; es demasiado el dinero que genera para bajar su precio de buenas a primeras. El sistema político tampoco cambiará. Ahora creemos que la democracia lo puede resolver todo y que México cambiaría si las elecciones fueran respetadas. Tampoco podrán serlo. La política es despreciada por aquellos que dicen pensar y los que la ejercen pensando creen en la igualdad, siempre y cuando ellos sean considerados de mejor valía. Sin embargo, la realidad mexicana perseguida por la muerte sólo busca la negación de su entorno y trata de resolver evasivamente todo lo que se le presenta porque tiene tashas y musho perico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" width="640" height="390" src="http://www.youtube.com/embed/y3rXWxvpPJo" frameborder="0" allowfullscreen=""&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-2547339760285698316?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/2547339760285698316/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=2547339760285698316&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2547339760285698316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2547339760285698316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/02/lo-mas-fragil-del-ser-humano-es-la-vida.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/y3rXWxvpPJo/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1592559997337141121</id><published>2011-01-30T11:26:00.002-05:00</published><updated>2011-01-30T11:37:44.776-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TUWSjQWsi1I/AAAAAAAAAQk/MO8YRnTETiY/s1600/JJ%2Bdetenido.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 180px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TUWSjQWsi1I/AAAAAAAAAQk/MO8YRnTETiY/s320/JJ%2Bdetenido.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5568017648696724306" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;El JJ no se ríe. Su imagen reta a la cámara para ser exhibido como uno más de una aristocracia que ha decido cambiar de equipo y jugar con el número 3. Es más alto que los policías que se ocultan la cara tras unas máscaras y además, también, es blanco, otro güero residente de los Estados Unidos, que según dice la nota del Universal tiene récord criminal por traficar con mariguana. Es más corpulento que sus verdugos y seguro tiene más mundo. Fue capturado, dicen también el gobierno mexicano, sin un solo disparo, como si el JJ ya supiera que el gobierno mexica le iba a echar el guante. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Lo que más llama la atención es su vestuario. Es una foto claramente mediática y con representación simbólica. El JJ, al igual que su compinche, escogió salir a posar con la marca de los narcos: “Polo”, haciendo alarde de derroche monetario y del porqué nuestra juventud aspira a ser como ellos. No sólo exhibe su piel blanca por las mangas cortas con las que se retrata, sino a la piel que se coge: la reina del turismo de Colombia de apenas 25 años. La Barbie y el JJ eran parte de una sociedad que ya hace mucho dejó de ser parte marginal de la realidad mexicana. El JJ fue atrapado en su domicilio de las Lomas de Chapultepec. Recuerdo cuando se decía que en las Lomas vivía la aristocracia mexicana de rancio abolengo, gente fina y educada. Todo los domingos las recorríamos en el carro familiar en un claro deseo aspiracional de mi madre por querer ser duquesa, pero nosotros, o tal vez yo solo, sabedores de que esa realidad jamás sería la nuestra porque en México la movilidad social no existe. Los de las Lomas tenían a su favor el tiempo y la corrupción originaria de la revolución mexicana que los había puesto ahí desde hacía años. Mi padre era heredero de un pequeño coto de poder bastante inestable que disminuía debido a su gusto por alimentar múltiples hijos desperdigados por el  mundo. El JJ y la Barbie son de mi edad, de mi generación. Una generación que vio el derrumbe de México y vio cómo López Portillo lloraba mientras hundía al país en la miseria y construía su colina del perro. Para mi generación Polo era la marca del poder, de una aristocracia a la que se accedía por el consumismo que se fue alejando de nosotros por los ciclos sexenales y las constante devaluaciones de la moneda. Exhibir al caballo con jinete te ponía en sintonía con una clase dominante de otras landas, te daba el sabor de que el DF era parte del primer mundo y tú uno de sus mejores representantes. Así la representación cultural de la camiseta Polo como vestuario narco nos puede hablar del resentimiento social del que han sido producto, un resentimiento social de que todos hemos sido producto. ¿Cómo negar que la posibilidad de movilidad social para adquirir bienes de consumo y placeres no está ligado con el dinero rápido y las nalguitas juveniles y frescas? ¿Cómo convencer a los que ahora sueñan con el consumo de que la vida tiene sentido más allá de los placeres que te evaden de la realidad nacional? ¿Cómo vincular el esfuerzo intelectual con una remuneración que nunca ha tenido? ¿Cómo crear oportunidades en un país donde todo depende de una casta en la que hayas nacido? La opción del narcotráfico pone en crisis todo un sistema nacional de huecos que nunca han sido resueltos. Lo más terrible de todo es que el horizonte que se avecina parece más negro de lo que ahora tenemos: Ébrad, Peña Nieto, Creel o el Peje ¿Qué camiseta ahora hay que ponerse? Creo que la Polo, por mucho, luce más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1592559997337141121?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1592559997337141121/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1592559997337141121&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1592559997337141121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1592559997337141121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/01/el-jj-no-se-rie.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TUWSjQWsi1I/AAAAAAAAAQk/MO8YRnTETiY/s72-c/JJ%2Bdetenido.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1475447952078297445</id><published>2011-01-15T20:03:00.004-05:00</published><updated>2011-01-15T20:37:56.859-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TTJJdyhINhI/AAAAAAAAAQc/xBrXbk5AHYI/s1600/Triste-herencia-%2528Sad-Inheritance%2529.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 238px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TTJJdyhINhI/AAAAAAAAAQc/xBrXbk5AHYI/s320/Triste-herencia-%2528Sad-Inheritance%2529.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5562589265881740818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Patrimonio&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Nunca he visto la muerte. Dicen que es rígida y que la tez palidece para acartonarse. El calor que se busca de un cuerpo desaparece y deja de existir una persona. Sin embargo ¿cuándo es que existe una persona? No fui al funeral de mi padre, no percibí su agonía y nunca oí sus últimas palabras. Su vida fue una constante degradación, así como la de todo el mundo. No habló conmigo en su lecho de muerte. La última vez que conversamos por teléfono se había repuesto de una segunda embolia (tal vez una cuarta no recuerdo), dicen que los viejos son más dados a sobrellevarlas. No pude entender su voz entrecortada. Me dijo algo como para reconciliarse conmigo, como si hubiéramos sido un par de viejos conocidos, yo su subordinado, que con el tiempo habíamos tenido que reencontrarnos. No pude evitar pensar que me decía lo mismo que a todo el mundo. Su voz me llenó de pena, no por ser mi padre el que me hablaba sino por oír a un hombre al final de su vida, también sentí pena por mí. No sentía nada más que compasión por alguien como la pude haber sentido por un viejo al que había visto en más de cinco ocasiones. El amor al prójimo no siempre es el mismo que el amor al padre. Por lo regular los padres siempre condenan, el mío no me condenó pero sí lo hizo la distancia entre los dos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Así como él alguna vez se quejó del suyo conmigo, recuerdo esa vez en que me había llevado de putas como prueba de su comprensión hacia mis necesidades de adolescente. Ahora advierto que su padre no había hecho lo mismo con él. Me extendía el placer de la carne como se extiende un platillo favorito, deseoso que su consistencia, su textura, aroma y sabor cautiven un mismo gusto, ávido de que tuviéramos un mismo paladar. Su padre, me  dijo, lo había obligado a casarse con una mujer a la que no había amado, a seguir una profesión que nunca se cuestionó, un destino lleno de gratificaciones que había tenido que asumir como se lleva un augurio donde eres el elegido. Así se sentía, un elegido de la vida por la que había pasado por muchos momentos accidentados, un elegido pero también una víctima de su propio destino. Tal vez por eso cuando hablé por última vez con él estaba quizá exagerando la incomunicación en la que habíamos vivido. Lo recuerdo en el teléfono de la misma manera cuando me leyó una carta en inglés que había llegado a su casa con información sobre lo que debía hacer una vez llegara a la universidad en los Estados Unidos. Una carta que tampoco entendí porque mi padre no hablaba inglés y sólo leía como se lee en español. Tenía que traducir mentalmente aquello que mi padre repetía mediante una lectura de alfabeto fonético español. Mi padre tenía más júbilo porque me leía algo que no entendía que por revelarme información importante. Al terminar se sintió satisfecho porque había cumplido con las aspiraciones que podía tener un padre con su hijo. Yo sólo tenía miedo de saber que lo que él no entendía era que yo no podía entenderlo. Después de eso no volví a hablar con él en tres años. En el 2002 recibí una llamada suya, justo dos días después del 11 de septiembre. No sé qué pensó mi padre, que Nueva York y el sur de los Estados Unidos eran la misma cosa, o que habría una serie de ataques dentro del todo el territorio norteamericano en la cual era probable que yo muriera y él no se había despedido. Me habló después de dos años en los cuales yo había subsistido gracias al sistema de beneficencia social de los Estados Unidos y a un desesperado optimismo en el futuro. Me gritaba desde el otro lado del teléfono como si quisiera que su voz llegara desde su cuarto en La Paz hasta la costa este, atravesando sólo dos habitaciones. Me habló por la línea del gobierno, yo no quise decirle que por 5 dólares hubiéramos podido hablar dos horas; ni él ni yo sabríamos qué decirnos en dos horas al teléfono. Creo que fue breve con el pretexto de que él no se aprovechaba tanto de los contribuyentes mexicanos, robaba sólo un poco y nada más allá que comidas en restaurantes de lujo, noches en hoteles gran turismo, aviones (nunca en primera clase) y gasolina, pero me dijo, sobre todo, que ya me podía reconocer como persona adulta. No supe qué contestar, lo tomé al principio como un cumplido pero después como un insulto en el que no sabía lo que me estaba diciendo. Quise preguntarme por el significado de la adultez y el reconocimiento del padre hacia el hijo. En el psicoanálisis del héroe, éste es el que se identifica con el padre después de una cruenta batalla en la que siempre ha de ganar el hijo. Pensé que la batalla se había dado muchos años antes cuando me negué a seguir con sus designios, pero no había sido así. Lo mío había constituido una huida y el que huye es el que pierde. El que tiene que irse es aquel que ha reconocido su derrota y sabe que el espacio geográfico en el que comparte su vida con la del padre es demasiado pequeño y que ninguno de los dos pueden respirar el mismo aire. Yo había huido por tanto había perdido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Sólo pude darle las gracias, si es que esto pudiera haber procedido. Las gracias sólo las había extendido porque no sabía qué más decirle. Tal vez me dijo que me quería, o tal vez no. Supongo que eso entre hombres adultos no hubiera valido, así que seguramente no nos dijimos nada más. Luego me exhortó, con esa palabra, a que continuara creciendo, y realizando mis proyectos, pero creo que quiso decir “sueños”. No supe a qué proyectos se refería. Yo no tenía ningún proyecto de ninguna clase, sólo continuar con vida y buscar no desesperarme porque debía tener esperanza en el futuro, además ya había tocado todo el fondo que se necesitaba para poder vivir en el mundo sin ningún proyecto. Por alguna razón creo que mi padre pensó que mi proyecto sería acabar con lo que había comenzado, pese a que él nunca creyó que pudiera completar lo que había comenzado. Muchos antes que yo no habían podido, la diferencia estribaba en que mi estupidez siempre me ha hecho no cuestionarme demasiado las cosas y confiar en que la vida seguirá aunque hayas defraudado a todo aquel que creyó en ti. Es probable que por eso mis amigos hayan disminuido con el correr de los años. No les he dado nada y siempre hay que buscar retribuir aquello que te dan, cuando menos eso argumentan las religiones. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Una vez que corroboró que mi existencia seguía y que por alguna razón seguía vivo, no se molestó en hablarme más. Mi padre había ganado y yo había tenido que poner tierra, agua y país de por medio para intentar seguir siendo algo que no quería saber qué era. Supe que mi padre había perdido el trabajo porque el sexenio no lo favoreció y que pudo acabar sus días con un puesto auspiciado por el gobierno foxista. En enero del 2005 tuvo su primera embolia. No recuerdo quién me habló para decírmelo. Fingí interés y pregunté si tendría que ir a verlo. Lo pregunté más retóricamente que con las ganas de pegarme un viaje para ver a alguien en la última etapa de su vida. No era necesario, me dijeron para mi tranquilidad egoísta y yo no insistí. Se recuperó y quedó hemipléjico. Cuando hablé por teléfono con él recordé el momento en que me leyó aquella carta sobre qué hacer una vez que llegara a la universidad. Yo había terminado un doctorado, me había graduado con honores, lo había terminado en un tiempo récord de 4 años y ya tenía trabajo en una universidad de Estados Unidos. Pensé que el proyecto al que se refería mi padre podría ser éste, aquel que me exhortó a que continuara. Quise decirle todo esto pero él insistía en decirme algo que no entendía por lo que mejor callé y oí algo que nunca supe qué era. Me dijeron que había tenido una conversión espiritual y que ahora creía en Dios. Me pareció más bien un acto de cobardía. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Al colgar el teléfono no podía recordar nada. Esta vez no había una gramática que pudiera traducir, alguna cosa de la cual echar mano para descubrir que mi padre tal vez me dijo lo mismo que me había dicho el 13 de septiembre del 2005 cuando me habló para insultarme. Esa fue su última conversación conmigo. Me enteré que habló con todos sus hijas para pedirles perdón y me enteré que para todas había sido un gran padre que siempre estuvo ahí. “Es un guerrero” me dijo una de ellas al teléfono. Dicen que quiso hablar conmigo pero sabía que no iría. Me dijeron que lo entendía. Es verdad, no quise hablar con él; no hubiera podido soportar mi insensibilidad. Argumenté problemas legales para no ir; argumenté que no iría porque me lo impedía un sistema y un futuro. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Otro telefonema en la mitad de una clase me reveló que había muerto. No recuerdo si fue en octubre o en noviembre. Tampoco fui. De eso ya hace 5 años. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1475447952078297445?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1475447952078297445/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1475447952078297445&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1475447952078297445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1475447952078297445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2011/01/patrimonio-nunca-he-visto-la-muerte.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TTJJdyhINhI/AAAAAAAAAQc/xBrXbk5AHYI/s72-c/Triste-herencia-%2528Sad-Inheritance%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-71761903265238125</id><published>2010-12-27T15:57:00.004-05:00</published><updated>2010-12-27T16:12:11.088-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TRkA8LKLG3I/AAAAAAAAAP0/g-2CM9IiTrI/s1600/dion05sm.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 310px; height: 209px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TRkA8LKLG3I/AAAAAAAAAP0/g-2CM9IiTrI/s320/dion05sm.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5555472649125829490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;b&gt;Lo que quedó del año&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Los años se acaban y sus contemplaciones aparecen como augurios de algo que fue y que a través de su constatación son establecidos en una especie de inmovilidad que los preserva. Por eso la formulación de lista sobre personajes, libros o películas que inmortalizaron el año empiezan a circular, más como comprobación de que se está vivo aún y que no sólo se la pasó uno contemplándose al espejo (aunque haya sido el caso de muchos). No gozo de ninguna tribuna autorizada por ninguna corporación o grupo que valide y valore mis opiniones, por lo que lo que yo diga o deje de decir no tiene la menor importancia salvo para aquel que crea que la tiene sólo porque me conoce. Así, no pienso hacer ninguna lista que diga qué es lo que valió la pena en el 2010, sino tratar de hacer una reflexión sobre lo que tan difícilmente se puede historiar: los gustos personales. Al mismo tiempo, el problema mayor al que se enfrenta un crítico “judicial”, siguiendo la terminología de Northrop Frye, es el creer que lo que a él le guste es lo que vale la pena. Aquí los problemas se complican dado que el crítico judicial es validado sólo por él mismo y aquellos que lo siguen y comporten sus opiniones como si fueran dogmas y, otra vez, que su opinión está sustentada en algo que sólo el propio crítico supone que es importante para erigirse como tal. Habiendo puesto sobre advertencia a aquel que se ha topado con esta disquisición procedo a hacer un intenso acto de magia para rescatar de la memoria horas perdidas y atrapadas frente a algo cuadrado (hoja o pantalla). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Después de una intensa búsqueda por lo nebuloso de los recuerdos sólo puedo hablar con entusiasmo de un solo autor, Ted Chiang, que para mí fue una de las grandes revelaciones que he tenido desde que leí a Borges por primera vez hace ya 20 años. Chiang, escritor de ciencia ficción que se ha mantenido con bajo perfil desde que empezó a escribir, ganó el Nebula Award y el Hugo Award por dos cuentos que se compilaron en 2001 en un extraordinario libro que se llama &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;The Stories of Your Life&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;. El diálogo con Borges es claro pero en todo momento superado para dar paso a una voz sólida dentro de la ciencia ficción especulativa. Chiang es un escritor con una inteligencia asombrosa que la lleva a los límites de sus propia especulación. Fuera de Chiang sólo han habido decepciones que aumentan mi entusiasmo por su pluma. Las historias de Chiang son de esas que todavía nos hacen mantener la fe en que la literatura sirve para no aburrirnos de manera inteligente mientras nos degradamos haciendo lista y pensando que el día de mañana será mejor, aunque más cercano a nuestra muerte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;PS. Lo siento amiguitos, en español no he leído nada que merezca ser comentado, ni siquiera a vuelo de pluma. Ahí échenle un ojo a lo que dice GRANTA, que no me incluyó como joven promesa, pero seguimos porfiando.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-71761903265238125?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/71761903265238125/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=71761903265238125&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/71761903265238125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/71761903265238125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/12/los-anos-se-acaban-y-sus.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TRkA8LKLG3I/AAAAAAAAAP0/g-2CM9IiTrI/s72-c/dion05sm.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-5512328155562124754</id><published>2010-12-01T20:12:00.006-05:00</published><updated>2010-12-20T14:43:17.863-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TPb2ijkZVJI/AAAAAAAAAPo/uyHd_bhlpZY/s1600/Episode-4-Vatos-Guns-760.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 226px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TPb2ijkZVJI/AAAAAAAAAPo/uyHd_bhlpZY/s320/Episode-4-Vatos-Guns-760.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5545891064677225618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;¿Todo lo de los zombies?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;No he podido resistir la tentación de continuar con el informe de los zombies. He recibido misivas muy alentadoras para explorar más a fondo las circunstancias por las que los zombies han capturado la razón de muchos chiquitines en todo el mundo. Los comentarios a los que he tenido acceso han llegado de distintos lugares y por circunstancias diversas. Sin embargo, todos hacen hincapié en la necesidad de seguir profundizando en el asunto. Cabe mencionar que voy un capítulo atrasado, por lo que el “spoiler” no está garantizado pero sí su análisis. Como bien comentaba mi querido amigo anónimo por ahí, el episodio que siguió se llamó “Vatos” y en efecto hay mucha tela de donde cortar. Siempre ha habido un confusión y hasta debate acerca de la grafía que con la que debe escribirse, mismo debate que los gringos han clausurado y lo han puesto con v, que correspondería al vocablo apocopado de chivato, que significa soplón, según su majestad la academia. La definición no tiene mayor sentido pero brinda una versión razonada de lo que podría ser una explicación razonada. El tema del indio resurge en los Estados Unidos donde se ha extendido debido a nuestra capacidad reproductiva y la migración infame de quienes salimos para buscar un sueño monetario. El reconocimiento del indio deviene en la exploración de un ser como entidad aislada dentro de su propio confinamiento. Este nuevo indio americano ya no es el mismo que el de los tiempos hollywoodenses donde el indio era aquel que peleaba contra los Cowboys para reclamar, este último, su territorio y su legitimidad dentro de una geografía arrebatada. Ni tampoco este cowboy es el mismo de los tiempos inmemorables; ya se ha quedado sin caballo, sin sombrero y es un cornudo. No obstante las cosas pretenden reajustarse a las nuevas necesidades de una sociedad que se devora a sí misma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Así, el nuevo Cowboy se ha reunido con su esposa que se siente culpable por haber cogido con el amigo íntimo. La explicación de semejante ayuntamiento es muy sencilla: ella creyó que estaba muerto porque el amigo íntimo así se lo dijo y ella nunca se aseguró de enterrar y corroborar su muerte porque, claro, en tiempos de zombies es mejor correr que organizar funerales. Las miradas cómplices aparecen dentro del campo de refugiados hasta que ella le dice que los deje en paz. Entendemos que las virtudes amatorias del cowboy son mejores que las del amigo íntimo, tomado más como sucedáneo que como semental. La esposa cambia de postura y parece amar con renovado brío al cowboy, tal vez Freud tenga razón y sólo es una compensación culpable. De cualquier manera esto no es lo importante, los problemas maritales serán postergados para cuando los zombies no sean una amenaza constante. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;El Cowboy dentro de su esquema moral kantiano absoluto debe regresar a rescatar a un wasp confederado que quiso matar al afro por ser como es: afro y existir en Atlanta. El wasp y el afro tuvieron un altercado porque el blanco dijo que no recibiría órdenes del negro. Tratando de establecer orden en medio del caos el Cowboy lo esposó a un tubo de agua en la azotea de un edificio porque al final él era la ley. El afro, como es noble y no le guardaba resentimientos al wasp por haberlo esclavizado y segregado hacía apenas 50 años, antes de irse en franca huida porque venía los zombies al comérselos, quiso, a la manera bíblica demostrando el perdón histórico, liberarlo.  Accidentalmente, el afro –que jura que fue así aunque nadie lo vio salvo nosotros que no estamos ahí para testificar a su favor-- tiró la llave por alguna ventila. La prisa era tanta que ya no pudo hacer nada por él, salvo cerrar la puerta de la azotea y echarle un candado a prueba de zombies. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;El equipo de rescate del waspy, integrado por el cowboy, que dice que aprovechará el raite para rescatar sus pistolas tiradas, un chino, que dice ser coreano, el afro que dice tener remordimientos, regresa a Atlanta junto con el hermano del waspy, que exige muerte para el afro si el hermano ha muerto. El grupo de rescate descubre que el hermano se ha cortado la mano y cauterizado la herida con fuego para que no le sangre (aparentemente seguetear la esposa era más complicado y no había tiempo). Todo esto en medio de la destrucción de los zombies. También vuelven por el sombrero del cowboy para completar ese nuevo heroísmo que propone la nueva sociedad. Hasta aquí hemos seguido con el problema añejo de Estados Unidos: la tensión entre lo blanco y lo negro: los polos opuestos, la energías del ying y del yang confrontadas, la fruición del carne y el rescate justiciero de la ley que está por encima del individuo y sus pasiones. Sin embargo, si la serie piensa ser inclusiva y dar una visión global no necesita dejar pasar la oportunidad de reconocer a los 50 millones de hispanohablantes que pueblan, para malestar del rescatado y ahora manco, la mayoría del territorio norteamericano. He aquí el meollo de la reflexión del capítulo. El episodio recorre enterito todo el cliché que se maneja de mi pipol. Los vatos locos, los eses, no hablan dos palabra de español pero lo llevan en el corazón junto con la pronunciación de la doble erre y la conservación de las vocales puras. Su conocimiento lingüístico de sus “raíces” se reduce a un m’ijo, abuela, puto y ese. Pareciera que en este universo semántico está contenido todo lo que hace falta aprender para poder salir bien librado si en medio de una labor de rescate te encuentras con un browny con barba de chivo de tres pelitos, pelo negro y una actitud de demonio más próxima a la fealdad que a la de latin lover. ¿Así es realmente cómo nos ven? Quisiera argumentar que los clichés y los lugares comunes están ahí para destruir ideas preconcebidas, sin embargo, resulta todo lo contrario. Sí, así es la visión que se tiene del mundo hispanoparlantes, de todo en su totalidad, de un mundo panhispánico, en donde, argumentarán los demás “hermanos”, los mexicanos lo hemos empobrecido y jodido por ser eso: pobres, carentes de palabras y sobre todo de escritura. Y es que no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre. Precisamente por eso, porque en México el compadrazgo ha bajado es que hay que mandar el residual de los 12 millones de indios que el INEGI contó como excedente en las proyecciones del censo a tierra distante. Por eso el español aquí sólo se oye pero rara vez se escribe. Las tres palabras de mi pipol denotan un universo conceptual que se basta así mismo para cubrir todas las necesidades de quienes articulamos esta lengua porque seguramente, de acuerdo con el director de la serie, no hablamos más que de la familia y del puto de a lado. El hispano está orientado a la familia y tiende a reproducirse con el único pretexto de hacer quinceañeras y tatuarse vatos locos porque los hommies son la neta y puto el que no lo crea, pero más el que lea. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;La primera aparición de los eses se da con lujo de violencia para raptar al chino, que dice ser coreano, porque el comando de rescate les ha ganado el cargamento de armas. Como la violencia en México está a la orden del día uno piensa que la mala prensa ya llegó hasta el Apocalipsis y que de seguro las querrán para mandarlas a México porque son parte de una célula de los Zetas que operan en los barrios bajos de Atlanta cuya misión es recolectar armas para darle en su madre a Calderón. El wasp team se ha quedado a cambio con otro ese que pretende “catafixiar” por el chino y salir ilesos del apetito zombie y de las presiones hispanas. La cosa termina en un enfrentamiento que pretende un derramamiento de sangre digno de toda la violencia mexica de caballero águila donde todos saldrán inmolados, sin embargo como esto significaría el final de la serie, la abuela del ese mayor hace su aparición hablando un español que nadie entiende, ni siquiera nosotros. Pensamos que podrían ser reminiscencias de un español imaginado que suene a algo como español combinando todas las letras de las tres palabras que escupieron durante el enfrentamiento con el cowboy y sus secuaces, o que no había viejitas que hablaran español porque pedían papeles. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Los hommies contienen toda su necesidad violenta intrínseca hacia la sociedad norteamericana que se queda para descubrir que la familia lo es todo y que los eses se han quedado a resguardar un asilo de ancianos en el que estaban muchas abuelitas de mi pipol. El lugar común es recorrido entero hasta ser agotado en un asqueroso juego de soy violento pero quiero mucho a mi nana. El Cowboy no ofrece llevarlos al campamento de refugiados donde nacerá la nueva sociedad, es decir en los “suburbs” sino que los deja a cargo de los muertos vivientes junto con el muerto que anda siguiendo el viejo adagio bíblico de “dejad que los muertos entierren a sus muertos”. Así la sociedad hispana no tiene un lugar en suburbia; está confinada a un asilo de ancianos y a defender aisladamente un espacio que ya nadie quiere; mientras los otros, el futuro de Norteamérica, van a fundar otro país en donde los eses se queden a cuidarse entre ellos, alejándose y creando barreras, líneas y fronteras de un país que se mueve para deshacerse de toda la carne y sus deshechos humanos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;¡Viva la familia!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-5512328155562124754?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/5512328155562124754/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=5512328155562124754&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5512328155562124754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5512328155562124754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/12/todo-lo-de-los-zombies-no-he-podido.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TPb2ijkZVJI/AAAAAAAAAPo/uyHd_bhlpZY/s72-c/Episode-4-Vatos-Guns-760.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-995252781346847574</id><published>2010-11-14T11:49:00.009-05:00</published><updated>2010-11-25T19:36:43.908-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TOATfpE7kWI/AAAAAAAAAPg/wiXUD2G30nA/s1600/twd-670.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 131px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TOATfpE7kWI/AAAAAAAAAPg/wiXUD2G30nA/s320/twd-670.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5539448975989117282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Todo lo de los zombies&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Al pensar en el terror que puede causar el ser humano me queda claro que una de las fascinaciones más demarcadas es el sabor de la carne, tal vez de la carne humana que se pasea con el deseo de ser devorada. Quizá por eso los vegetarianos alardean de su pureza espiritual y ven a quienes disfrutamos su sabor con fruición como si fuéramos unos descastados sicópatas que han venido al mundo a llevarse la poca cordura que queda en el sabor de la lechuga y el tofu. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Los zombies siguen estando de moda. La moda de la carne no habrá de pasar por más que veamos documentales del terror en donde quede constancia que la carne que ingerimos está aderezada con mierda y que podemos incluso morir por sus delicias. El tema del zombie ya lo había tratado con anterioridad en alguno de mis comentarios pasados, creía que tendría que clausurarse porque ya no había más qué hacer o qué sacar de la carne cruda arrancada a mordidas limpias sin la previa salsita con la que nuestros ancestros mexicas devoraban a sus semejantes. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;El asunto de los zombies vivientes una vez más ha vuelto en una nueva serie de televisión que se llaman The Walking Dead, cuya traducción literal sin ser literaria sería El muerto que anda. En ella un policía Cowboy (¿será éste el único que quede vivo?) de una región del sur es herido en un tiroteo para ser internado y caer en coma. Cuando se despierta está solo y no hay nadie que lo acompañe. Sale a la calle y parece que el apocalipsis ha arrollado a una mayoría, mientras que él inexplicablemente sigue vivo. Entendemos que tendría ahí el tiempo justo para que el mundo se infectara de un virus total y que por estar aislado no lo habría pescado. Sale en bata de hospital a la calle aterrizado por el aislamiento y descubre que hay zombies que esperan cenarse a todo aquel que se les acerque. Tanto el Cowboy como el televidente nos vamos enterando de lo mismo y la trama comienza a desarrollarse a medida que el cowboy es descubierto por un padre y su hijo, quienes se apiadan de él y lo rescatan primero apaleándolo con un bat de beisbol para dejarlo inconsciente, para después alimentarlo y que se pueda vestir con su uniforme de justiciero policía con sombrero y toda la cosa. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Los zombies pues, entran en un estado de descomposición física porque han sido infectados y vuelven a un terreno de animalidad en que lo principal es buscar a los que han quedado vivos para nutrirse de ellos. En teoría el zombie es contagiado gracias a un virus que afecta al cerebro para fundirlo a base de un fiebre altísima, sin embargo, como en el terreno de los virus todo es posible, no mata del todo sino que interrumpe las funciones “humanas” para dejar pasar la inhumanas y transformarse en máquinas de muerte. Otra característica fundamental es que zombie no como zombie, que sería una situación normal de todo animal privado de alimento, pero los zombies al fin y al cabo son descendientes del hombre que es un ser moral (¿?). La metáfora que aquí vemos presentada es la del hombre convertido o degradado en algo que no es pero que puede ser: un animal en toda la extensión de la palabra. El hombre se convierte en predador de sí mismo para buscar que dentro de su ingestión el que gane sea el zombie y no el propio ser humano. En la serie supuestamente nos debemos confrontar con las situaciones de extremo peligro y supervivencia en las que se encuentra un ser humano y las decisiones que toma cuando se ve inmerso en ellas. Al zombie se le mata con un bala en la cabeza y al matarlo se le hace un favor. En el primer episodio la confrontación con los extremos de la supervivencia es que el padre y el hijo son visitados por la madre, ahora zombie para comérselos y transformarlos así en uno de ellos y de esa forma reunir a la familia. El padre ama a su esposa a quien quiere asesinar pero no puede jalar el gatillo porque cree que alguien encontrará una cura (¿será esto posible en medio de esta zoociedad?) o una vacuna que elimine el estado zombiótico en el que han caído para así reestablecer la paz del mundo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;La serie arrancó justo el día de Jalogüín y continuará por las siguientes semanas. Ahora nos hemos enterado que el modo de transporte del cowboy es un caballo, que será almorzado por los zombies, y que la esposa del cowboy sigue viva, junto con su hijo, a quien ésta le pone el cuerno con su mejor amigo en un campo de refugiados antizombies. En la escena donde los dos cogen y vemos consumado el acto de deslealtad tan típico, la esposa del cowboy, que le sirve a éste de inspiración para no morir devorado e ir en su búsqueda, se quita el anillo que ahora le cuelga en el cuello. Una vez que se desprende del anillo en acto simbólico ya cogen los dos muy a gusto. El televidente sensato y moral siente pena y empatía por el destino trágico que le espera al cowboy y queremos que nos respondan las motivaciones del porqué el amigo y la esposa ahora son amantes y cogen sin conflicto (aunque de seguro será absurda). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;En el siguiente episodio nos enteramos que hay más sobrevivientes en la ciudad de Atlanta, fundamentalmente poblada de afroamericanos, que se han convertido en zombies. Si hacemos una lectura racial del asunto descubrimos que el director piensa que un primer lugar donde se animalizará el mundo será en donde haya un grado elevado de afroamericanos, por lo que podremos argumentar que el director y creador de la novela gráfica tienen problemas raciales muy serios. Si pensamos que es sólo una coincidencia y que bien pudo ser cualquier otra ciudad estaremos entonces contribuyendo a pensar que las coincidencias se manifiestan en cualquier lado, hasta en las producciones de la mente. Así la carne, vemos, es la motivación de todos los acontecimientos que se van deshilvanando al correr de los zombies y de sus justicieros. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;La carne siempre ha sido uno de los principales problemas del ser humano. Es el demarcador de la condición social alimenticia de toda una sociedad que clama tener la batuta del desarrollo y el ejercicio del poder a través de la destrucción y corrupción de esa misma carne que niega. La sociedad puritana busca negar la conformación de la carne vista como un signo de animalidad para ingerirla en todo momento y olvidar su procedencia. Comer carne es lo que constituye al ser superior porque controla el sabor de la caza, el hombre consumando su poder en medio de una sociedad donde él es el que se encuentra en la cima. El poder de la carne es absoluto y su ingesta la representación de un saber que permite actos barbáricos. ¿Cuál entonces será la diferencia entre los zombies y los hombres? Habrá que seguir viendo a qué muertos se refieren.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-995252781346847574?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/995252781346847574/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=995252781346847574&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/995252781346847574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/995252781346847574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/11/todo-lo-de-los-zombies-al-pensar-en-el.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TOATfpE7kWI/AAAAAAAAAPg/wiXUD2G30nA/s72-c/twd-670.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-4064033892953053059</id><published>2010-10-24T11:00:00.012-04:00</published><updated>2010-11-06T18:05:31.258-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TMRLUbb-KaI/AAAAAAAAAPY/KxvyY_pdABY/s1600/300px-Rangersballparkinarlington.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 225px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TMRLUbb-KaI/AAAAAAAAAPY/KxvyY_pdABY/s320/300px-Rangersballparkinarlington.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531629056652356002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Otoño y sus clásicos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Estuve en la zona de Arlington-Dallas-Fort Worth, Texas  hace unos cinco años. Me invitaron a dar una charla en la Universidad Texas, en Arlington, sobre algún tema relativo a mi tesis doctoral que había concluido hacía un año. Esta visita tendría la posibilidad de una posible contratación que nunca llegó. Aparentemente mi tema, o mejor dicho, mi carácter y poco dominio en el asunto chicano no fraguaron del todo para ser el elegido por el cuerpo de profesores y llenar la cátedra de poesía latinoamericana con posibilidad de articular algo sobre la literatura de la frontera. Sólo estuve dos días y una noche. Antes de mi visita no sabía nada sobre el área, sólo que en Dallas jugaban los vaqueros y que había un alto número de ellos. De igual manera había pisado un par de veces el aeropuerto para hacer conexiones de o a México. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Uno de los del comité, al que llamaré Cristóbal, me recibió en el aeropuerto. Me habló entonces de la maravilla del lugar y de lo que se llamaba the tricities, un complejo de tres ciudades que se extendían en un diámetro de más o menos veinte millas, en cuyos extremos se encontraba de un lado Dallas y del otro Forth Worth. Recuerdo que el paisaje desértico me entusiasmó; después de todo el desierto había sido el paisaje que constituían mi ADN. También recuerdo unas bolas gigantescas suspendidas en el horizonte que, mi guía me reveló, contenían millones de galones de agua acumulada por un proceso que ya he olvidado pero en aquel entonces juzgué muy pertinente, para dotar a la tres ciudades de líquido potable. A la postre todo el desierto era eso: vastedad, calor y deshidratación. Cristóbal tomó el free way que unía los tres puntos citadinos para llevarme a un hotel situado justo en medio de la línea donde se encontraba Arlington. Nos bajamos de la autopista y tras dar la vuelta al anillo que nos sacaba de las altas velocidades pasamos por un gran estadio de béisbol. Cuando su estructura me llamó la atención mi acompañante me dio la información pertinente; era el estadio de los Rangers de Texas, antes los Senators. Cristóbal resumió la historia de los Rangers en un único dato relevante: era el equipo de Georgie Bush. Lo había comprado años antes y lo había rebautizado con el nombre de Rangers. Fue su gerente hasta 1994 cuando fue gobernador del estado. Cristóbal ya no me hizo mención alguna sobre las formas de gobierno ni del estado ni del equipo. Pasamos el estadio y no tuve ganas de saber nada más sobre la posición en la que habían quedado en la temporada pasada. Pensé en la estructura arquitectónica, en lo problemático de los estadios de béisbol que sólo servían para eso por su disposición caprichosa en una estructura de punto de fuga desde el &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;home&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; hasta los jardines. Asimismo pensé que eran estadios que pasaban la mitad de año como entidades fantasmas. Sabía lo que hacían algunos jugadores de las grandes ligas durante su periodo vacacional; algunos se iban a México a jugar en la liga del Pacífico, sólo como servicio comunitario, para encontrarse a sus rivales en la serie del caribe. Pero no se me ocurrió ningún uso alternativo para un parque de béisbol.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Me hospedaron en un hotel justo en frente del estadio. Desde la habitación podía contemplar una de las alas de lo que luego me enteré por información del hotel era “el nuevo estadio”. Aparentemente el principal sustento del hotel era recibir a fanáticos que llegaban desde otras regiones a ver jugar a su equipo. No pensé más en los problemas existenciales que pasaban los jugadores y me concentré en repasar mi charla, agendada para el día siguiente a las 10 de la mañana. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;En la noche un par de posibles futuras colegas vendrían a buscarme para llevarme a cenar al pintoresco, según Cristóbal, Forth Worth. Como siempre que uno no conoce los alrededores por los que moverá su cuerpo, la información me entró y salió de la  misma manera. Ahora incluso a la distancia no sabría si realmente estuve ahí o sólo creí estar. La futura nueva colega llegó a la hora prevista, su nombre era ruso pero me dijo que no ella no lo era, que era búlgara. Registré la información de manera anecdótica y salimos a buscar su carro; me puso al tanto del itinerario a lo que asentí por mera cortesía porque no tenía idea de lo que me estaba diciendo. Partimos del hotel y pasamos por el estadio iluminado en el exterior. No sabía si era pertinente hacer un comentario al respecto, después de todo desconocía si en Bulgaria se apreciaba el béisbol o si eso sonaría comentario machista, con la academia hay que estar muy consciente para no herir susceptibilidades. Sólo recuerdo que pasamos más de cerca por el estadio e imaginé un desastre de equipo lidereado por un tipo como Bush que tenía sumido al país en una guerra absurda. Mi futura colega me sacó de mis meditaciones con la advertencia de que ella apenas tenía seis meses en el área y que sería la primera vez que conduciría hasta Forth Worth porque acaba de aprender a manejar. Esbocé una ligera sonrisa de nerviosismo a lo que ella respondió con “no te preocupes, tengo ya dos meses de experiencia”. Me ofrecí a conducir pero ignoró mi propuesta. Como no lo hacía tan mal me relajé y comenzamos a hablar del lugar y de su poca experiencia con los alrededores porque ella había venido de Boston, ciudad más cosmopolita y mejor establecida. Yo iba de Tennessee, no precisamente la cuna de la civilización, por lo que su comentario en contra del lugar no hizo mella en mi espíritu. Llegamos por la otra colega, que me enseñó su casa y me confesó que era soltera. Ante semejante descubrimiento yo tuve que decirle que era casado. Cenamos; yo dije chistes malos y creo que no me lo perdonaron. Hablamos de Cowboys pero no de Rangers. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Me llevaron las dos de regreso al hotel, seguramente para comentar sus impresiones sobre mí. En el camino pude notar que las grandes esferas de agua también tenían iluminación, al pasar por el estadio no pude evitar hacer la conexión de esas grandes esferas con el parque de pelota. El béisbol es un deporte que alberga en su interior dos novenas de maniáticos, es el único deporte que da tiempo para el desarrollo del tic nervioso, la manía, la depresión y el temperamento melancólico, en una palabra es un deporte para románticos. Las televisoras han sacado partido de su suspensión temporal en la que se juega para mostrar close-ups de expresiones agónicas, escupitajos despreciables y antisépticos; es la magnificación de la manía donde la pasión está siempre contenida y controlada por rituales que a veces sirven y a veces no. Cómo decirles que nada de lo que hagan va a servir del todo para lanzar la pichada correcta, pero ¿qué tal si por no hacer el ritual la curva no quiebra como debe? Las colegas me dejaron y quise decirles que sentía mucho no haber dicho los chistes adecuados pero que el estadio me había impresionado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Ahora en la postemporada cinco años después me entero que Los Rangers están en bancarrota y que deben salarios a la mitad de sus jugadores y exjugadores, incluso al que no pudo ser su verdugo en el último juego Alex Rodríguez. He visto el último partido de la postemporada motivado más por ver perder a los Yankees, equipo snob que sólo me produce malestar espiritual, que por empatía hacia los Rangers. Pensar que hace cinco años estuve en un lugar donde habría historia mundial me hace sentir como un tipo desfasado, un tipo que nunca llega en el momento justo para ser testigo de la historia y que ésta siempre acontece cerca pero nunca en mi persona. Un tipo lleno de manías que no toma ninguna cámara. Supongo que soy de esa mayoría que sueña con gigantes, que le teme a los Rangers, y que nunca ha conocido Nueva York, pero que contempla esferas en el horizonte para encontrar en ellas alguna conexión que le de sentido a su vida.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-4064033892953053059?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/4064033892953053059/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=4064033892953053059&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4064033892953053059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4064033892953053059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/10/otono-y-sus-clasicos-estuve-en-la-zona.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TMRLUbb-KaI/AAAAAAAAAPY/KxvyY_pdABY/s72-c/300px-Rangersballparkinarlington.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3635910287769935364</id><published>2010-09-14T20:16:00.009-04:00</published><updated>2010-10-03T20:49:03.937-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Entre la Barbie y una mujer desnuda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TJAQnBaYtpI/AAAAAAAAAPI/-Yq8IG3EOdY/s1600/alg_split_model_barbie.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 229px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TJAQnBaYtpI/AAAAAAAAAPI/-Yq8IG3EOdY/s320/alg_split_model_barbie.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516927806108907154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barbie es el diminutivo anglosajón de Bárbara. Ese diminutivo es ya un mito dentro de nuestra mentalidad cultural de Occidente. La Barbie domina el imaginario de todas las niñas que aspiran ser una belleza mediatizada, exotizada y en una palabra contempladas. La Barbie se ha llamado también doña Bárbara en Latinoamérica y Arturo Cova, su protagonista, no se pudo librar de su embrujo por toda la selva adonde se adentró para ser, fingidamente, un cauchero más. Cova, tal vez por el contagio que tiene doña Bárbara, trata de emular lo que no es, de despreciar lo que tiene para al final buscarlo y al mismo tiempo mostrar todo un comportamiento esquizoide de todo lo que no ha podido ser sólo por ser lo que le ha tocado. Cova cae en una fiebre intensa que le hace delirar una condición que no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso ahora de la Barbie mexicana es una fenómeno que capta todo un universo de índole significativo: dos preguntas saltan a la vista: la primera por qué le dicen la Barbie y la segunda de qué se ríe tanto. Todo parece demostrar que la Barbie sigue el camino trazado de la ambivalencia del macho mexicano y su tradición de penetrar con su miembro todo aquello que pueda. ¿Es un caso aislado o es un caso de travestismo significativo que apela más a una cultura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TJAQvvY_YNI/AAAAAAAAAPQ/VZnJ7uvTDC8/s1600/barbie1-420-420x0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TJAQvvY_YNI/AAAAAAAAAPQ/VZnJ7uvTDC8/s320/barbie1-420-420x0.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516927955890036946" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El caso de los travestismos dentro de una cultura periférica siempre ha tenido mucha repercusión para describir sociedades que no pueden llegar a convertirse del todo en una reconocida por quienes la forman y les brindan su autenticidad. Severo Sarduy, por ejemplo, basa su teoría del mundo americano y su barroquismo en el fenómeno de apariencia travestista. En ese sentido la apariencia deviene en el principal componente para la conformación de la verdad y dentro de ese travestismo se genera una nueva forma de resistencia a aquello que se presenta, o mejor dicho, representa. La Barbie es una imagen revertida del machismo en su esencia pura. Lejos ha quedado la imagen del delincuente desplazado a una zona marginada de la sociedad, ya de por sí marginada, para equipararse a la de un pornstar cuyo liderazgo goza de privilegios con el cadenero del Bar Bar y con toda la constelación de Televisa por ser ese fetiche que tanto pondera el canal de las estrellas: la blancura en tierra de indios (y para mayor lucimiento con pasaporte gringo).  En ese sentido, nuestro primer narcostar brilla con todo su gusto, y su risa no sólo cautiva los medios sino el corazón de las muchachas que quisieran departir en su bacanales y tener sus hijos, así como miss Venezuela y su vástago, atinadamente denominado con todo exotismo el indio. El gobierno casi como una obra de arte absurda ha fraguado una serie de correspondencias que hacen de su proceder un acercamiento diabólico a la creación de una obra de arte vernácula. Al ser aprehendido sin violencia, según han comentado en forma de autoensalzamiento el gobierno mexica, la Barbie ha hecho acopio de toda civilidad para entregarse y portar en su torso el sueño consumista de la clase media en el pecho: la imagen gigante de un jugador de polo --curiosamente al lado de Los Pinos hay un campo para practicar este deporte—junto con el nombre de London en grandes letras y un número en la espalda. Tal vez el atuendo que llevaba era el de un jugador de refuerzo que se posicionaba dentro de las entrañas de un México de élite para practicar un deporte exquisito conocido por quienes han confirmado que las diferencias sociales deben existir y demarcarse lo mejor que se pueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días antes de la captura de la Barbie, a manera de creación grotesca impecable de la literatura tragicómica impuesta por las casualidades, nuestro país ostentaba por segunda ocasión la belleza del universo; por segunda ocasión el país contaba con una miss que llenaba las expectativas reencontradas del porqué ser mexicano aún no está perdido. También México puede generar belleza reconocida por el mundo, y esta vez no tiene apellido extranjero; en México, y eso sí había que dejarlo muy en claro, no sólo hay indios, sino gente hermosa, morenas de fuego para exotizar aún más el caso de una barbie (la minúscula es deliberada) que se ha filtrado para ser orgullo nacional y dar el grito de una independencia junto con Calderón de algo que nunca ha existido: un país libre e independiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la verdadera estrella dentro de la constelación mexicana es la imagen de la Barbie risueña que ha producido su propia película, con una inversión risible de 200 mil dólares en cash y algunas pistolas con cachas de diamantes; nos preguntamos entonces si la Barbie se sigue riendo por el arraigo que le han dado o porque todo parece indicar que en unos días seguirá protagonizando el siguiente capítulo de su historia: de cómo pactó con el gobierno para ser entrevistado frente a cámaras de televisión y salir libre después de los festejos del Bicentenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En México las mujeres sólo decoran y acompañan a quien haga falta, ya sea presidentes, narcos o satánicos; los muñecotes güeros y de ojo verde son los que verdaderamente cautivan el corazón de nuestros Solines, ya lo han visto: como Kalimán de ojos azules sólo el propio Kalimán y como la Barbie sólo su sonrisa y su camiseta Polo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3635910287769935364?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3635910287769935364/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3635910287769935364&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3635910287769935364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3635910287769935364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/09/entre-la-barbie-y-una-mujer-desnuda.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TJAQnBaYtpI/AAAAAAAAAPI/-Yq8IG3EOdY/s72-c/alg_split_model_barbie.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-5099143741097980446</id><published>2010-08-22T12:09:00.003-04:00</published><updated>2010-08-22T12:15:20.652-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/THFMro0fE9I/AAAAAAAAAO4/yFnKVpmijNc/s1600/a05n1cul-1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/THFMro0fE9I/AAAAAAAAAO4/yFnKVpmijNc/s320/a05n1cul-1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5508268131826471890" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Piedra de sacrificios&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Mis hermanas me dicen que mi madre miente, que está paranoica porque dice que sus vecinos son narcos. Dice que la espían y que le quieren robar su casa y entrar a llevarse lo poco que queda y con ello llevarse el honor de la familia, porque nosotros sí somos de buena familia y ellos sólo tienen un dinero que nos han robado. Mi madre, que todo lo predice desde su paranoia acertada, nos ha quitado el pensamiento maniqueo de pensar que los delincuentes viven en zonas marginadas de la sociedad para regresar donde está la buena gente, los buenos, a cometer sus fechorías. Hace&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;más o menos seis meses un operativo puso tras algún tipo de rejas, que esperamos sean las correctas, a uno de los ayudantes de aparente peso específico del cártel de Sinaloa. Mi hermana menor entre escandalizada y con una risa incrédula me dijo que lo habían aprendido en el Fraccionamiento de Fidepaz y que además era conocido como el ingeniero X. Mi escándalo derivó en certeza de que los clamores de mi madre no estaban tan errados, que posiblemente sus vecinos de enfrente estaban, finalmente, vinculados con algún tipo de narcotraficante. Hace dos años que fui, no pude descubrir nada fuera de lo normal; sin embargo, la información de Fidepaz me hizo reflexionar un poco más en lo absurdo de las situaciones donde el delincuente vive un vida llena de miseria. Confieso aquí que lo que había articulado como imagen mental llegaba más a ser producto de alguna mala película sobre el tema. No hacerlo significaría que no se ha hecho nada para tener una mejoría social y que el hecho de entrar en ese negocio no tendría su recompensa inmediata.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ahora parece que ya están entre nosotros, o cuando menos entre mi madre, y que no podemos hacer nada para mantenernos al margen. Finalmente México ha surgido como aquello que los otros, Estados Unidos y Europa, han querido ver en esa cornocopia geográfica: un lugar violento, que de fama en fama ha podido establecerse como un nuevo destino para la comprobación de darwinismos sociales: los indios son peligrosos. Ya lo dijo José Alfredo,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;en México “no vale nada la vida, la vida no vale nada, se empieza siempre llorando y así llorando se acaba…” y así como en Guanajuato la vida no vale nada, la vida se ha abaratado de forma escandalizante en la frontera norte de donde son mis ancestros, al grado que el “pozolero”, por ejemplo, disolvía cadáveres (¿exquistos? –Are you being sarcastic?) por 50 dólares la pieza, y por 30 dólares en Monterrey el narco manda cerrar las calles con barricadas de autos robados para forzar a que el ejército se marche. He leído en dos publicaciones de los más respetables en Estados Unidos el mismo texto escrito por Anónimo sobre cómo el nivel de descomposición social ha llegado a unos niveles que lo mejor sería cambiar de país para conservar el pellejo. Sin embargo, el mexicano es una suerte de arraigos y atavismos que sólo él conoce y maneja con sus propios paradigmas: ser mexicano es nacer y morir en la misma colonia y si se puede en la misma cuadra mejor. Así que la emigración sólo se practica como último recurso y siempre con la esperanza de volver para no tener que hacerlos más. La descomposición social y el estado fallido en el que vive México es más que alarmante, no en un sentido turístico que es lo que más preocupa a Estados Unidos, porque de cualquier manera sus recursos ya están comprometidos por los malos jerarcas del gobierno de cualquier sigla, sino en el atraso con el que ese mismo valor nulo de la vida nos pone. La consigna más efectiva para reclutar jóvenes&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;de acuerdo con Élmer Mendoza&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;es “más vale cinco años como rey que cinco como buey”. Una vez más el valor de la vida es lo que debe considerarse. A la vida hay que buscarle valor, no ya sentido que es más duradero que el valor, pero ese valor va a depender de la realidad para conseguir promesas sensoriales que alejan más y más de una noción de humanidad alejada de una pulsión por la satisfacción física, ¿o es que sólo de pan vive el hombre? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;No puedo culparlos por dirigir sus humanidades fallidas hacia esas decisiones, sino sólo pensar cómo el futuro los ha puesto en ese predicamento, un predicamento ayudado por un sistema institucional que no resuelve sus iniquidades: un estado fallido para una humanidad fallida. ¿Esa balanza podría ser justa? ¿Pero entonces es que hablamos de problemas morales? No, si los narcos no dejan de ir a misa ni los del PAN tampoco. ¿O es que finalmente el darwinismo social tiene razón y el caso de ser fallido viene desde un origen atávico que sigue en las venas de un mexicano que no sabe para qué está en el mundo, sino sólo que vale por lo que tiene? Proponer una educación sonaría desconectado con la realidad, e incluso despreciable por tratar de resolver todo con una solución a largo plazo que propone una mejoría intangible para un país que indica que la educación es ignominiosa y que sólo estorba. México ha caído en el bache histórico del que difícilmente salga, somos los colombianos del siglo XXI más temidos que nunca en la frontera, una frontera que engendra bárbaros. Al gobierno central no le importa, la sociedad civil tiene miedo, pensar que sólo te toca si eres parte de su negocio es ya una falacia con la que se consuela el que quiere seguir viviendo. El gobierno siempre ha tenido la culpa y ahora más que nunca que ha demostrado que sólo sirve para corromperse y con ello llevar a todos los que salen a la calle creyendo que no les tocará a ellos. Ahora tal vez lo que sucede con los 100, 200 años de Revolución e Independencia es que nada de esas dos luchas, fundamentalmente la de la Revolución, se ha cumplido y que México responde a una serie de ciclos violentos cada 100 años por lo que este último es lo que queda de los días aciagos que los aztecas tenían cada 52 años. ¿Será entonces que la modernización cambió los atavismos mexicanos por una numeración decimal para estar en sintonía con las nuevas perspectivas de Occidente?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-5099143741097980446?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/5099143741097980446/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=5099143741097980446&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5099143741097980446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5099143741097980446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/08/piedra-de-sacrificios-mis-hermanas-me.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/THFMro0fE9I/AAAAAAAAAO4/yFnKVpmijNc/s72-c/a05n1cul-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-7036482218862194572</id><published>2010-08-14T17:52:00.017-04:00</published><updated>2010-08-14T20:48:49.070-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TGcRZKEbN7I/AAAAAAAAAOw/xxJFirA4ntc/s1600/CAMBIAR_GOMA_PINCHADA.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 207px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TGcRZKEbN7I/AAAAAAAAAOw/xxJFirA4ntc/s320/CAMBIAR_GOMA_PINCHADA.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505388193381038002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;El divinal auto de las llantas ponchadas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hace dos días el coche despertó con una ponchadura. Era una mañana extraordinaria de verano. La humedad no había subido y B. se disponía a salir por las vituallas de la quincena. Yo alentado por el día y el fresco de la mañana me propuse arreglar la bicicleta de Cami, responsabilidad que había dejado para cuando pudiera recobrar de mis archivos infantiles cómo se desponchaba. Había algo en el día que me motivaba a ser útil, cuando menos para mi familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de María me llegó desde el frente con un grito que sonaba a un holocausto acompañado de un “papiiiii...” Pensé que serían las ganas de María porque algo ocurriera para sacarnos de nuestro ritmo pausado de vida veraniega. Decidí seguirle el juego y respondí desde atrás con un ¿qué? que sonaba más bien a indignación por descubrir que lo que me pediría habría sido algo baladí. “El carro tiene una llanta ponchada” salió su voz desde un costado de la casa por donde había salido con cara de “¡estamos perdidos y esta vez no es juego”. Al momento de oír su sentencia no supe si congratularme por mi evidente influencia en el comportamiento de mi hija o aterrorizarme porque había hecho que mis inseguridades e inquietudes pasaran ahora a terrenos más juveniles y frescos. Lo único que no pude ocultar fue la risa por lo irónico del momento. Yo ya estaba a punto de terminar de desponchar la bici de Cami cuando fui interrumpido por la urgencia de María de que fuera a comprobar que el coche efectivamente estaba ponchado.  Hasta ese momento sólo algunas gotas de sudor se me habían mostrado en la frente. Al contemplar el coche para una evaluación rápida supe que lo único que podía hacer era cambiar el neumático por el de refacción, en el caso de que todo eso existiera. El calor comenzó a aumentar debido a lo complicado del asunto. Ya había hecho demasiado por recobrar el procedimiento por saber cómo se componía una bici que el de rescatar de la memoria algo que no había hecho nunca, sino sólo visto por terceros en la llantera de mi tío Víctor, me incomodó mucho más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí, presa ya del calor, atajar esa desazón que se produce cuando las cosas se descomponen y ponerme a recabar toda la información que había en el manual para reemplazar una llanta. Acabé después de una hora con un camiseta empapada de sudor y un ojo rojo pero con la satisfacción del triunfo por haber sido todo un hombre y haber completado la hazaña de cambiar un neumático en el calor de 40 grados a la sombra. Una vez examinada la llanta tenía la impresión de que ya no serviría y tendría que comprar un par de ellas. Me enfilé rumbo a Costco para comprarlas; mientras podría comer un poco de las muestras y saciar mi apetito repitiendo hasta cuatro veces en cada estación, iría solo y nadie se avergonzaría de mi conducta. El plan era bastante sensato; ya había hecho todo lo complicado y en unos 30 minutos más mi encuentro con la hombría se habría disipado para ser parte de mi historia personal. Al llegar a Costco y plantear mi caso al dependiente, éste movió la cabeza en tono de reprobación para advertirme que mi situación era extremadamente difícil. Que venderme dos llantas era casi imposible y que además iba resentir esa mala decisión de mi parte “in the long run”. Después de unos tres años mi transmisión no me perdonaría la falta de sensibilidad y explotaría para causarme una pena mayor a la que ahí mismo experimentaba. Me aseguró que esta información nadie la sabía. La única opción que me daba era reemplazar las 4 llantas por 750 dólares con un descuento de 70 dólares por las cuatro. Era eso o nada. Le traté de explicar (y digo le traté porque su inglés era de una comunidad gullag y el mío de una comunidad de mexicas por lo que la comunicación estaba condenada al fracaso desde el primer minuto) que había comprado dos llantas hacía apenas seis meses y que no tenía caso tirar mis dos llantas y desperdiciar el dinero que pagué por ellas.  Me dijo que lo entendía pero que su “recomendación”,  léase negación por proveerme de llantas, respondía más a un acto de humanidad que a otra cosa, incluso para que yo sintiera cómo se hermanaba conmigo me llamó “bro.” Derrotado salí del Autocenter para ir adonde justamente me habían vendido las otras dos llantas. Me resigné a esperar en un lugar apretado y con olor a herramientas para que me surtieran de dos llantas. Pensé una vez más cómo mi vida ese día había transcurrido entre llantas y olores a hule, casi como lo había hecho ya 28 años atrás en el pueblo de mi mamá en la llantera del tío Víctor a un lado de la casa de mi abuela. Traté de ubicar la llantera dentro de mis recuerdos y sólo pude ver el color rojo de la rampa y el olor a aceite que se alzaba desde la fosa. Al llegar a la llantera me impresionó el color anaranjado, casi rojizo que tenía y pensé en que ese rojo que trataba de ubicar en realidad no lo era, sino que eso sólo era una especie de mezcla de recuerdos para ser llenados por lo que yo creía haber experimentado hace ya veintitantos años. Ya en Geralds me atendió un tipo rubio con los ojos azules. ¿Era un contraste que la vida me ponía para que yo descifrara sus dicotomías? Seguramente no, sólo obra de las casualidades que yo podía interpretar como se me diera la gana. Al hablarme tampoco pude entender lo que me decía. Su acento sureño le impedía abrir la boca y articular un poco más las palabras. De nuevo pensé en mi tío Víctor articulando el español de la mitad de la península, él también rubio y de ojos azules que podría sonar para cualquier mexicano como una impostura absurda. Tal vez por esta razón no me sentí incómodo pidiéndole que me repitiera las partes que no había entendido. Y tal vez porque no pudo identificar por mi aspecto mi lugar de procedencia accedió a repetirlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coincidió que no había gente y fui atendido en los minutos siguientes. Mi carro estaría listo en unos 10 minutos. Lo que hice yo en media hora ellos lo harían en un subir y bajar de gatos hidráulicos. En mi espera perdí la noción del espacio; todas las referencias del lugar apuntaban a recordar mi vida en la mitad de la península. Decidí olvidar las casualidades hasta encontrar otra cosa mejor que hacer. En la tele tenían sintonizado Fox news y debatían en torno a la ley Arizona y la seguridad de la fronteras. No era un lugar para tratar de indignarme, finalmente no había sido mi caso y ni mis “hermanos” me reconocían como uno de ellos. Luego entraron dos Fratboys que sostenían una conversación acalorada sobre qué hobbies podían tener porque era cool finalmente tener uno. Recordé a mi madre una vez más. Ella siempre me decía que no estudiara literatura y que si lo hacía nunca me convertiría en un hombre de provecho. Me repetía que lo hiciera como hobby y que así sí que se veía bien. Pensé que finalmente mi madre no se había equivocado, que sólo lo seguía haciendo como hobby y que pese a estudiar literatura desde mi licenciatura hasta el doctorado, la literatura la seguía haciendo como hobby. Otro güero me despertó de mis cavilaciones para decirme que mi carro estaba listo: dos llantas iguales que hacían juego con las dos de atrás. Me dio las llaves y me dijo que podía pagar con el mismo que me atendió por primera vez. En la caja, el primero me dio el total, le extendí mi tarjeta y lo miré a los ojos; "Thank you…" le dije; me respondió con otra cortesía y un "come back soon". Mi tío y su recuerdo volvieron para tomar su cara y recordarme que en mis venas había sangre de llantero. Al salir al calor pensé que un buen hobby podría ser coleccionar todas las llantas que uno ha usado toda su vida, o mejor aún, abrir una llantera para ponerle: &lt;i&gt;El llantero solitario&lt;/i&gt;, y así seguir con un hobby que cada día me da menos satisfacciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-7036482218862194572?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/7036482218862194572/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=7036482218862194572&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7036482218862194572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7036482218862194572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/08/el-divinal-auto-de-las-llantas.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TGcRZKEbN7I/AAAAAAAAAOw/xxJFirA4ntc/s72-c/CAMBIAR_GOMA_PINCHADA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-160190363569237209</id><published>2010-07-27T14:41:00.012-04:00</published><updated>2010-08-11T12:44:40.623-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TE8o61hWzgI/AAAAAAAAAOo/1vZb3xL2CmU/s1600/1-Obama.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 211px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TE8o61hWzgI/AAAAAAAAAOo/1vZb3xL2CmU/s320/1-Obama.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498658661307174402" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta name="Title" content=""&gt; &lt;meta name="Keywords" content=""&gt; &lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt; &lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt; &lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 2008"&gt; &lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 2008"&gt; &lt;link rel="File-List" href="file://localhost/Users/CarrilloArciniegaR/Library/Caches/TemporaryItems/msoclip/0/clip_filelist.xml"&gt; &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:documentproperties&gt;   &lt;o:template&gt;Normal.dotm&lt;/o:Template&gt;   &lt;o:revision&gt;0&lt;/o:Revision&gt;   &lt;o:totaltime&gt;0&lt;/o:TotalTime&gt;   &lt;o:pages&gt;1&lt;/o:Pages&gt;   &lt;o:words&gt;693&lt;/o:Words&gt; 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 &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Tengo pocos amigos y los pocos que me quedan ya me hablan poco; tal vez me gustaría tener un millón de amigos pero creo que no sabría cómo demostrarles que me importan. Ya aquellas épocas en que mi madre decía que yo era muy amiguero han quedado difuminadas en mi mente y siempre he creído que exageraba porque no quería ver que en realidad yo era muy antisocial. Se sorprendió mucho al llegar a recogerme una vez cuando estaba en la primaria particular Simón Bolívar, porque un niño, cuyo nombre he olvidado, me dijo “¡Nos vemos Carisma!” Mi madre lo tomó como la verbalización de una cualidad innata de su hijo para tener carisma con la gente y llegar a ser presidente de la república. En aquella ocasión el niño que me llamó de esa manera lo hizo porque mientras jugábamos “spiro” yo cantaba en voz alta el éxito de “Kiss” cuyos coros había oído en el radio mientras el chofer me dejaba en la escuela esa misma mañana. Éstos rezaban “Carisma… carisma… carisma” con un falsete en el último carisma. La tonada de la canción era muy pegajosa y hasta de un sonsonete que rallaba secretamente en la inopia musical. No quise desmentir a mi madre de la referencia torcida con la que me había confundido, finalmente todo hijo quiere complacer a sus padres. Así mi madre siguió creyendo que yo era un tipo carismático y que tenía muchos amigos. Tratando de recordar aquella época, la puedo ubicar cuando estaba yo en tercero de primaria, incluso la única foto que tengo de aquella época me la tomaron con el uniforme de la escuela sonriendo y enseñando las encías. Después tuvimos que irnos a vivir a Oaxaca. En Oaxaca mi capacidad para hacer amigos se fue diluyendo y prueba de ello es que no me acuerdo de ninguno.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Ahora que mis amigos se agotan a velocidades postmodernas, incluso en el Facebook en donde definitivamente no puedo competir con la gente de la que soy amigo y tienen ya mil quinientos –por lo que me siento devaluado como amigo--, vuelvo sobre la pregunta de cómo hacerlos y si eso a la postre me llenaría de satisfacciones o de desprecios. Siempre presumir a los amigos, si estos son gente importante, te coloca del lado de los de la importancia. No soy de esos. No sé si cuando mi madre me confundió con líder yo me acercaba a eso y pasó algo en el ínter que me transformó en esto que soy ahora ya casi para completar o justificar mi crisis de los cuarenta. La idea de ser presidente de la república (por el PRI&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;por supuesto) ha permanecido en mi inconsciente jungiano para traicionarme cada vez que puede. Por ejemplo, he soñado, ya tres veces, que soy amigo “personal” de Obama, que él y yo discutimos asuntos sustantivos para la conformación del mundo y que somos odiados por nuestra inteligencia (en realidad la mía porque siempre en mis sueños yo soy el que le da consejos). Esto no dista mucho de lo que en realidad sucede, porque sí soy amigo de Obama y la prueba más fehaciente es que me manda correos electrónicos donde me pide mi opinión en forma de “Surveys”. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Dicho sea de paso no soy sólo amigo de él sino hasta de su esposa Michelle. Hoy mismo he recibido un correo en donde me da información relevante sobre el próximo cumpleaños de Barack, que es el 4 de agosto. Incluso me invita a formar parte de una celebración nunca antes imaginada por él y su familia por lo que me convertiría en parte de la tradición Obama. Tampoco nunca antes había sabido la fecha del cumpleaños de alguien, y como la veo escrita no la olvidaré nunca. A diferencia del FB donde sólo aparece un “Today BD” junto a una dibujo de regalo y el nombre de la persona, el comunicado de Michelle, mi ahora amiga, ha surtido efecto mucho más sólido que las redes sociales. Los detalles de la celebración pensada por Michelle son una especie de encuesta disfrazada donde hay que llenar una serie de preguntas y dar una tarjeta de crédito. Ya sé que en realidad sólo soy parte de una base de datos de los cuales me puedo dar de baja con un solo click ahora mismo. Si lo hiciera mi cuenta de correo electrónico se desactivaría porque no me escribe nadie más. No es un reclamo al poco mundo que me escribe (gracias aquellos que no dejan de hacerlo para mandarme noticias escandalosas) sino que conservar a Obama como mi amigo, creo, me reivindica secretamente con mi madre y sus deseos de que yo llegara a ser el presidente de la república. Recibo a Obama como se recibe una oferta de una tarjeta de crédito, con la seguridad de que aún mi nombre sirve para mandar mierda y recolectar dinero, esta vez cinco dólares. A cambio me mandarán una copia de la tarjeta de cumpleaños firmada por millones de personas condenadas a soñar con el poder e imaginar que somos su amigo en un futuro diferente, en otra realidad posible, hecha sólo por cinco dólares y muchos, muchos sueños.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-160190363569237209?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/160190363569237209/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=160190363569237209&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/160190363569237209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/160190363569237209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/07/normal.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TE8o61hWzgI/AAAAAAAAAOo/1vZb3xL2CmU/s72-c/1-Obama.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-6100247191051167460</id><published>2010-06-21T21:07:00.009-04:00</published><updated>2010-06-24T13:25:39.713-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TCAOXlvbZ0I/AAAAAAAAAOg/3HS_GJ2T6cE/s1600/olympic_pool_01.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TCAOXlvbZ0I/AAAAAAAAAOg/3HS_GJ2T6cE/s320/olympic_pool_01.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5485400144568084290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#0000EE;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Albercas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Ser padre moderno es sinónimo de sacrificio. La propia sociedad impone un sinnúmero de avatares (en el sentido real del término) por los que los padres comprometidos con sus hijos deben pasar, casi como una especie de iniciación a la inversa. Como parte de ese ritual y preocupación se encuentra cuidar de los hijos para que tengan una infancia “equilibrada”; llena de todas las oportunidades que en realidad les hubiera gustado tener a los padres y que los hijos siempre desprecian porque sólo las padecen. En esta línea de pretensiones fue que por segundo año hemos metido a nuestras hijas a un circuito de natación del condado de Hazard, para citar un referente de ondón. Desde hace un mes y medio mis hijas se han sometido a un intenso entrenamiento físico para competir con otros niños, la gran mayoría gordos, y adolescentes superdesarrollados por las hormonas que consumen en la leche. Eso que en apariencia suena de lo más normal para aquellos que han tenido una infancia colmada de buenos padres para mí ha tenido consecuencias devastadoras. He tratado de jugar a que soy padre comprensivo y he entregado, con una sensación ahora de autoinmolación, mis vacaciones para perderme entre sillas plegables, aguaceros, calores intensos y albercas hasta altas horas de las noche en lugares que sólo este tipo de competencias puede albergar, albercas de suburbios gringos en las que el GPS no puede dar, porque los emails que asumen que año con año los papás son los mismos, nunca llegan completos para los forasteros como nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Alcanzar semejantes albercas en donde se vive el &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;american dream&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; implica salir a las cinco de la tarde, a la hora del calor, para encontrar las principales arterias de la ciudad en su única hora de atasco. El trayecto toma por lo menos una hora sin contar el tiempo de reposición que se pierde en la nueva zona imaginando su paradero. Una vez dadas tres o cuatro vueltas por el vecindario desolado donde nadie lo recorre a pie y no hay posibilidad si quiera de pedir alguna señal a algún transeúnte generoso, el encuentro con el oasis se da  casi como por arte de encantamiento. El avistamiento del destino se anuncia con un grito de júbilo, casi como si en el carro ocurriera una epifanía o si estuviéramos contemplando alguna aparición de la virgencita de Guadalupe que vino desde lo alto a darnos el mapa tan necesitado. “Ahí está papi” me revelan mis hijas con alegría y con un gran alivio porque esa vez no nos perdimos… tanto. Las niñas saltan de contento y yo doy un profundo respiro por haber completado mi misión y haberlas traído a que compitan con monstruos superdesarrollados. Sin embargo, el júbilo no tarda en convertirse en angustia porque los calentamientos están muy próximos y como dice María “are crucial to refine the strokes and have a sense of the pool, papi”. El pánico me hace su presa porque, claro, si ya he venido de tan lejos (literal, literal) lo menos que puedo hacer es otorgarles toda la diversión en la que yo mismo las metí. Las animo a que se adelanten para que les pinten en el brazo su nombre, categoría y estilos que tendrán que nadar. Mientras tanto yo saco del carro mi parafernalia que he traído a cuestas: una hielera con una dotación de juguitos, tres botellas de agua para que no se deshidraten las criaturitas, dos Diet Cokes para que no me dé el bajón y yo no engorde mientras contemplo alguna que otra competición, cinco sillas plegables, tentempiés para que no se mueran de hambre mientras esperan su turno, toallas, gogles, bloqueador, camisetas con el logo del equipo y sobre todo material para no aburrirme durante las 4 horas que pasamos bajo el rayo del sol: música y material de lectura, no muy sesudo porque tampoco se puede reflexionar con humedad en la piel. Siempre procuro instalarme en un rincón de la alberca para tener una perspectiva menos accidentada, pero sobre todo para no ser molestado por algún papá o mamá que piense que como voy solo (B. se ha quedado estudiando para completar su clase de verano) necesito compañía para que él o ella no se aburran. Confieso que una vez que marco mi territorio gozo de un momento de paz y de tranquilidad para leer y oír música, del que sólo me saca el turno de alguna de mis hijas que sólo nadan como “Exhibición” precisamente porque no gozan de la misma musculatura que un niño alimentado con comida rápida y de microondas. En otras palabras, no las consideran para sumar puntos y ganar como equipo, sino por “diversión”, aunque a María no le divierta mucho llegar en último lugar. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;En los primeros dos traté de alentar a mis hijas con gritos desaforados pero hacia el tercero me cansé y ahora sólo estoy al pendiente cuando me llegan a decir lo duro que fue la competencia, las oigo, les doy agua y las animo a que los hagan lo mejor que puedan. Después me entrego una vez más al sudor y al libro que he escogido para la ocasión en turno. Quiero pensar que, al final de los tiempos quizá antes del Apocalipsis, en mis hijas el recuerdo de que su padre las llevaba a nadar en mitad del calor, aunque ninguna de ellas ganara, las hará mejores personas. Cuando menos ellas han hecho en mí lo suyo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-6100247191051167460?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/6100247191051167460/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=6100247191051167460&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/6100247191051167460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/6100247191051167460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/06/albercas-ser-padre-moderno-es-sinonimo.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TCAOXlvbZ0I/AAAAAAAAAOg/3HS_GJ2T6cE/s72-c/olympic_pool_01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-615179034291455099</id><published>2010-06-06T11:24:00.009-04:00</published><updated>2010-06-09T14:08:12.379-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#551A8B;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;Handle with care...&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#551A8B;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" text-decoration: underline;font-size:x-large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;La masculinidad es una de las cosas más frágiles del universo. Es más volátil que el alcohol de 96 grados, tan frágil como la posibilidad de ser emasculado una noche por algunos aliens sin ni siquiera decir esta boca es mía, o más factible, &lt;a href="http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/england/merseyside/4253849.stm"&gt;en una fiesta por una mujer despechada&lt;/a&gt;. Para entender tremendo dilema habría que remontarse al proceso evolutivo del primate donde la incertidumbre y el miedo es todo lo que llena su horizonte. Lo que más cuenta en el estatus de la tribu es la mezcla, la posibilidad de procreación y con ella el goce que se puede generar de semejante encuentro. Esparcir la simiente para poblar el mundo resulta ser una de las necesidades primordiales de todo hombre. Dentro de este momento de lucimiento primate hay que reconocer el afán de lograr colocar a la contraparte en una posición de sometimiento más para lucimiento hacia los otros y para franco orgullo procreador. Así la masculinidad sólo tiene sentido para el hombre frente a los otros hombres, probar ser masculino es decirle al otro la capacidad que tiene el sujeto en cuestión para ejercer la penetración en un cuerpo que lo preserve. Las féminas son las que más critican esta inseguridad del varón por no conocer sus subterfugios, para ellas absurdos. Esta “inseguridad machita” se relaciona con el proceso de perderla en cualquier momento; de no tenerla segura porque claro, nadie ha vuelto a salvo del camino de la perdición.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Desde hace días he estado navegando por las páginas de un libro completamente masculino en el que el narrador gringo de moda y masculino muestra todos sus desvaríos por enfrentarse a un mundo masculinizado creado por la sociedad gringa en la que las expectativas planteadas para los hombre en la vida familiar son casi nulas.  No es ningún libro de autoayuda, porque si eres hombre nunca reconoces que la necesitas, ni tampoco una novela, porque no es de hombres leer nada. El narrador trata de hacer patente todas sus desventuras en el terreno de la hombría y cómo no ha podido salir avante con las exigencias que de su comportamiento se derivan. En ese ir y venir de posiciones masculinas, que hago mías a veces y que a veces no puedo, me he encontrado con situaciones similares de cómo el concepto de hombre se ha visto deconstruido, destruido y revestido de un sin número de categorías que a la postre también me han hecho mella en el mundo gringo que habito. Por ejemplo, darme cuenta de que muchos de los comportamientos de mis compatriotas, machos mexicanos, no son tomados como tales. Mi padre nunca cocinó, nunca lavó un plato, nunca lo vi usar una escoba, ni siquiera tender una cama, ni llevarnos al colegio, y para acabar pronto ni dirigirme la palabra hasta que tuve 18 años para dejarme de hablar por no estudiar derecho, y no por eso era considerado una persona agresiva ni golpeadora que sometía a todos los seres indefensos de los que se rodeaba (léase mujeres y niños). Incluso hay quienes decían que era una persona muy fina y educada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TAvBIMU8VRI/AAAAAAAAAOQ/SYdoqrvES60/s1600/manhood.jpg"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TAvBIMU8VRI/AAAAAAAAAOQ/SYdoqrvES60/s320/manhood.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5479685718118520082" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 209px; height: 320px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;El autor del libro nos narra una vez que fue al supermercado con dos de sus hijos, uno en el carrito y otro en brazos. Al llegar a la caja una mujer joven y guapa lo miró y le dijo con una gran sonrisa: “You are such a good father!” El tipo reflexiona sobre el cumplido y cómo las expectativas para el hombre siempre han sido más bien mínimas. Una foto instantánea bastó para que la mujer en cuestión decidiera el tipo de paternidad que el escritor ejercía sobre sus hijos. El problema es social y tiene ciertos matices dependiendo del lugar desde donde se produzca la paternidad. Cuando vivía en La Paz, mi madre me quitaba a mi hija de los brazos y se la daba a mi esposa sin argumentar nada y cada vez que iba a cambiar el pañal de mierda de mi hija miraba a B. como si ella no me diera el lugar que debía tener en la casa. Si bien mi madre nació en un pueblo en la mitad de Baja California de 10 mil habitantes, ha sido de las pocas mujeres de su generación que ha completado, no sólo una licenciatura sino una maestría en la ciudad de México, para luego no trabajar y presumir como hobby. Sin embargo, el estudio no le ha servido para tratar de clamar o reclamar ningún espacio para sus hijas, a las que condena por ser demasiado liberales. Para qué sirve la masculinidad sino para justificar a las mujeres que han vivido sometidas por las propias mujeres. Sin lugar a dudas las cosas cambian y con seguridad yo he cometido ciertos excesos en mi paso por refrendar esa condición volátil de ser hombre. Lo único que puedo argumentar, ya sin tanta reflexión de por medio, es que la igualdad cuesta, sobre todo a la hora de repartir tareas y ver mi tiempo comprom&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;etido por labores domésticas. Pero cuesta, aún más, pagar los recibos que mes con mes se acumulan por vivir, donde ser el único sostén de la casa ya es una necedad que conduce, irremediablemente, a la bancarrota.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-615179034291455099?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/615179034291455099/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=615179034291455099&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/615179034291455099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/615179034291455099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/06/handle-with-care-and-tenderness-la.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TAvBIMU8VRI/AAAAAAAAAOQ/SYdoqrvES60/s72-c/manhood.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3686573675846101224</id><published>2010-05-31T16:17:00.005-04:00</published><updated>2010-07-21T14:54:13.936-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TAQa9CVQljI/AAAAAAAAAOI/R15AeSoebR0/s1600/13+Literary+Lites+dippylulu+2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 286px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TAQa9CVQljI/AAAAAAAAAOI/R15AeSoebR0/s320/13+Literary+Lites+dippylulu+2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5477532682689746482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Para no morir en el intento&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;La historia de la literatura mexicana, y quizá de la hispanomericana, carece de todo un aparataje industrial que la alimente, es decir, que la profesionalice. En México no se puede enviar un manuscrito a nadie para ser considerado como publicación, salvo que seas de los afortunados en conocer a los tres que parten el queso en las instituciones públicas, ya sea en la UNAM, en el Conaculta o en el Fondo de Cultura Económica. Si careces de semejante roce social es probable que continúes tan inédito como siempre soñaste ser cuando tenías 19 años y te sentías poeta maldito y bien contracultural. Para llegar a las zonas privadas de la cultura mexicana es menester también contar con una habilidad para la plática de salón que está dada, esa sí, por una situación de rancio abolengo y de familia literaria, como varias veces lo ha declarado uno de ellos, en el que descansa la crítica literaria mexicana, Christopher Domínguez. Ese grupo más bien limitado tampoco recibe contribuciones abiertas ni tiene un sistema de “scouting” literario. Para llegar a ellos hace falta mucho boxeo de sombra y presencia (léase vivir en el DF y tener habilidad para embarrarse). Si por fortuna coincides en alguna de sus “private parties” debes fingir haber leído su obra publicada con asiduidad en Letras Libres o en las editoriales privadas que publican ya a la historia viviente de la literatura mexicana. Si aún conservas un poco de pudor es probable que nunca te hayan invitado y que nunca te inviten. Sin embargo es factible que por alguna razón absurda acabes conociendo alguna de estas eminencias por azares de la cultura y la vida. Aunque parezca extraño esos encuentros se dan en lugares inimaginables, College Station, Texas, por ejemplo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Otro camino que no dista mucho del anterior, por insufrible, es el que se logra a través de los premios literarios. Afrenta aún más complicada que la anterior pero sin tanto desgaste social. La fricción que más se experimenta es la económica; la incertidumbre siempre está presente y se advierte en todos los niveles. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;El primero y más radical es pensar que el premio está ya dado y que tal vez los otros manejan información privilegiada, no en balde el amiguismo ha creado tantos monstruos en México. El segundo obstáculo que hay que enfrentar y afrontar con estoicismo es imprimir tres o cuatro juegos de lo mismo y encontrar un error justo después de engargolar. La ansiedad crece porque has oído que sólo buscan errores de esa naturaleza para descalificar cualquier manuscrito. Una vez que no has sucumbido al terror de leer una vez más el original y decides mandarlo, debes asegurarte que el medio elegido–carísimo por cierto—tenga un número de rastreo, de otra forma nunca tendrás la certeza de que el engargolado llegue a su destino. Finalmente como las instituciones convocantes son del gobierno el riesgo de que se “traspapele” es muy alto. Es precisamente ahí donde uno tiene la convicción de que algo raro pasa, es como cuando se cae el sistema a las once de la noche para otra historia más de fraude electoral. Hace poco tuve una experiencia en donde mi manuscrito después de tres meses regresó a mi puerta con la explicación de “recipient didn’t claim the package”. Efectivamente las instituciones no recogen paquetes, sólo reciben. No hay presupuesto para recogerlos hasta el aeropuerto ni nadie encargado de hacerlo. Si careces de una red para entregar manuscritos o si no vives en el lugar de la institución convocante es probable que nunca llegue tu paquete.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Por último la situación del jurado es la más dudosa de todas. Las mismas instituciones eligen a tres güeyes del Sistema Nacional de Creadores pagados por el gobierno legítimo o no, para que dictaminen y elijan un ganador de los cinco que pasaron el filtro de otros güeyes a los que les hubiera gustado ganar el concurso otra vez pero no metieron obra. Por lo regular le dan ventaja a los amigos de los cuales ya saben el pseudónimo. Nadie les cuestiona nada porque si lo hacen sacan el demás mierdero anterior y alegan que no sabían nada.   Así ganar concursos se vuelve una pesadilla y siempre queda el mal sabor de no saber si uno no gana porque no llegan las cosas o si porque en realidad uno es una mierda escribiendo (cosa que nunca he descartado, hasta que leo las cosas que escriben los demás).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Si entonces el escritor en ciernes quiere hacer una carrera literaria más le vale tomar una de estas dos vías, o en el mejor de los casos combinar las dos y esperar a que algo pase. Si por ventura se gana algún premio automáticamente te conviertes en autor, autoridad, y recibes invitaciones a esa fiestitas literarias donde nadie quiere hablar de literatura por ser muy uncool. Los que vivimos expatriados por no ser parte de ese abolengo y no tener nadie más que nos mantenga, lo único que podemos hacer es porfiar en la escritura para cuando menos tener el oficio de decir cosas y lloriquear cuando no hay nada mejor que hacer. Y tal vez en algún momento de incertidumbre mandar algo con número de rastreo y rogarle a Dios que te confundan con algún cuate.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3686573675846101224?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3686573675846101224/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3686573675846101224&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3686573675846101224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3686573675846101224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/05/para-no-morir-en-el-intento-la-historia.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TAQa9CVQljI/AAAAAAAAAOI/R15AeSoebR0/s72-c/13+Literary+Lites+dippylulu+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3848212554019526967</id><published>2010-05-22T16:28:00.004-04:00</published><updated>2010-05-24T12:09:43.434-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S_g_Oyfl19I/AAAAAAAAAOA/7FsttPYc8Jg/s1600/550dumbo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 228px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S_g_Oyfl19I/AAAAAAAAAOA/7FsttPYc8Jg/s320/550dumbo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5474194870373832658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Historias encontradas&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Crecer dentro del México de los sesenta era experimentar una serie de infortunios con los que las nuevas generaciones ya no cuentan. Para B. y para mí, ir al cine aún significa salir de paseo, entregarnos a una diversión que tendría que coronarse con alguna degustación de un postre al salir o cuando menos tratar de encontrar lo especial del día en que fuimos llevados al cine. Recuerdo la primera de las películas que fui a ver a un cine que semejaba un castillo en la colonia del Valle. Fui con la sirvienta y el chofer, ellos en clara salida romántica y yo como buen hijo de la servidumbre. El cine estaba adornado con motivos de Disney y sus personajes; era muy común llegar antes de que empezara la película para salir corriendo hacia el frente de la pantalla a tirar patadas voladoras o tratar de golpear a un niño menor que tú. Lo hice durante todas la incursiones al cine y creo que nunca salí golpeado o al borde del llanto. Recuerdo también haber visto en ese cine “El libro de la selva”, “Bambi” y “Dumbo”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;“El libro de la selva” no me gustó, nunca entendí lo que pasaba y no era admirador de la voz de Tin Tán como para que todo aquello me cautivara; con “Bambi” lloré porque su madre muere y lo deja solo en el mundo y yo iba con la sirvienta. En la época de Dumbo fui objeto de burlas y escarnio de mis compañeros de primaria por orejón, por lo que nunca me pude sobreponer a tener las orejas grandes y no poder volar. Ahora existe una inmensa posibilidad para que los niños satisfagan su deseo de ver la misma historia en diferentes escenarios, desde el fondo del mar, pasando por el desierto, el polo norte, hasta el espacio sideral.  Animales de todas las especies generados por computadora (aunque los pingüinos han cautivado los corazones de los angelitos) articulan lenguajes que suenan crípticos, distantes y sofisticados porque, al mismo tiempo, tratan de cautivar al padre que se tiene que chutar sus contenidos para compartir un día en familia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Los niños de hoy, además, cuentan con sistemas caseros de reproducción que les dan la posibilidad de poseer la misma historia en toda sus manifestaciones posibles. La tecnología, por si fuera poco, les brinda la oportunidad de que la definición de la imagen cada día sea más nítida hasta llegar a poderle ver las arrugas a Shrek, ahora que se ha puesto más viejo. Los niños cuentan con una filmoteca bastante sustancial que los hace consumidores de las mismas películas una y otra vez. Como padre moderno no puedes resistir hacer comparaciones de lo que fue tu infancia (miserable por cierto), y lo bien que se la pasan tus hijos con todo aquello que te hubiera gustado consumir, pero sobre todo por tener un padre tan a toda madre como uno.  En cierta medida la filmoteca de tus hijos es la muestra de todo un sin número de desesperanzas que te llevaron a enfrentar al mundo tal como eres pero con más inseguridades. Mis hijas, por ejemplo, emplean horas en discutir qué película verán y uno de los argumentos más convincentes es el que no la han visto en mucho tiempo (léase dos semanas). Este tiempo, para ellas infinito, las confronta con algunos olvidos de las partes sin importancias de la trama y de las secuencias en las que se muestran los personajes como seres menesterosos o sin contenido de aventura. Hace unos días fui juez de la dictaminación de una película; el método que emplearon para desatar el enredo fue que el azar  dejara caer su poder providencial, yo sólo fungí para validar a la ganadora y tratar de contener todo conato de bronca en caso de que hubiera. En esa ocasión “Rataouille” quedó eliminada en favor de “The Incredibles”. Como estaba ahí para ser testigo y nada mejor que hacer me tiré en el sillón a ver, o mejor, a dormir mientras veía la secuencia inicial que ya había olvidado. A los pocos segundos la recordé y no pude dejar de pensar en toda la influencia de Watchmen, pero en especial en cómo la historia se repetía y mis hijas volvían a hundirse en su narración para ver a una familia de héroes venida a menos y presa de un aparataje capitalista donde los héroes no tenían cabida, para después descubrir que en realidad son indispensables para la paz y la justicia del mundo. Dormí durante buena parte de la película, y fui víctima del reproche de mis hijas por no haber visto con ellas por enésima ocasión la misma película. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Me sentí como mi padre; por espacio de una hora y media me convertí en él, aterrado me vi como si fuera él. La película en la que actuaba era la misma, un padre dormido frente al televisor mientras el hijo se ensimisma en una narración de aventuras que el padre ya ha visto y no quiere volver a ver. Todo aquel sentimiento de pretender ser siempre mejor que mi padre, aunque sea en vida familiar, se me resbaló y no pude dejar de sentir vergüenza por pensar que mis hijas tenían una disfunción autista por querer ver la misma historia todo el tiempo. La película es la misma siempre, sólo cambian las facciones y parece que el que no se aburre es aquel que la termina toda con un sentimiento de autocomplacencia; es el que puede buscar en la misma narración algo que valga la pena para no quitarle los ojos de encima. No creo que ellas algún día se duerman, les gusta ver cómo los buenos siempre triunfan.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3848212554019526967?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3848212554019526967/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3848212554019526967&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3848212554019526967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3848212554019526967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/05/historias-encontradas-crecer-dentro-del.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S_g_Oyfl19I/AAAAAAAAAOA/7FsttPYc8Jg/s72-c/550dumbo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-7957431046097264227</id><published>2010-05-08T20:20:00.002-04:00</published><updated>2010-05-08T20:48:15.018-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S-YF98Hs5iI/AAAAAAAAAN4/Y21OZQQ2dgs/s1600/piel.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 373px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S-YF98Hs5iI/AAAAAAAAAN4/Y21OZQQ2dgs/s400/piel.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469065359156635170" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left; text-indent: 0px;line-height: 200%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;text-indent: 0.5in; line-height: 200%; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Disturbing Interludio&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:.5in;line-height:200%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:.5in;line-height:200%"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="line-height: 200%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Y ahora que me busco, que escucho cómo la voz me habla, que la vacío, que la encierro y después la nublo y hasta la amordazo para que no pronuncie palabra, para que muda se quede, para que dentro de su confusión se estacione, levite en el vacío de un lenguaje que desconoce, porque yo soy el mundo, la totalidad de mis días, el temor de las horas , el mundo que empieza y acaba en mí , el mundo que llevo encima como una piel, pegado, como una risa oculta en las palabras, un mundo del cual yo soy el centro, un mundo donde mudo me aligero, donde mentido acabo en mi lengua retorcido, retorcido me encuentro he dicho, he dicho más cosas y he dicho que acabo con mi lengua llorando, con mi lengua deshecho acabo, contrahecho, malformado, esquelético arrastrando una voz como si fuera un cuerpo que no es mío, doblado, ocultando una voz que fue odio algún tiempo, un movimiento en el aire, tal vez una estocada precisa en el centro de mí mismo, en el universo entero de este cuarto que me aniquila cuando lo veo puesto en murmullos inundado, cuando desde afuera me contemplo escandalizado, ausente bajo burla superlativa de mí mismo, como terapia sin fondo, como lenguaje embustero, donde no he de buscar por no haber siquiera inventado un terreno para pisar sin que los pies me dolieran. Por eso la escritura se me ha ido, porque me escondo, porque me escindo porque la puerta se cierra en las noches y dejo afuera la basura, y no me importa si apesta, sólo le temo a las cucarachas que en verano salen de sus escondrijos; y en eso, después de la búsqueda del tesoro, de la humillación hecha por la carne, de la lengua, de la que tiro para no mirar al suelo, es que no he tomado la suficiente altura, y es que no caigo ni me elevo, es que estoy en el cuarto del cual yo solo soy el soberano, el tirano, el dictador, el déspota ilustrado de mis ideas, el burlador, el demiurgo que crea y me destruye a medida que la tinta se desparrama sobre un cuerpo mutilado, amputado de ideas claras y humillado en excrecencias. Celebré un lenguaje ha tiempo, denuncié un mundo, otro que estaba fuera de mí mientras me hacía un hombre, mientras ensayaba un canto, un grito o lo que fuera; celebré el llanto con el que el cuerpo pide alimento, salí al punto para hacerme hombre, llevar conmigo mi lengua y aniquilar todo a mi paso destructor, a mi paso manipulado ampuloso. Salí en silencio sin adiós y con una sed que me arrancaba la lengua. Y no fui crucificado, al tiempo me distraje, sentí en la lengua el sabor estático de sus adentros: allí bebí, en el silencio me quedé, lloré unos días cual marica errado, después su calor me hizo hombre, y entonces padecí y fui sepultado: la seguí hasta el último rincón de un cuarto desde donde condeno el universo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:.5in;line-height:200%"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="line-height: 200%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;La seguí, convidado por su aroma, la seguí invitado a desaparecer en el tiempo de la ausencia, la seguí para que el tiempo me invitara a dormir tranquilo, a repasar la noche y envolverme en su compañía; me distraje, fui suyo como mi sombra cuando aparece en el sol, fui suyo para desperdigar el momento en que era un hombre en busca de una lengua, confusa más que nunca. En la lengua me deshice, a la lengua me encomendé para no olvidar el nombre de las cosas, y las cosas empezaron a crecer, a tener muchos nombres, a emitirlas en silencio mientras adentro me dominaba el miedo y su impulso. Agotado quedé, sumergido quedé, desde su respiración pruebo la mía y me sacia cada vez que mi animal me somete. He tenido alimento, he comido de su mano con el cuidado de no verme avergonzado con la humana necesidad de destruirle la mano, de arrancarle la piel, la epidermis del poro que me embriaga, de sus poros como abismos desde los cuales me precipito sin altura y sin caída, porque es mentira, porque es lenguaje que me enajena, que me bate en su idea y me destruye en su cárcel, es lenguaje sobre el cual me erijo, como una verga grande, enorme, monstruosa y descomunal; soy una lengua larga que se sacia en la contemplación. Así la mentira fue subiendo, construyendo su enigma y su grito de independencia, su estertor inhumano cada vez que hube padecido con la silueta de aquel que fui cuando no era hombre: una mentira del tiempo y lugar sereno para dominar el miedo y su persecución. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:.5in;line-height:200%"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="line-height: 200%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Entonces, entregado, embelesado por su delirio fue ella quien atrapó mi cuerpo erigido de lenguaje, mi cuerpo avergonzado por sus excrecencias. Y qué temor que me haya visto así, en soberana calma, en calma chicha, en posturas corporales tan chocantes, con la lengua de fuera escurriendo baba, porque ese no era yo: yo soy el hombre desde donde emana el universo, yo soy el único indivisible, ahora y aquí que desmenuza teorías con afán científico, dentífrico, específico; yo soy el que da la vida, fertiliza, construye un mundo con sus fluidos deícticos. Te construyo porque poseo todas las lenguas, porque en mi afán constructor, en mi ingeniería lingüística, te proveo de existencia, te construyo para mí mismo, te inmolo y te sacrifico en mi ritual escritural en el que te busco inteligentemente en una ausencia que no alcanzas a destruir con tu lenguaje. Y no es eso. Lo anterior es simulación, mentira total, absoluta, cósmica, alardeante porque el universo no está en mí porque tú me vas inventando, porque tu lenguaje me fortifica, me hace un hombre pendenciero,  y me da un lugar en la historia de mis días, donde el yo encolerizado se aborta y te habla al oído&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-7957431046097264227?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/7957431046097264227/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=7957431046097264227&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7957431046097264227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7957431046097264227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/05/interludio-y-ahora-que-me-busco-que.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S-YF98Hs5iI/AAAAAAAAAN4/Y21OZQQ2dgs/s72-c/piel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3506640044427930729</id><published>2010-03-21T20:44:00.015-04:00</published><updated>2010-03-22T10:45:25.185-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S6a-V3YotNI/AAAAAAAAANw/sThSWAXNvuk/s1600-h/3984480063_5e4c71d03e.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S6a-V3YotNI/AAAAAAAAANw/sThSWAXNvuk/s400/3984480063_5e4c71d03e.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451253681832375506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;En tierra de zombies&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;En los años noventa cuando tuve la mayoría de mi formación intelectualosa y sentimental, las películas de Hollywood me eran siempre desdeñables y más que eso, llegaba a juzgar la calidad moral de quienes las veían y se abstraían en una realidad ajena a la suya para vitorear y corear una lengua y una realidad que no eran la suya. Ahora después de casi diez años de estar en Estados Unidos los contenidos hollywoodenses me parecen cada día más cercanos. El hecho de tener hijas nutriéndose de él me ha convertido en alguien mucho más receptivo a sus producciones y sobre todo a sus motivaciones. Aún me siento como extranjero, porque lo soy, y outsider, porque nunca lo he dejado de ser, pero creo poder establecer puentes y conexiones mentales para poder llegar a entender su mundo. Como mi vida siempre ha estado marcada por la ausencia y la huida he tratado de reflexionar sobre el desplazamiento que la motiva. Hasta hace poco creía que ir de lugar en lugar era parte de un planteamiento estético para poder rastrear las diferencias culturales que nos hacen extraños a todos. En realidad no he podido encontrar ni las diferencias ni las similitudes que nos hacen ajenos o que nos hermanan. No soy muy dado al contacto con el prójimo y menos cuando no tengo de qué hablar porque siempre he creído que hablar del clima y sus cambios no conduce a nada sino sólo a desaburrir al otro que no sabe cómo quedarse callado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;La tradición de ir de un lugar a otro por carro es algo que la cultura norteamericana siempre ha tratado de ponderar en su industria fílmica, ya sea para mostrar su inmensa geografía, casi invivible, o para dar cuenta de su manera de desarraigarse completamente. Permanecer en una sola ciudad durante toda la vida podría significar la anulación completa del individuo y, al final, el movimiento da frutos y renueva perspectivas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Todo este preámbulo a manera de introducción para hablar un poco sobre el por qué la imagen de la huida se propaga tanto dentro de las producciones fílmicas gringas. La vida gringa en general es bastante monótona, tanto que se puede planear con facilidad lo que se hará en 5 o incluso 15 años de vida. No sé si el tiempo, o su percepción, cambia con el correr de los años y que cuando se es joven no es tan implacable como dice la metáfora. Por eso imaginar la destrucción del mundo es una de las principales narrativas que nos encontramos en las tramas de las películas que consume el grueso del mundo. También las figuras monstruosas que en ellas aparecen son parte del entramado cultural al que hay que temer. Un ejemplo de estos días es Zombieland. La acabo de ver sin pretender extraer mucho de ella; sin embargo al final he quedado absolutamente conmovido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;La comedia como género tiene la fortuna de desarticular todo los contenidos serios de un tema que preocupa o se repite dentro de la percepción del mundo por quienes es producida. Zombieland, una película que no es una gran superproducción ni tampoco ha sido un gran hitazo, o como le dicen aquí un “Blockbuster”, es la deconstrucción, no del género en sí de zombies, sino del discurso del Apocalipsis, del roadtrip que no conduce a ninguna parte. El gran tema es la huida y quizá su gran virtud sea darle a los personajes una razón para salir de sus vidas, aunque sea gracias al Apocalipsis o arrastrados por los zombies que buscan devorarlos vivos;  la huida trata de reencausar una idea dentro de un mundo que no tiene solución porque todos han contraído una enfermedad incurable que los hace caníbales, devoradores de hombres. Con una nómina de actores del cine independiente y cuatro personajes principales, dos SUVs y una serie de locaciones de destrucción, la narrativa de la película nos pasea y confronta con los arquetipos despreciables de una cultura gringa: el nerd antisocial, con el que misteriosamente me identifico, el cowboy urbano que tiene la manía de pintar un tres en las puertas de la camioneta Cadillac y luego de la Hummer amarilla, ambas de pésimo gusto; la hotchick que al mismo tiempo posee una gran talento para la destrucción y el engaño, y la niña adolescente hermana y cómplice de la bizcocho, que persigue un sueño infantil de ir a un parque de diversiones en California.   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Aunque parezca ocioso reflexionar sobre los bizcochos de la película, el cowboy, though guy, no se come a la nalguita sino un pastelito. La alimentación es otro tema que explora y sacia el filme hacia el final. Después de haber perdido al hijo, este ranchero de primer mundo sale a descargar su odio contra los zombies y buscar twinkes para saciar su apetito y recordar una niñez extraviada antes de la destrucción del mundo y su vínculo con la paternidad. Misteriosamente los twinkes han desaparecido de toda la faz del mundo gringo y el cowboy incluso amenaza con llegar a México a buscarlos porque ya sabe que se llaman “Submarinos” en español. El nerdy es el que lleva todo el peso narrativo, y es quien gracias a su neurosis intelectual ha podido establecer una serie de reglas conscientes que escribe en un cuaderno para no ser la cena de los zombies hambrientos. El nerd es una imagen de todo lo que no quiere ser el norteamericano promedio, mejor dado al trabajo manual que al intelectual. Desde su primera regla que es “Do your cardio” y la condena de que los gordos son los primeros en sucumbir a la transformación monstruosa, la película establece un orden inevitable de cómo todo el mundo norteamericano ha tenido que transformarse en zombies dado su necesidad imperiosa de alimentación malsana. El twinke, inclusive, funciona como una especie de resonancia, reminiscencia de todo aquello que era el comer sin culpa o el comer como premio. La hotchick tiene con la hermana una relación maternal. Dicen que gracias a la confianza que se tienen han podido sobrevivir y matar zombies para llevarla al parque de diversiones al que tantas veces había querido ir porque se encontraba en la costa este y sus padres aparentemente no estaban en posición de llevarla por razones que nunca se mencionan. ¿Qué es entonces lo que los mantiene juntos, además de ser los únicos sobrevivientes? Todo parece indicar que es su orfandad, su sentimiento de desarraigo en el mundo y su falta de destino en una sociedad descompuesta aún más por la presencia de los zombies. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;El nerd busca, misión por demás infructuosa que todo nerd conoce, que una chica guapa se enamore de él y con ella explorar el sexo entregado hasta ahora patéticamente a su autosatisfacción. Como todo monstruo está lleno de inseguridades, fobias y deseos reprimidos que muestran cómo estudiar daña en realidad la mente y aísla del entramado social. Su vida, al igual que la de sus compañeros de viaje, también está dañada, pretende llegar a Columbus, Ohio, sólo para ver a sus padres que ya se han olvidado de él. Se construye conscientemente un destino que lo haga plantearse un futuro inmediato, únicamente para tener uno y como dice en la película, “To see at least a familiar face in the middle of the chaos”. Por supuesto nunca llegan a Ohio porque ahí todo es devastación, según la hotchick y su pequeña hermana. Se limitan mejor a llegar los cuatro a California y hospedarse en la casa de Bill Murray, que sale dos minutos en la película y es muerto por el protagonista a la hora de que quieren hacerle una broma pesada al nerd que disfruta de Ghost Busters en el cine privado del actor. El nerd, como es de esperarse, sueña con acostarse con la nalguita y casi en medio de la devastación y después de haber asesinado a Bill Murray lo consigue. Escandalizada la chick de su acción sin sentido y atrevimiento huye al día siguiente a cumplir el deseo de su hermanita. Allí la pequeña hermana, por fin,  verá cumplido su sueño en medio de miles de zombies muertos, literalmente, de hambre porque zombie no come zombie, atraídos por las luces de las atracciones.  En medio de la diversión de las hermanas los zombies llegan a buscar su propio festín. Como es comedia hollywodense todo tendrá que terminar felizmente con el rescate y el beso del nerd y de la chick, y finalmente  hasta el twinke del cowboy. Todo es felicidad y saciedad en medio de la muerte y de la destrucción; por fin todos se han dado cuenta de que en el viaje se han comprendido y han vencido todos sus miedos: la hotty ya puede amar a un nerd, el nerd se ha convertido en asesino de Bill Murray y de pasado matado a un zombie con disfraz de payaso, imagen tenebrosa con la que había tenido que vivir toda su vida; el cowboy consigue una hija y una dotación de twinkes para el camino y la pequeña ha tenido su “ride” del terror. Así se percatan de que deberán seguir adelante como familia matando a cuanto zombie encuentren, una familia más en medio de esta tierra de zombies que ya no es nada de lo que era: una realidad liminal en donde los nerds tenemos al fin una esperanza de ser amados, allá lejos, donde sólo hay muertos y payasos de pesadillas, twinkes para calmar tristezas y razones absurdas para soportar esta vida en medio de tantos zombies vivientes con los que nos topamos cada día.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3506640044427930729?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3506640044427930729/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3506640044427930729&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3506640044427930729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3506640044427930729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/03/en-tierra-de-zombies-en-los-anos.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S6a-V3YotNI/AAAAAAAAANw/sThSWAXNvuk/s72-c/3984480063_5e4c71d03e.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1657099751703796879</id><published>2010-02-14T20:48:00.010-05:00</published><updated>2010-02-15T16:56:50.579-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S3isBSI1KkI/AAAAAAAAANo/hJcc438O75g/s1600-h/el_chapulin_colorado_2950-600x841.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 285px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S3isBSI1KkI/AAAAAAAAANo/hJcc438O75g/s400/el_chapulin_colorado_2950-600x841.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5438285688098597442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Cambria, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Cambria, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;¿Y ahora quién podrá rescatarnos?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Hace algún tiempo me propuse escribir sobre lo errático del término de las generaciones. Desde que estamos en este mundo como especie, no hemos podido desmarcarnos de ningún término y menos de la posibilidad de diferenciarnos de los demás. En un principio la identificación con la Generación X de los noventas parecía ser sensata para describir a un adulto contemporáneo que rondaba en los veintes y se acercaba inminentemente al fin de siglo completamente angustiado. Ya he apuntado antes cómo este término no ha podido ser feliz para describir la realidad de mis contemporáneos que experimentábamos tremenda ansiedad cuando tratábamos de situarnos en la vida con algún plan que nos resolviera, si no la vida, sí nuestra posición en ella, en pocas palabras la papita de todos los días. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Desgraciadamente son pocos los que hasta ahora se pueden jactar de que están en la vida bien situados, incluso el repudio a un trabajo (o mejor dicho la falta de trabajo ha generado ya un repudio al trabajo mismo) ha sido la marca de quienes ahora estamos en el declive de nuestra juventud para entrar en una zona de franca madurez, que nada tiene que ver con lo más rico de la fruta sino con su claro comienzo por la senda de la descomposición. Nuestra generación, que bien ponderaría en los nacidos en la década de los setenta, no ha podido ser parte de un universo conceptual de discusiones externas. Nuestro trabajo crítico, más bien, ha tratado de justificar nuestra existencia por demás miserable como entidades que no han querido renunciar a la vida en sociedad sencillamente porque aún quieren creer en ella. Cuando le pregunté a un gringo de mi edad y estudiante del doctorado de literatura norteamericana su interpretación del fenómeno me dijo llanamente: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;“Generation X means only that our parents think they are cooler than us!”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; En ese sentido los padres de la generación X piensan que sus hijos son unos fracasados, unos &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;loser&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; por utilizar el término acuñado por ellos mismos. Y claro, son los dueños de la contracultura, del camino hacia la rebeldía, los primeros que se metieron ácidos, que comieron peyote sólo por recreación, que cogieron sin condón, vivieron en comunas y nunca cuidaron a sus hijos, los que oyeron a los Beatles, a los Stones y se inmolaron con Mason; los que estuvieron en Woodstock y los que a la postre educaron a sus hijos para que crecieran llenos de confusiones rogándole a Dios que algo bueno sucediera para no caer en el espectáculo decadente de verse en ellos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;En México no pasó nada de eso, pero sí pasó algo que no nos tocó vivir. A partir de 1982 se inauguraron las crisis sexenales, las devaluaciones y la capacidad de consumo se vino al suelo. A nuestros padres aún les tocó poder construir una casa, y comprarse dos pares de zapatos de distintas tonalidades sin tener que sentir que le estaban quitando el pan de la boca a sus hijos. A ellos les tocó la transformación de un México fundamentalmente rural a uno cosmopolita o cuando menos urbano. El progreso económico de México sólo duró 40 años y fuera de eso no ha habido ninguna posibilidad más de estabilidad económica. Y como todo lo  que le ha sucedido a México, nada terminó de completarse. La rebeldía que debía originar ese movimiento de estabilidad económica no se concretó, no hubo liberación de la mujer a causa de esa contracultura; no sé dio ningún Keruoac, ningún Capote, ningún Ginsberg, a lo más que llegamos fue a un José Agustín y Gustavo Sáinz ahora ya jubilados, uno con alguna beca del gobierno panista y el otro emigrado a estas latitudes; su “onda” no llegó muy lejos. En la música el TRI fue lo más cercano a la disidencia y lo siguen siendo aunque ya sus canciones parezcan la caricatura de lo que fueron en los setenta. La revolución socialista se fue a la mierda por el caso Padilla en Cuba y México nunca se la pudo plantear. En pocas palabras nuestro resumen adolece de una historia heroica, aunque se tengan algunos héroes mártires que pusieron el ejemplo de cómo se trataba a la juventud en épocas de Díaz Ordaz (que mucho tiempo para mí fue sólo el nombre del Ferry que conectaba Mazatlán con La Paz) con la masacre del 68. Gracias a esa masacre México ha quedado escandalizado e imposibilitado para un enfrentamiento a cualquier nivel con aquellos que busquen trastocar el orden gubernamental. Cárdenas en lugar defender su victoria en 1988 decidió pactar con Salinas y crear un partido para que los medio de comunicación lo tomaran en cuenta. Salinas, después de haber maquillado al país y entregárselo abiertamente a Bush Sr., dicen que mató a Colosio porque parecía que al final no estaba dispuesto a asumir los errores de diciembre como suyos y trató de desmarcarse de su ungidor tratando de actualizar la divisa colonial de “la ley se cumple pero no se acata”. Zedillo decidió la muerte del PRI para ahora recibir su pensión vitalicia y redondear su papita con un tiempo completo en Yale y quedar como un gran demócrata, analista de la realidad latinoamericana. Fox enloqueció de amor, de poder y de ego tratando de mudarse de los Pinos al Castillo de Chapultepec para buscar la restauración del tercer Imperio, total el nombre extranjero ya lo tenía y sonaría como un pasaje más de la historia nacional. López Obrador fue bloqueado dos veces y ahora no puede hacer nada porque también ya enloqueció, nadie lo crucificó porque el pueblo mexicano cree en la virgen y como Cristo no hay dos. Ahora Calderón tiene al país sumido en el terror, ya ni él sabe cómo andarse porque su escudo con el ejército no le ha resultado del todo; “haiga sido como haiga sido”, para parafrasear las célebres consignas que enarbolan los presidentes mexicanos, pactó con un solo cártel y México se hunde en la violencia que hace de la revolución mexicana un proceso de reafirmación de cómo aún no acaba la lucha por la tierra. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Esta imagen muy reducida de la vida política de México nos otorga una breve estampa de por qué la generación que alguna vez fue joven ha optado por no hacer nada, por el nihilismo restrictivo. Nuestra heroicidad se fue a la mierda el día en que nuestros padres sólo entraron para pelearse por lo que creían que era suyo únicamente porque su compadre era más pendejo que él y si él podía por qué el otro no. Mi padre me lo dijo: “Todo son unos pendejos, menos yo”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Hablar de que mi generación es la de la crisis no bastaría. Mi generación es parte de una sociedad que no se descompone, que no se deforma, sencillamente porque nunca se compuso, nunca se formó, nunca tuvo forma del todo y la prueba es ver cómo en Ciudad Juárez, aquella que cantaba el Divo de Juárez donde la gente es más alegre y más sincera, la vida, como en los tiempos de José Alfredo, no vale nada. La juventud actual ya coquetea con el suicidio, no esperan vivir más; para qué si así se vive intensamente, teniendo la certeza de que el mañana no llegará del todo y si llega traerá aventuras, adrenalina, viejas bien buenas, sexo al por mayor, vida de magnate, coca y “más vale cinco años como rey que cincuenta como buey,” como reza el slogan de reclutamiento. Mi generación aún cree que puede hacer cosas, que la familia podría resolver algo; mi generación necesita creer en el hombre, mientras tanto mejor huimos, la mayoría cobardes seguimos aquí, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;losers&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; tratando sólo de no volver la vista atrás para no ver el abismo que nos separa de nuestros padres y temiendo ahora más que nunca por nuestros hijos. Así esperamos, atrapados como hemos nacido, atrapados, para ver si por ventura aunque sea el Chapulín Colorado se aparece y nos cuenta un chiste para aligerar nuestra angustia de no hacer nada y esperarlo todo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1657099751703796879?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1657099751703796879/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1657099751703796879&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1657099751703796879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1657099751703796879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/02/y-ahora-quien-podra-rescatarnos-hace.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/S3isBSI1KkI/AAAAAAAAANo/hJcc438O75g/s72-c/el_chapulin_colorado_2950-600x841.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-7415122663454278202</id><published>2010-01-31T20:53:00.001-05:00</published><updated>2010-01-31T21:01:11.386-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;De la enseñanza jesuita aún conservo la nostalgia por el dolor y la culpa. Mi educación religiosa ha estado presente durante todas la decisiones de mi vida para guiarme por senderos en los que la culpa y la vergüenza me hacen un ser absolutamente vulnerable. Tal vez por eso escribo. Por tratar de paliar la culpa que me hicieron sentir por mis pecados, por tratar de reconstruir un discurso, o quizás poblar un vacío y llenarlo de palabras que me hagan reimaginar cosas que he vivido y tal vez inventado para poder vivir lo que debí haber vivido. De esa culpa conservo el recuero de muchos a los que he tenido que conocer sin intención de conocerlos, recuerdo fechas y hasta posibles fisonomías de gente que se me ha aparecido como los fantasmas para recordarme que soy parte de su historia personal y que se empeñan en seguir contándome como sus mejores amigos, a pesar de los ya 25 años que median de distancia entre la realidad que fuimos y lo que somos ahora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Me dicen que no he cambiado y que estoy igualito, pero con unas arrugas más que ellos. Mi madre me lo dijo cuando fui a verla hace un par de años, me dijo que estaba igualito y que seguía siendo el mismo pero más grosero. Ahora que la tecnología nos ha hecho tan vulnerables a la exposición de los otros pienso en cómo tal vez, todos esos 25 años que me separan de muchos que dicen haberme conocido, no han pasado en realidad y que yo sólo he creído que han pasado sólo porque decidí en un momento de confusión, o tal vez de locura, cruzar la frontera para cambiar mis costumbres y hasta mi lengua. Y tal vez ellos, los otros, los que no me contemplan todos los días piensen que ellos siguen siendo los mismos y que el espectro soy yo, que el malogrado soy yo porque tuve que salir de un país nada más porque no sabía qué hacer en él. Quizás las decisiones de cada espectro tengan que ver más con las alternativas de una huida o de un secreto que nadie quiere revelar para no sentir que en realidad, cada día, nos acerca más a la idea que quisimos tener de nosotros, aunque la mayoría la hemos perdido en el camino para decirnos que seguimos siendo aquello que fuimos hace 25 años. La culpa añeja ya hasta me llena de ternura y hasta me da por ver el mundo con unos ojos en donde la vergüenza todavía me ruboriza. Cada día descubro que pierdo más amigos y lo peor del caso es que cada día me importa menos. Ya lo decía mi madre soy el mismo pero más grosero...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-7415122663454278202?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/7415122663454278202/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=7415122663454278202&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7415122663454278202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7415122663454278202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/01/de-la-ensenanza-jesuita-aun-conservo-la.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-4558722926521167922</id><published>2010-01-24T16:38:00.006-05:00</published><updated>2010-01-29T12:11:21.295-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;El horror&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;La política me aburre y me aburre la manera de hacer las cosas que tienen los políticos. Me causa impotencia saber que no puedo hacer nada porque perdería mi tiempo y tal vez hasta llegaría a corromperme con facilidad. Es un trabajo ingrato y como nadie quiere hacerlo llegan los peores. De Haití no tengo nada que decir, salvo que la justicia divina parece estar del lado de quienes más tienen y olvida a los que menos tienen, tal vez a la postre eso sea Dios, la riqueza y la blancura. Aquí Haití recuerda a Nueva Orleans, sobre todo porque los negros se organizaron para tratar de recuperar lo poco que les había quedado, con eso me refiero a la dignidad. Bush no hizo nada porque al final no eran de Estados Unidos; eran de África avecindados en el Sur y al sur al sur… sólo hay leones, animales salvajes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Antes del terremoto Haití no era nada, ni siquiera se sabía que era la misma isla compartida por los dominicanos que gracias al béisbol la gente ha oído hablar de ellos; según he escuchado ni siquiera los dominicanos los toleraban, tal vez por pobres y faltos de toda humanidad. Ahora Haití es parte de la causa mundial y pedir dinero para que llegue a Haití ha derivado en una serie de esfuerzos que nadie sabe de dónde salió tanta filantropía, sobre todo de Bush quien ha abierto un fondo de ayuda a ver si su familia ya le perdona el deshonor que les causó por ser el peor presidente de Estados Unidos. La pobreza ajena es lo que más cautiva a todo occidente, lo que llaman aquí Western Civilization, donde los pobres no existen o si existen es por su falta de educación y sobre todo su color de piel. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Los pobres de esos países representan realmente la personalidad de toda una nación y es de cualquier manera lo que el mundo quiere ver. Se ve la prensa con morbo y se pregunta uno cómo es posible vivir en condiciones tan degradantes, cómo, después de haber perdido lo poco que tenían, pueden dormir a la intemperie sin exigirle al gobierno que les de algo. Se les ve como se admiran a los animales de circo, con una mezcla de estupor e incredulidad. Ver pobres y especialmente del país más pobre del hemisferio occidental hace de su contemplación un espectáculo de afirmación del darwinismo social que le encantaría a Hitler corroborar, verlos sufrir es aún más devastador. La pregunta es si de verdad sufren como los occidentales, como aquellos que sí son personas, que tienen voz, que su voz se extiende hacia otras latitudes donde pueden ser oídos.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Ayudar ahora está de moda y es algo políticamente correcto. Yo ya he hecho mi parte, aunque sigo comiendo carne. He contribuido con un dólar en varios establecimientos a la hora de pasar por la caja… no mucho para no sentir que en realidad estoy ayudando y tampoco nada para no sentir que soy un egoísta, aunque en realidad dar activa la egolatría, por eso la gente cuando ayuda se siente bien. También hice ejercicio por 90 minutos con la consigna “90 minutes ride for our Brothers in Haiti” la verdad es que coincidió con el ejercicio que hago todos los sábados por la mañana. La Barbie de al lado quemó más calorías de las que normalmente se exige y gritó con mucho más entusiasmo cuando nos preguntaba la instructora que si cómo nos sentíamos… Yo no pude pedalear con su enjundia, me dolía la cabeza pero al ver las noticias sí he sentido que las cosas no están bien repartidas, que hay problemas de distribución de riqueza y de repudio hacia la piel. Tal vez si hago un poema me sentiría mejor, tal vez si lo olvido me sentiría menos miserable por no sentir nada por el hombre real; así ocultaría mi vergüenza de emocionarme más por las palabras que escribieron muchos antes que yo que por la tragedia de un pueblo gobernado por intereses, intervenciones e invasiones&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;particulares. Las historias de rescates que han televisado son de aquellos que estuvieron atrapados en la ONU y en la embajada de Estados Unidos, donde los rescates fueron prioridad. Las demás historias no importan porque no fueron parte del heroísmo con final feliz. Lo único que puedo hacer es esperar a que Dios, el sanguinario, el devastador, acabe de sepultarnos de una buena vez con su infinita justicia; esa de dar a cada quien lo que no merece, y hacer mía la frase del Coronel Kurtz en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Apocalypse Now: “ The horror… the horror…”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;¿Qué hace a un hombre ser humano?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;The Hollow Men&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;a href="http://poetry.poetryx.com/poets/22/"&gt;&lt;span style="color:windowtext;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;T. S. Eliot&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;We are the hollow men&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;We are the stuffed men&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Leaning together&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Headpiece filled with straw. Alas!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Our dried voices, when&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;We whisper together&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Are quiet and meaningless&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;As wind in dry grass&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Or rats’ feet over broken glass&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;In our dry cellar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Shape without form, shade without colour,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Paralysed force, gesture without motion;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Those who have crossed&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;With direct eyes, to death’s other Kingdom&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Remember us—if at all—not as lost&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Violent souls, but only&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;As the hollow men&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;The stuffed men&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-4558722926521167922?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/4558722926521167922/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=4558722926521167922&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4558722926521167922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4558722926521167922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2010/01/el-horror-la-politica-me-aburre-y-me.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3192598604109750130</id><published>2009-12-13T21:18:00.005-05:00</published><updated>2009-12-13T21:34:21.673-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;b&gt;Los tiempos que corren (en chinga)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Me he decido escribir algo para llamar la atención de todos aquellos a los que no he podido cautivar con mi prosa por hablar de cosas intimistas. Ahora entonces hablaré del calentamiento global. Parece que es el tópico de moda y de cómo estamos matando al mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SyWjxolRS7I/AAAAAAAAANc/CgWDcX-J47o/s400/Global-Warming-300.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414914200085547954" /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; Desgraciad&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, serif; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;amente este tema no me importa pero trataré de fingir que me desvela todas las noches queriendo hacer algo y sumarme a la diferencia en el mundo.  Supongamos que el calentamiento global me importa y que le creo a todos aquellos que afirman que científicamente esto tronará en un parpadeo. Supongamos que me importa ver cómo el mundo se destruye por conducto de las superpotencias y la rapacidad de las organizaciones corporativas a las que pertenece. Supongamos que me vuelvo vegetariano y me convierto al activismo disfrazado de intolerancia con el que se jactan de ser moralmente mejores todos los vegetarianos. Supongamos que hablo de cómo mejorar tu vida por conducto de los hábitos alimenticios y fundo una secta para buscar acompañar mis pretensiones mesiánicas. Supongamos entonces que a la hora de buscar un patrocinador que me subvencione algunos viajes para estar en Copenague y decirle al mundo y sus gobernantes que son unos desvergonzados, sólo encuentro uno de parte de las mismas corporaciones que son los únicos que podrían subvencionar semejantes proyectos de movilización para deducir impuestos. Supongamos que entonces comienzo a esparcir y diseminar mi voz y júbilo porque desde que cambié mi estilo de vida ahora siento menos culpa por ser humano y haber matado animales porque las plantas en realidad no sienten. Supongamos que quiero cambiar el mundo por puro placer egocéntrico de que se haga mi voluntad y entonces caigo en el extremo de sentirme único e importante en la vida por las cruzadas tan absurdas a las que me entrego pero que si no lo hago, entonces sólo le hago el juego a las corporaciones. Supongamos que al escribir y fingir que esto me importa en un descuido me la creo y en efecto me convierto en activista y dejo mi casa para sumarme a una causa que perdí hace mucho porque no soy más que cualquier otro que no hace nada más que mirar la tele y ver cómo en realidad los polos se derriten, porque lo vi en el documental del Discovery y ahí no mienten. Supongamos entonces que como sólo quiero ser leído escribo sobre cosas que no me importan pero que están &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;hot&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;, como la tierra y su destrucción y que al final de los tiempos, es decir de la era Obama, todo esto sigue y todo fue una falsa alarma y un aparato mercadotécnico geoestratégico para que las industrias ahora inviertan en otros rubros porque el terrorismo, siempre de estado y de derecha, ya no quiere tener nada que ver con los musulmanes y quieren que su pastel sepa a flores en lugar de a petróleo. Supongamos sin más ni más que me enfrasco en una serie de discusiones con uno de mis anónimos lectores que argumenta que mi interés en el calentamiento global no es legítimo sólo porque el suyo sí lo es y es mejor que el mío. Supongamos que en serio, anónimo la tiene más grande y yo sólo soy un resentido porque no puedo sentir como él. Supongamos mejor que desisto de todo y que no escribo nada sobre el calentamiento global sino de mi propio calentamiento porque lo conozco más y no he hecho nada por quitármelo. Supongamos mejor que no escribo nada para ser leído ni para ser bien &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;hot&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; sino para ser bien &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;lame&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; y qué cosa más &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;lame&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt; que hablar de cómo no me importa el calentamiento global y de las cosas que me hacen ser mejor persona porque en realidad soy sólo una mala persona porque como carne y me pedorreo apestosamente y ahí está la prueba: nadie me lee, como carne, no le creo a los documentales y el mundo sigue siendo de unos pocos. ¿Envidia? Seguramente… quedamos en que no era yo una buena persona porque como carne pero eso sí, orgánica, de &lt;i&gt;happy cow&lt;/i&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3192598604109750130?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3192598604109750130/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3192598604109750130&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3192598604109750130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3192598604109750130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/12/los-tiempos-que-corren-en-chinga-me-he.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SyWjxolRS7I/AAAAAAAAANc/CgWDcX-J47o/s72-c/Global-Warming-300.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1872052766575375467</id><published>2009-11-12T20:01:00.010-05:00</published><updated>2009-11-14T18:11:15.690-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SvyxMNBzRmI/AAAAAAAAANM/qr9P-cqqUoQ/s1600-h/1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 400px; height: 250px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SvyxMNBzRmI/AAAAAAAAANM/qr9P-cqqUoQ/s400/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5403388476151514722" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Empty Gestures&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad postmoderna mexicana y sus materializaciones intelectualoides ven con buenos ojos (ahora) que se hable de televisión (mientras no sea la mexicana). Incluso muchos de sus actuales representantes, empezando por los de mi generación, no tienen vergüenza al expresar a las cuatro vientos que ven la tele (por cable) y de ahí incluso hasta se nutren para hablar de las cosas del mundo. Yo tampoco es que haya sido la excepción a esa bonita tendencia (la mía desgraciadamente de Televisa); viví en mis años más formativos y depresivos en la ciudad de México ya cuando era monstruosa y afuera reinaba el caos, el robo, la vejación y la inmundicia; por tanto peligro y por ser parte de lo que en México se conoce como “güero” fui confinado por mi madre a ver la televisión desde las tres de la tarde hasta las 8 de la noche en un departamento de la colonia del Valle (cosa que nunca me pesó). Mi madre en su racismo primitivo (¿qué racismo no lo es?) creía que por ser güerito había más riesgos de que me llevara el robachico. Así que como no tenía mejor cosa que hacer veía al tío Gamboín y a Rogelio Moreno que nos saludaban desde su cabina en el Canal 5. Para muestra de que mi madre tenía razón y que ver la tele era el único lugar seguro, después de cada barra  de programación pasaban a una serie de niños raptados desde hacía mucho tiempo. En la tele veíamos las fotografías infantiles de los niños y el locutor describía cómo iban vestidos el día que salieron de casa por si alguna vez los veíamos por ahí, (confieso que nunca pude reconocer a uno solo, sobre todo si la foto era en blanco y negro). Únicamente recuerdo la desazón que me causaba ver a los niños raptados, casi como cuando pasaban caricaturas repetidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa forma el cultivo de mis tardes de tele me fue dejando un sinsabor por la repetición hasta el grado de evitarla en mi edad adulta. Ahora ver la tele no es algo que me motive en demasía, y no es que quiera ir en contra de lo que los demás practican sino que con tanta tele en mi haber sólo me cautivan los programas en donde el desasosiego y la desvergüenza son la marca. En ese sentido entonces, el género que más puede nutrir de estas experiencias es la comedia. En México hubo un tiempo en que la comedia era algo digno de verse, ahora no lo sé. Al exiliarme (por motivos que he olvidado) tampoco he procurado el Dish latino para estar al tanto de nuestro progresos humorísticos. Sin embargo, sí he podido irme asimilando al gusto por lo que llamábamos Víctor Cabrera y yo en la Facultad de Filosofía de la UNAM en la década de los noventas “Comedia de ideas”. En aquel entonces queríamos montar un numerito de lo que ahora, gracias a la penetración del mundo angloamericano, se denomina la sitcom. En realidad nuestro sketch (no sé por qué le digan en México así, en todo caso skit) sólo era decir chistes con asociaciones literarias que, en aquel entonces, considerábamos muy finas e irreverentes. Ser comediante de ideas fue algo que no me hubiera molestado ser (de hecho hoy en días mis alumnos creen que soy un tipo divertido y tomo el salón de clases como mi escenario). Dentro del universo de la comedia gringa se encuentran cosas dignas de mencionarse. Ahora me he topado, por ejemplo, con la última temporada de Curb your Enthusiam en la que Larry David actúa como él mismo. Su comedia se plantea a base de la ausencia de “lo políticamente correcto” y de tomar ventaja de este estado social tan cultivado en los Estados Unidos. Uno de los últimos episodios versó sobre los famosos “empty gestures” que, según Larry, son meras convenciones sociales que no dicen en realidad nada, ni pretenden ser tomadas al pie de la letra, salvo cuando se le quiere hacer mal a alguien.  En el episodio en cuestión Larry le dice a Robert, un amigo del vecindario, “If you need something call me or if there’s something I can help you with, just let me know…” Robert le toma la palabra para que cuide de su hermana que acaba de salir del psiquiátrico. La escena después se convierte en una serie de discusiones absurdas sobre estas frases vacías y Robert lo obliga a mantener su palabra. Después pasan un sinnúmero de mal entendidos y derivaciones de los “empty gestures” que nos dan la clave sobre el comportamiento de lo absurdo de las palabras y de nuestro andar por el mundo a tientas tratando de no decir o hacer cosas que nos metan en problemas. Larry David es la imagen de la intolerancia que nos dice que las ideas con las que convivimos son sólo hechas para no matarnos o sacarnos los ojos en un arranque de furia. El orgullo de ser quienes somos es un orgullo absurdo porque sólo estamos buscando tratar de recibir alguna nota o algún comentario por todos los empty gestures a los que nos exponemos cada mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De alguna manera el mundo ya globalizado y admirador de la cultura anglosajona ha importado todo sus defectos con el afán de sorber por ellos la misma idiosincrasia que nos acerque más a la riqueza y el goce por el trabajo (al que todavía ningún mexicano se convierte). Es tal la necesidad y propagación de estos empty gestures que en la escuela de las niñas ya se han dado cuenta que repetirle al chamaquito que lo hace muy bien todo el tiempo (con la cantaleta de “Good job!!!”!) en realidad no es decirle nada. (Este nuevo comportamiento, me revela Berenice, no es una tendencia en todo el aparato educativo gabacho sino sólo en aquellos que apostamos en formas alternativas de educación como la Montessori). Palabras como awesome o outstanding son de las más procuradas por todos aquellos que califican producciones creativas. En esta cultura, y tal vez en todas, la autocrítica es algo que ya no se ejerce o que todo el mundo ha perdido porque los parámetros ya se han borrado. Es casi imposible pretender atribuir calidad a producciones porque sencillamente el término calidad nos ha rebasado y todo es igual que nada y nada es igual que todo: gestos vacíos, programas repetidos. Ya lo cómico resulta ser la propia existencia cuando saludamos a la gente con un “¿cómo estás?”, “yo bien y tú?” “También, gracias…” para seguir nuestro camino sin importarnos en qué dirección el otro se fue persiguiendo sabrá Dios qué quimeras. This was an empty writing, right?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1872052766575375467?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1872052766575375467/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1872052766575375467&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1872052766575375467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1872052766575375467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/11/empty-gestures-la-sociedad-postmoderna.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SvyxMNBzRmI/AAAAAAAAANM/qr9P-cqqUoQ/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-2611163464636100795</id><published>2009-10-18T19:53:00.036-04:00</published><updated>2009-11-07T14:40:34.383-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:'trebuchet ms', 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;color:#333333;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 22px;"&gt;&lt;b&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;Wild Pitch, you make my heart bitch&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right;mso-pagination:none; mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right;mso-pagination:none; mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right;mso-pagination:none; mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;En la noche asesina, y solo en el montículo,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right;mso-pagination:none; mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;¡qué soledad a veces, Charlie, pavorosa!,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align: right; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right;mso-pagination:none; mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;CHARLIE BROWN EN LA LOMA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right;mso-pagination:none; mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: normal; font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;(TANGO DE OTRO VIUDO) &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;Eduardo Lizalde&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;El béisbol es uno de los deportes más agónicos del mundo. Lo practiqué cuando era niño y fue el único que jugué con relativa asiduidad y dentro de una liga por tres temporadas consecutivas: dos con un equipo de perdedores que llamábamos Osos y la última como estrella de Halcones patrocinado por Tubos y Conexiones de Oaxaca, en los que alternaba el picheo con la recepción. Perdí contacto con él después de que no pude contener una barrida en el plato cuando reemplacé de emergencia a otro lesionado en una eliminatoria en Cachanía donde pasaba unas vacaciones de verano. Aquellos guaycuras practicaban una pelota candente y agresiva que contrastaba sobre manera con el fair play que se jugaba en el centro del país. En mi iniciación ritual por el diamante, repasé todas las posiciones hasta llegar a mi coronación deportiva como receptor. En ratos de descanso entre temporada y temporada me dedicaba a ver los partidos comentados magistralmente por el Mago Septiém y el joven y espigado, en aquellos días ochenteros, Tony de Valdés. Había en sus narraciones y acotaciones algo que funcionaba como una especie de justificación del juego. Ahora, después de muchas temporadas en las que he intentado seguir mi afición infantil sin conseguirlo, comprendo el enigma: el béisbol es el único deporte que, por ser  antideporte, busca una razón de ser, de permanencia, que cuide, no el deporte en sí mismo, sino su lugar dentro de aquellos que brindan una muerte despiadada para aquel que se acerque a sus campos asimétricos; y es que en el béisbol todos somos espectadores, nadie juega en realidad. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 341px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SturrHXOYWI/AAAAAAAAAM8/UJgcP_9KC7g/s400/valenzuela.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5394093735905485154" /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-weight: normal; font-family:georgia, 'Trebuchet MS', Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;Es un deporte individualista donde el único que juega todo el tiempo sin ensuciarse las manos y lanzar una sola pelota es el manejador octogenario que apenas se mueve. Este personaje al que el Mago siempre aludía como “pensativo”, ostenta siempre un uniforme inmaculado, y si hace frío lleva su chamarra para que la intemperie no le hiele la reuma o el entendimiento. Durante los nueve innings se abraza al poste de la banca en la que se cuelga mascando algo, ya sea chicle, tabaco o mezcalina. Su participación es la única que puede darle el vuelco al resultado de un inning a otro y cuando entra a escena es como si un farón o algún muerto viviente ascendiera desde el dugout para sumir a todos, incluido el mismo cuadro que se pregunta y ahora qué, en la desesperación total, siempre con aires de esperanza. Habla con el pitcher en el montículo y la conferencia parece una secreto, o tal vez una oración, en donde no sabemos en qué lengua en realidad se habla, porque nunca hay un movimiento constante de labios del gran anciano sino gestos encontrados y miradas que lo dicen todo; el manejador limpia la bola para entregársela al relevista y corre con paso seguro de regreso a su escondite rogándole a Dios que su elección haya sido la adecuada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;Una vez más se sume en un mutismo indolente en apariencia para volver a adquirir su intrínseca naturaleza de “pensador”. Este es el deporte en el que más se piensa. Nunca hemos sabido qué es lo que se piensa en realidad, pero sabemos que el mánager, dentro de ese pensamiento, elucubra una serie de acertijos que habrá de resolver para mandar señales a todo el terrero, cuyo desciframiento es el arma secreta de su estilo personal con el que se ordena un sacrificio. Es un juego de sacrificios y de señales que hay que leer; en ese sentido, los demás sólo descifran códigos secretos. Los jugadores son meros instrumentos, camicaces del honor, del verdadero juego articulado por los viejitos de todas las bases que controlan el tráfico y las decisiones fundamentales en los momentos decisivos del partido, allá,  afuera del diamante, en donde se decide la vida o la muerte de cada jugador. Por eso, como en otros deportes, no hay un máximo de cambios. Los jugadores entran ya sea a correr, o dar un fly de sacrificio, o a tocar la bola aunque éste persiga el record de jonrones de la temporada. El cuadro juega abierto o cerrado, hacia la izquierda o hacia la derecha dependiendo  del bateador en turno para aburrirse en su pradera, en una parada corta o en la primera. Es también el juego del aburrimiento. Es un juego que tiene una tenacidad inquebrantable, la máxima que reza “esto no se acaba hasta que se acaba” no es mera tautología que en algunos deportes suena a cliché, a lugar común de los comentarista deseosos de dejarle al azar los últimos minutos. En el béisbol el juego no se acaba hasta que cae el último out. Cuántos juegos no han cambiado, hecho historia, entre el segundo y el tercer out de la novena entrada. Entre ese segundo y el tercer out,¿cuántos foules distan después de estar en cuenta máxima?, para ponerlo en términos cortazarianos: ¿del ying al yang cuántos eones? Esto no pretende ser una apología de un deporte sino la celebración añeja de un antideporte que practiqué en mi infancia. Soñé con ser lazador de grandes ligas, con ser el catcher de nuestro querido Toro de Etchohuaquila, Sonora, con saludar al Marianito Duncan con la mano en lo alto, después de robarme la segunda base. Fui fan, para mi dicha infantil y desgracia, de los Dodgers de Los Ángeles. Nunca entendí el béisbol como espectáculo snobista sino como lugar para la expectación del siguiente lanzamiento, para la concentración budista de los ojos en alto mientras se lanza la pelota y se imagina el home y la zona de strike. Lo único que quería era contectar un hit, un imparable, que se perdiera en el vacío el left fielder y correr desesperado a tercera para llegar barrido de panza. Sólo quería ensuciarme el uniforme de tierra para que se supiera que sabía cómo leer al mánager. Aún recuerdo la euforia de mi primer hit entre la primera y la segunda; el sonido hueco con el que la bola se encontró con mi bat y mi confusión ante mi hallazgo. Fue un júbilo indescriptible, como ver a Dios en la mitad del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;Años después cuando en aquel desierto no pude proteger el plato porque el enemigo llegó con los spikes de frente y quise salvar mi pellejo, me sentí derrotado y no volví a coger un guante más en la vida.   Colgué mi mascota Rauling avergonzado. Mi afición pasiva sólo duró lo que duró la vida de Valenzuela y aquel cuadro de Tommy Lasorda del Dodgers de Los Ángeles. De aquel cuadro recuerdo mi agonía de inning a inning porque el Toro se erigiera con la victoria, mi aflicción ante no poder reconocer su screwball a la distancia y la alegría de los jonrones de Pedro Guerrero. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/StuyUBnETpI/AAAAAAAAANE/7qCxzSqE4Qw/s400/dglasorda_1024x768.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5394101035805724306" /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;Ahora que por casualidad he visto a los Dodgers una vez más en la postemporada ante los Phillies, sentí algo, una especie de emoción parecida a la de volver a encontrar a un amor perdido en la lejanía del tiempo y del recuerdo. Lo vi con mezcla de curiosidad y tratando de encontrar cómo había sido que el equipo que yo recordaba ya no existía, así, como se contempla a los viejos amigos nublados por los años. Sentí la angustia de tener las bases llenas, dos outs y al bat un toletero emergente, y sólo estar abajo en la pizarra por una carrera. Experimenté la decepción y el odio hacia el pitcher relevista que fue a la lomita a resolver el problema y salir airoso, sin carrera. Me acordé de esa agonía, de mi angustia beisbolera, pero ahora como parte de la historia de mis frustraciones. Por esa historia y aquel Dodgers de Lasorda busco el homenaje personal al único deporte que de verdad he sentido, del que he sido aficionado y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#999999;"&gt;al verlo puedo aún descifrar, gustoso, algunas de sus señales. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-2611163464636100795?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/2611163464636100795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=2611163464636100795&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2611163464636100795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2611163464636100795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/10/wild-pitch-you-make-my-heart-bitch-en.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SturrHXOYWI/AAAAAAAAAM8/UJgcP_9KC7g/s72-c/valenzuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-2994920189499250970</id><published>2009-10-11T18:16:00.007-04:00</published><updated>2009-10-12T19:49:49.976-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/StJcVh2mGDI/AAAAAAAAAM0/_J4qBv_cgmI/s1600-h/Nauta+herido+portada.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 264px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/StJcVh2mGDI/AAAAAAAAAM0/_J4qBv_cgmI/s400/Nauta+herido+portada.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391473228850272306" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Ya está en circulación mi libro de poesía &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nauta herido&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; (Rapsodias heroicas)&lt;/span&gt; editado por &lt;a href="http://www.editorialpraxis.com/index.php?page=shop.product_details&amp;amp;flypage=garden_flypage.tpl&amp;amp;product_id=631&amp;amp;category_id=38&amp;amp;keyword=carrillo&amp;amp;option=com_virtuemart&amp;amp;Itemid=1"&gt;Praxis&lt;/a&gt;. Les dejo la portada para que disfruten el trabajo de Javier Muñoz Nájera y un link en donde pueden leer uno de los poemas que conforman el libro: "Tumor acústico". Este poema salió en &lt;a href="http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=76&amp;amp;Itemid=78"&gt;el Periódico de Poesía&lt;/a&gt; de la UNAM en el primer número de su versión digital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La edición viene acompañada de un comentario de la excelente poeta mexicana Rocío González cuyas palabras transcribo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El poemario-viaje oscila entre una poderosa deseperanza y una suavidad escéptica que va encontranto habitantes y los pierde; que entrevé paraísos y los pierde; que articula destinos y los pierde; que comercia con dioses y pierde sus milagros; que cuando tiene, al fin, las palabras justas, opta por el silencio, el gran anhelo, donde cada cosa dicha, cada imagen vivida, cada amor realizado, prefiere la negación, quizá por que en ella arde, trémulo, el poema."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No se lo pierdan...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-2994920189499250970?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/2994920189499250970/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=2994920189499250970&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2994920189499250970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2994920189499250970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/10/ya-esta-en-circulacion-mi-libro-de.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/StJcVh2mGDI/AAAAAAAAAM0/_J4qBv_cgmI/s72-c/Nauta+herido+portada.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-182269807914774676</id><published>2009-09-22T14:39:00.009-04:00</published><updated>2009-09-24T21:28:28.373-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SrlnkHRpfxI/AAAAAAAAAMs/HrVI9t4iSmA/s1600-h/house_400.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 400px; height: 250px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SrlnkHRpfxI/AAAAAAAAAMs/HrVI9t4iSmA/s400/house_400.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384448699624161042" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta name="Title" content=""&gt; &lt;meta name="Keywords" content=""&gt; &lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt; &lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt; &lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 2008"&gt; &lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 2008"&gt; &lt;link rel="File-List" href="file://localhost/Users/CarrilloArciniegaR/Library/Caches/TemporaryItems/msoclip/0clip_filelist.xml"&gt; &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:documentproperties&gt;   &lt;o:template&gt;Normal.dotm&lt;/o:Template&gt;   &lt;o:revision&gt;0&lt;/o:Revision&gt;   &lt;o:totaltime&gt;0&lt;/o:TotalTime&gt;   &lt;o:pages&gt;1&lt;/o:Pages&gt;   &lt;o:words&gt;925&lt;/o:Words&gt;   &lt;o:characters&gt;5277&lt;/o:Characters&gt; 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 &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: center;font-family:georgia;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: center;font-family:georgia;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: center;font-family:georgia;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: center;font-family:georgia;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Leer la tele: House y la casa de los locos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="georgia" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="georgia" style="text-align: right;"&gt;"If you talk to God you're religious. If God talks to you, you're psychotic." [#219] Gregory House&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="georgia" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: right; font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ver la tele es un proceso complicado, especialmente las historias de gente que no existe y sólo son proceso de ficcionalización; es decir, inventar gente que no existe pero que pudo haber existido para darle al personaje verosimilitud. La apariencia de verdad que se basa en el lenguaje y sus detalles es aquella que nos da la especificidad de cualquier personaje. Entre más detalle tenga nuestro personaje mayor evidencia de su existencia tenemos. Ficcionalizar la vida es también otro proceso complicado que acaba siendo un juego que al final nos divierte pero al mismo tiempo nos aburre por no reconocerla como una vida llena de aquello que vemos en los medios de comunicación. La mayoría de nosotros (aunque incluirme en esta mayoría me dañe el ego porque persigo la fama) somos seres oscuros que no tendremos ni el lucimiento ni la brillantez para salir de nuestro pequeño mundo y proyectarnos hacia fuera para tener el escrutinio de un público, fundamentalmente ignorante. Tal vez por eso ver tele brinda un placer voyerista de inmiscuirnos en vidas que nos son ajenas pero al mismo tiempo tan conocidas que no dejan de filtrarse en nuestras maneras de actuar o de percibir el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;En esos programas encuentro vidas que me parecen más divertidas que otras y episodios que me parecen totalmente sosos o en ocasiones absurdos. Yo fundamentalmente leo la tele. Esto no significa que no la vea sino que la veo con subtítulos y presto más atención, ya por deformación profesional, a las palabras que a las imágenes. A ellas sólo me entrego cuando no veo letras que debo leer. Llevo diez años leyendo la tele, primero lo hice porque cuando recién llegué mi inglés era muy precario y no alcanzaba a entender todo lo que se habla en los programas con velocidad para nativo hablante. Por fortuna la sordos han tenido bastante poder de lobby para hacer que haya una opción en el menú de la tele que active los subtítulos. Ahora ya lo hago por costumbre, e incluso ahora encuentro en los programas de televisión más un ejercicio de lectura que uno de comprensión auditiva. Por eso los programas que más me gustan son aquellos en donde los diálogos, los monólogos y los giros lingüísticos llevan la mayoría de la carga semántica. Sigo sin soportar los programas de acción y aquellos en los que se resuelve un crimen (por lo que tampoco creo que vea mucha tele). Entre los más divertidos discursivamente podría citar, para animadversión de aquellos a los que sean renuentes a las narraciones de médicos, a House, ese doctor internista que se muestra como un genio atormentado, cuya única misión en la vida es salvar vidas mientras se abisma en sus propios demonios interiores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ayer vi y leí el primer capítulo de la nueva temporada en el que después de reconocer (al fin y al cabo House es un tipo listo) ya su estado psicótico se ingresa voluntariamente al manicomio. Allí trata de manipular al psiquiatra para voltearle la tortilla, pero como el psiquiatra es otro tipo listo, no se deja y lo vuelve a poner en cintura para que reconozca que sus problemas son un excesivo trabajo que lo aleja de una neurosis ocasionada por sus males emocionales y su infancia pobremente resuelta. Al parecer el padre lo nulificaba y House, en venganza, se dedicó a ocultarse en el Vicodin y en los casos sin resolver para así autoafirmarse. En el manicomio House es otro loco más, sólo que con grado académico, que acaba, en sólo un episodio, por enamorarse, cogerse a la mamá de una loquita, hacerse amigo del loquero, aceptarlo como guía sentimental, cantar rap y, al final, hasta curar a un cuadraplégico, así como despertar a la misma loquita de su autismo con una cajita de música para que toque el chelo. La doñita, amante de House de una sola noche y madre de la chelista autista en cuestión, pretende mudarse a Texas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; donde está el marido sin decirle, aprovechando&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; que la hija ya está sana . House se entera del desenlace trágico de su amor cuando sale del manicomio por una noche para ir a confrontarse con su amante ocasional a su casa y declararle su pasión otoñal y así estar en sintonía consigo mismo. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La amante lo recibe en el porche de su casa para decirle que aquello no puede ser pero que lo extrañará. Asimismo apela a su sentido común, de persona adulta, para que entienda que no puede destruir a una familia ahora que la hija chelista podrá tocar todos los días. House inevitablemente queda herido, pero reconectado consigo mismo y hasta con un amigo psiquiatra por si quiere echar una platicada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Esta realidad ficcional tiene sus ventajas y está destinada a una serie de altibajos que nunca habrán de consumirse, aunque sí paliarse un poco. Los siguientes capítulos evidencian una recaída a sus viejas conductas de yonki y sabio, aunque tal vez mejor conectado consigo mismo, eso seguro lo tendremos que descubrir en los capítulos subsecuentes. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;House finalmente muestra cómo la sabiduría, el estudio y la erudición traen aparejadas dos cosas: la soledad y el cinismo. House antes de hacerse amigo del psiquiatra outsider y afro, tenía otro amigo, un oncólogo de cuya novia se enamoró y suponemos hasta se cogió porque a ella también le latía el cinismo. En el universo housiano todos están solos pero se tienen entre ellos. El nuevo amigo de House ve morir a su padre y lo llama sin pedirle que sean amigos para que le dé una segunda opinión pero sólo como ardid para tener un amigo con quien llorar la muerte del ser querido. House descubre la soledad del nuevo amigo y se queda a acompañarlo para cumplir con su nuevo rol de amigo outsider. Todos en aquella landa housiana y solitaria han optado por la sabiduría y el conocimiento. Conectar con la soledad housiana no es fácil porque lo que emociona de House es no querer ser como él: es decir, un tipo sin sentimientos y sin amigos, pero extremadamente inteligente. Tan es así que nadie de su equipo lo imita y los que por alguna razón se le parecen rectifican para ser más humanos. Sólo lo admiran pero como una especie rara, de esos que hay que sacrificar para que el sistema siga. La siguiente temporada habremos de ver y leer a un House que se tambalea en su propio abismo. ¿Será mejor tener amigos que estudiar? Por supuesto que la pregunta es necia, ya lo dijo un tipo más popular que House, Roberto Carlos “Quiero tener un millón de amigos y así mas fuerte poder cantar”. El estudio invita y condena a la soledad y al manicomio, no hay que olvidarlo. Ver la tele, y sobre todo leerla, es siempre algo peligroso. Stay tuned!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-182269807914774676?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/182269807914774676/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=182269807914774676&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/182269807914774676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/182269807914774676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/09/normal.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SrlnkHRpfxI/AAAAAAAAAMs/HrVI9t4iSmA/s72-c/house_400.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3134695740373534134</id><published>2009-09-02T11:06:00.015-04:00</published><updated>2009-09-06T10:02:56.178-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/Sp6LAFIvmoI/AAAAAAAAAMk/XKlaUFeLcr8/s1600-h/facebook.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 400px; height: 298px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/Sp6LAFIvmoI/AAAAAAAAAMk/XKlaUFeLcr8/s400/facebook.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376887838622063234" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 200%;" align="center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;b&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;b&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;A&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;ntisociales atrapados por la redes de Cibernia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Me he unido a una campaña que podría parecer un poco anti “avant garde” y "demodé" o, si se prefiere, ultra “avant garde à la mode”, de acuerdo con la posición que se quiera tomar dentro del mundo globalizado. He desactivado mi cuenta en “Facebook” y espero que en un futuro próximo mi  nombre sea borrado, si no de su base de datos, sí de los corazones en los que albergaba un recuerdo, tal vez difuso, de lo que fui para ellos. La decisión la tomé no porque consumiera la mayoría de mis ratos libres y dejara todo para el día siguiente por estar viendo a aquellos con los que clamaba amistad. Lo he hecho por una cuestión de pudor. Una vez más la vergüenza me ha ganado y he decidido ausentarme de la exposición baladí que nos otorga ya esa red a la que al principio critiqué y luego sucumbí para “estar en contacto” con mis “amigos”. Aunque al comienzo sí me pareció  un buen medio para ver qué hacía fulano un domingo, después me sentí abrumado por la cantidad de amistades que clamaban serlo. Al final por una necesidad exhibicionista me entregué a mandar o recibir invitaciones para ser amigos de gente que sólo había visto una vez, o que eran amigos de mis amigos y que sólo había visto, también, una vez, incluso gente a la que nunca había visto porque las fotos con las que se presentaban eran del perro, del pescadito, de la mano o de alguna parte del cuerpo que creían que los representaba. Así que me encontré siendo amigo de una mano o de un pie en lugar de toda una persona. La mano hacía test de personalidad compulsivamente, abría galletas de la suerte, o presentaba la historia de sus gustos musicales y todos, ya por una especie de etiqueta cibernética debíamos responder a sus gustos con un “like” o no; incluso hasta llegué a ser objeto de burla y escarnio entre redes de amigos de amigos por erratas en mis comentarios que realizaba al vuelo en diferentes lenguas entre clase y clase, sin entender que en realidad mi círculo social ya se había llenado de todo menos de mis amigos. Aunque me enteré de cosas de gente de la que no me quería enterar, también me enteré de cosas que no me importaban y hasta acabé siendo parte de un grupo de fans de un escritor novel que nos decía hasta cuando se tiraba un pedo. Ya en un acto de total demencia acepté alumnos y exalumnos y hasta busqué entre  las redes a mis compañeros preparatorianos para descubrir que siguen vivos y que, además de ser parte de mi historia, continúan con sus vidas y siguen siendo amigos. Tal vez mi decepción facebookera parte de la decepción de encontrarme cada día con menos amigos y con menos tolerancia para hacer nuevos, tal vez sea únicamente mi historia de resentido social la que impera cuando de hablar con la gente se trata. Ahora sólo aquellos que quieran saber “what’s in my mind” tendrán que leer esta bitácora que escribo para mí mismo y, de paso, para los pocos amigos que me quedan.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/b&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3134695740373534134?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3134695740373534134/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3134695740373534134&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3134695740373534134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3134695740373534134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/09/antisociales-atrapados-por-la-redes-de.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/Sp6LAFIvmoI/AAAAAAAAAMk/XKlaUFeLcr8/s72-c/facebook.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-2353641318827230404</id><published>2009-08-11T20:09:00.005-04:00</published><updated>2009-08-26T20:37:20.848-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SoIIkElmg7I/AAAAAAAAAL8/SW-C6ZY3F2I/s1600-h/adama_800.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SoIIkElmg7I/AAAAAAAAAL8/SW-C6ZY3F2I/s400/adama_800.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5368863121578820530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;b&gt;Galáctica: Nave de combate&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;La historia postapocalíptica de la destrucción de las civilizaciones en todas las galaxias gracias a una lucha encarnizada entre Cylons y humanos me ha carcomido el cerebro. Después de pasar casi un año tratando de adentrarme, desde la primera temporada hasta la cuarta, en el universo mental de los Adama y vibrar con los razonamientos esquizoides de Gaius Baltar, sus desplantes infantiles y su necesidad de amancebamiento; exhausto de buscarle un motivo a ese viaje suicida de tirarse en la mitad de, literalmente, el universo y pensar que al final habría una recompensa, algún planeta Tierra o mejor dicho &lt;i&gt;The Earth&lt;/i&gt; para tratar de cerrar y completar ese ciclo de violencia alimentado por el resentimiento de las máquinas; abrumado por la retórica mesiánica de Gaius hasta el grado de pretender encontrar una conexión mística con el universo que nos rodea y envidiar el delirio lingüístico mediante el cual Caprica Six había caído en sus deliquios; fascinado por el canto de Mr. Geata una vez que le han amputado la pierna y escandalizado por la osadía de amotinarse, estúpidamente, en contra del Almirante Adama y tomar control momentáneo y esquematizado de Galáctica traicionando la confianza del Almirante por oponerse a pactar con los Cylons y así reestablecer la pureza de encuentros y de razas; derruido por el primer encuentro con una Tierra bombardeada e inhabitable 200 mil años antes; reconfigurado por la angustia de la flota ante ese suicidio que no queríamos ver ni corroborar al que Dualla se entrega después de una cita de amor, o como quieran llamarle, con el rígido Lee Adama y su ética absurda e ingenua; después de haber resumido 4 años de trasmisión en uno solo, en el que no puede ver otra cosa en televisión que no fuera la fealdad de Bill Adama y su pasión otoñal por Laura Roslin, presidenta por accidente de los sobrevivientes al holocausto de las doce colonias después del bombardeo nuclear de Cáprica y corroborar la traición de Gaius;  después de creer que Kara Thrace era cualquier cosa antes que un ángel, aunque fuera terrible; desanimado por la fortuna del Chief y su necesidad de afecto o de amor consecuente con el tamaño de su dolor, y de admirar la entrega de Cally después de que una noche el Chief presa de una pesadilla le desfigura el rostro y Cally decidiera entregarse a sus  necesidades sadomasoquistas y amarlo aún más, aunque tuviera un hijo con otro sin confesarle al Chief su traición. Desconcertado por el amor que el XO Coronel Tigh le profesaba a Ellen, rubia cincuentona con una libido inextinguible y de su asesinato ejecutado por el propio Tigh en favor de la resistencia en New Caprica, torturado por los Cylons hasta haberle arrancado un ojo y ser un tuerto fugitivo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Después de convertir mis días en espera ansiosa hacia el próximo episodio y  mi delirio por encontrar una alma medianamente racional con quien comentar algún capítulo y hablar de los principios de la &lt;i&gt;String Theory&lt;/i&gt; de la física cuántica aventurada en la explicación científica para activar a los Final Fives con la canción "All along the Watchtower" de Hendrix. Después de mucha especulación por la resolución apoteósica que habrían de tener las profecías de los Lords of Kobol para fueran reales pero al mismo tiempo falsas porque todo fue así: real, imaginario, alucinado, fantasioso, absurdo y al final impresionante. Después de que todo eso ya ha pasado, sólo puedo argumentar que estoy solo en el universo y que, todo parece indicar, no somos otra cosa que el drama de unos cylons olvidados en espera de su próximo cataclismo, de su extinción inminente… ¡Todos somos Cylons! (And yes! I know, I'm a fraking freak!)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-2353641318827230404?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/2353641318827230404/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=2353641318827230404&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2353641318827230404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2353641318827230404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/08/galactica-nave-de-combate-la-historia.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SoIIkElmg7I/AAAAAAAAAL8/SW-C6ZY3F2I/s72-c/adama_800.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-371040222104502361</id><published>2009-08-05T15:19:00.003-04:00</published><updated>2009-08-05T15:27:40.360-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3366FF;"&gt;El complot existe, siempre ha existido: se llama amiguismo, riqueza, poder, cerdez o como quieran llamarle. ¿Quién podrá rescatarnos? ¿Adónde, adónde está Supercan?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/gKwk8Kq8QXA&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/gKwk8Kq8QXA&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-371040222104502361?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/371040222104502361/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=371040222104502361&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/371040222104502361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/371040222104502361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/08/el-complot-existe-siempre-ha-existido.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-5498275796706868253</id><published>2009-07-28T12:24:00.002-04:00</published><updated>2009-07-28T12:31:12.466-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Sin duda el mundo no es aquello que experimentamos todos los días. Es una representación de un modelo que aún no llegamos a consolidar en nuestro intelecto, por tanto es una entelequia. Suponemos y afirmamos muchas cosas, cosas como las mismas que afirmo yo aquí en este espacio virtual, inexistente con el que pretendo destruir afirmaciones que no me conducen a ningún lugar. El problema real es por qué espero ese movimiento, por qué creo que me conducirán a algún lado, o por qué quiero moverme, para llegar a dónde. Ahora bien, el mundo que contemplo sólo es una clase de mundo al que tengo acceso. Desde mi despacho tengo una ventana a través de la cual veo, cuando estoy aburrido, a la gente que pasa en movimiento deseosa de ir a algún lugar. El movimiento es lo que me interroga ahora. Paso muchas hora sentado frente al monitor de la computadora tratando de dilucidar el movimiento de los subterfugios de mi conciencia y, no conforme con eso, los hago públicos. Cuando menos no soy el autor de holocaustos, asesinatos y robos masificados. Por eso quiero volver sobre las mismas reflexiones que apuntan a la decadencia de la civilización donde sólo somos espectadores de las monstruosidades que pasan todos los días. La cita es del postapocalíptico Jalife-Rahme con quien no puedo estar más que de acuerdo: “El gran mito de la globalización es que no fue una 'globalización' humanista con alcances universales para la mejoría del ser humano y la prosperidad del bien común, sino un vulgar oligopolio financierista primitivo de control mundial por la plutocracia de la banca israelí-anglosajona de Wall Street y la City.” (Jornada, 26/07/2009). La verdad siempre es más, mucho muy vulgar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-5498275796706868253?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/5498275796706868253/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=5498275796706868253&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5498275796706868253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5498275796706868253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/07/sin-duda-el-mundo-no-es-aquello-que.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-7363186998901662793</id><published>2009-07-12T13:24:00.004-04:00</published><updated>2009-07-28T09:44:46.257-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/Sl80YmSxJ4I/AAAAAAAAAL0/69bwTYsIBxY/s1600-h/images.jpeg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 88px; height: 124px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/Sl80YmSxJ4I/AAAAAAAAAL0/69bwTYsIBxY/s400/images.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359059678794950530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=" color: rgb(102, 51, 255);font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Ya de vuelta mis queridos amiguitos. He estado ausente desde que casi se acaba el mundo cortesía de los mexicanos, aunque he oído versiones de que ya ahora sí estamos muy cerca, en dos semanas más esto se va a la mierda. Fui a darme un rol por el mundo, concretamente al Norte de África, que los españoles confunden con Europa, lugar de bárbaros salvajes, y a Francia, lugar absurdamente caro pero "très-chic". Hablé mexicano, que fue vilipendiado, francés que fue alabado y al final fui confundido por gringo cuya lengua era apócrifa. Con esto se comprueba que soy una entidad totalmente globalizada, aunque en mi recorrido me haya convertido en un globo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí les dejo mis reflexiones de algo pasado previo al final del universo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: center; font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lo insoportable de las coincidencias&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Algunas ocasiones, dependiendo del nivel de esoterismo con el que se quiere justificar la existencia, tendemos a encontrar recurrencias, resonancias que hacen de las famosas coincidencias mecanismos, e incluso artefactos, para el conocimiento de nosotros mismo o de aquello que nos rodea. Sin lugar a dudas, creo que el propósito para articular discursos es el de contrarrestar la propia imposibilidad para descifrarse. Bajo esta línea decursiva contengo mis ansias para abrir la puerta al flujo de conciencia; flujo repleto sólo de aproximaciones para volver a responder las mismas preguntas. Las resonancias coincidentes las vamos creando bajo nuestro horizonte de expectativas con el que salimos a la calle para hablarnos o dejar que el mundo nos apremie e inunde con sus necesidades esotéricas. Y así vamos navegando de día o de noche con distintas ocurrencias y recurrencias. Al hablar de mí, o por mí, vuelvo a reiterar el compromiso que me he hecho a mí mismo de pensar que no soy parte de un universos aislado o aislasionista sino que, de alguna manera, mis percepciones son producto de un mundo que experimento como mejor puedo. Por eso el hablar de mí no es un exceso de mi egolatría, que no tengo porque no soy nadie que la pueda ostentar, sino un mero ejercicio de lectura para sentirme en armonía con el resto del planeta. Volver a justificarme es recomenzar el mismo discurso para tratar de que al final dentro de esa recurrencia haya una misma luz pero con distintos matices.  Y en ese retornar al lugar de partida vuelvo sobre lo que leí hace años cuando la literatura me dio justamente aquello que quería evitar: una confusión de la que salí mucho más devastado. El primer nombre apoteósico que experimenté con fuerza abrumadora fue el de Milan Kundera. Con él pude descubrir que la necesidad corporal podía ser objeto de reflexión y no sólo eso sino de un peso del que nadie hablaba en mis alrededores desérticos. También me abrió los ojos para percatarme de la impostura que todo el entramado burocrático tenía y cómo mi padre era un artífice de esa gesticulación: es decir, por Kundera conocí la vergüenza. Desde entonces me he dado a la tarea de tratar de justificar dos cosas: mi origen y mi escritura. Desde entonces he tenido vergüenza de esas dos cosas. La primera no la puedo cambiar, la segunda sólo puedo hacerla menos dolorosa y tratar de ser consciente de sus mecanismos y subterfugios.  Escribo no lo que quiero sino lo que puedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creí haber depositado a Kundera muy  lejos de mi conciencia después de haber leído toda su obra hace más o menos 15 años. Pero una vez más apelando a las resonancias y al papel de las coincidencias, si como dijera Borges, no existen y todo encuentro en realidad es una cita, hace un par de meses divagando por un tienda de cosas usadas de Charleston me encontré el libro de la Inmortalidad. Acababa de revisar mi primera novela, concretamente el capítulo en la que hablo de La insoportable levedad del ser y del universo exótico de Praga para un adolescente perdido en la mitad de un desierto peninsular en donde los lugareños apenas pueden articular interjecciones que esperan que sean discursos sostenidos. Lo tomé como una resonancia que tendría que ser significativa, por lo que me dediqué a tratar de encontrarle su significado preciso y así entregarme a ese capricho de encontrar respuestas a las insignificancias de la vida. Evidentemente no hallé ninguna que se le pareciera, más que la bonita coincidencia, o cita,  de haberme hecho de aquel ejemplar por 50 centavos de dólar. Leí las primeras páginas para comparar mi estados de ánimo con el que había tenido hacía años para descubrir las mismas resonancias  que ahora estaba dispuesto a recordar en lengua inglesa. Recordé partes del argumento y también que no me acordaba de todo lo que había leído, ni siquiera por qué se llamaba la inmortalidad. Decidí que no tenía la menor importancia y guardé el libro dentro de mi biblioteca junto al otro libro de Kundera que tengo en inglés, mismo que compré más por tratar de recuperar mi biblioteca perdida antes de venir a Estados Unidos hace ya casi 10 años. Al momento de colocarlo con su hermanito y como para celebrar esa coincidencia tomé el otro ejemplar para ir al baño. Empecé su lectura y no paré en tres días hasta el punto de tomar notas, subrayar y reflexionar sobre su contenido. Al final no creo que haya descubierto ningún significado oculto o no del tipo de significado que me hubiera gustado encontrar para celebrar las coincidencias. Lo más que puedo sacar en claro fue la posibilidad de articular este texto con el que reflexiono sobre lo insoportable de tratar de ver el mundo con ojos de respuesta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-7363186998901662793?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/7363186998901662793/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=7363186998901662793&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7363186998901662793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7363186998901662793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/07/ya-de-vuelta-mis-queridos-amiguitos.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/Sl80YmSxJ4I/AAAAAAAAAL0/69bwTYsIBxY/s72-c/images.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-5664736588292095945</id><published>2009-05-18T17:13:00.003-04:00</published><updated>2009-07-11T20:56:31.355-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;El flu ha acabado. Nuestra mala reputación subsiste pese a todo lo que se debe hacer. Uno de las frases más atinadas de Octavio Paz ha sido una revelación para aquel que se marcha de su país: ser mexicano es siempre un problema.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-5664736588292095945?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/5664736588292095945/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=5664736588292095945&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5664736588292095945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5664736588292095945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/05/el-flu-ha-acabado.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-5166048807947453766</id><published>2009-04-28T12:13:00.009-04:00</published><updated>2009-04-28T21:19:53.279-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 102, 0);"&gt;Teorías del Flu y de los Siete Jinetes del Apocalipsis de San Juan&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;1. Nada es cierto. Nos quieren ver la cara de pendejos y si salimos con tapabocas es porque es una metáfora de lo que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; quiere &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;el gobierno, y si es panista menos le creemos por espurio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;2. Los tapabocas disimulan la fealdad, fomentan el miedo y la desconfianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;3. El flu sólo está en Mexico porque hay mucho indio del que no se puede uno deshacer si no es con castigo divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;3. La plaga no es nueva ni ha mutado. Es la misma pero con más &lt;i&gt;marketing&lt;/i&gt; y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;prime time television&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;4. Caos: no salga... y si regresa con vida, lávese las manos con agua y con jabón mientras canta "Pimpón".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;5. Si alguien te cae muy mal tose cerca de él, límpiate la saliva con la mano y trata de embarrarle los mocos disimuladamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;6. Consume frutas y verduras y no las laves, es posible que empieces otra epidemia y seas un mártir mediático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;7. La culpa de todo la tiene el capitalismo salvaje... Esos son los verdaderos Cerdos InFLUyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Corolario: Siempre hay que mostrar un video para hacer la verdad más evidente:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/_nNJM0kKrDQ&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/_nNJM0kKrDQ&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="385" width="480"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-5166048807947453766?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/5166048807947453766/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=5166048807947453766&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5166048807947453766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5166048807947453766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/04/teorias-del-flu-y-de-los-siete-jinetes.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-7966451099925327320</id><published>2009-04-26T11:29:00.003-04:00</published><updated>2009-04-26T14:01:05.320-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;    Antes de empezar a escribir parece que lo tengo todo y que habrá de ser una construcción sólida. Una idea que contenga más ideas y menos instrumentos para ser juzgada por quienes hayan de juzgarme, tal vez mis padres, mi esposa, mis hijas. El tal vez del que hablaba el poeta, de la esencia de la posibilidad como mediación de un tiempo que ligue a otro: y así me afirmo y reafirmo, como un ser que se encuentra solo, de cara al tiempo y condenado a seguir para ver qué es lo que se puede recobrar al final del tiempo. Me hago la misma pregunta que todos los que me han precedido se han formulado por deporte, por construcción ociosa, o en el mejor de los casos por una verdadera preocupación: ¿cómo llegar a justificar mi vida, mi placer, mis necesidades, mi acto de escritura que pretendo? Escribo como si fueran meros escarceos, meros tiempos en donde anduve tratando de tirar piedras sobre el mar y que saltaran y saltaran más de dos veces. He tirado la piedra y también la toalla. He escondido la mano y he caído de bruces sobre el ring. Me he tropezado con las lenguas y he descubierto mi condición huérfana, la negación de mi padre que ahora se busca en mis pasos. Y si me pregunto por mí es porque nadie más dará cuenta de las cosas por las que ando, por los pasos que descubro como si fuera un dios para mí mismo. Me descubro como un parte nimia de una historia más brutal en donde solo observo lo que ocurre. Y aquí sentado lleno una página de ideas que no entiendo y que no consigo ordenar. No sé si dentro del sacrificio se esconda más un ser desprovisto de necesidades escamoteadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;    Al tratar de identificar la pregunta, de oscurecerla, de minimizarla me encuentro con menos preguntas que debo construir dentro y fuera de mí. La escritura en la que me descubro ahora. Me han dicho que mis padres no son mis padres y que en realidad mi madre me ha mentido todo este tiempo. Lo que sucede es que en realidad a ella también le han mentido todo este tiempo. Me han dicho, y por un momento lo creí; me han dicho bastardo, me han mostrado la palabra y me han desgarrado el alma; me han dicho que la madre que yo conocí no es tal, que la mía es una india que fue violada por un soldado español, el nombre es lo de menos, la que me han dicho es que mi madre tal vez ni siquiera sepa el nombre de mi padre; tal vez fue uno de tantos que pasaron por el pueblo y mientras ella lavaba la ropa cerca del río él se aprovechó de ella. Por qué no me siento con ganas de buscar a mi madre y descubrir la versión que todo lo confirme o lo niegue, algunos intuyen que ya ha muerto. Algunos más me dicen que no hace falta salir a buscarla porque tiene vergüenza de que la mire a los ojos. Y a quién le importa quién sea mi madre; culparla ahora, abofetearla de una vez, mancillarle el rostro con algún escupitajo, lanzarle improperio por puta sería además de inhumano algo sin sentido, para qué buscarla, para qué clamar por el origen si soy todos los hombres en los que me he visto, si soy todos los escritores a los que he leído, si no tengo el valor de volver hacia el mundo por miedo  a que descubran que soy uno de tantos que habrán de morir recordado por algún hijo que muestre su desventura y su desazón porque me llame culpable de hacerlo vivir con valor. Por eso espero a que el poema, la escritura, el tiempo lleguen con presteza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-7966451099925327320?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/7966451099925327320/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=7966451099925327320&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7966451099925327320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/7966451099925327320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/04/antes-de-empezar-escribir-parece-que-lo.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1736923568190932493</id><published>2009-03-30T09:38:00.013-04:00</published><updated>2009-04-06T22:58:57.447-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SdDLb6jVp5I/AAAAAAAAAK8/TkoSm49Q4yg/s1600-h/portada+en+la+tierra.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 253px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SdDLb6jVp5I/AAAAAAAAAK8/TkoSm49Q4yg/s400/portada+en+la+tierra.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318974840358938514" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-family:georgia;" &gt;Amiguitos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-family:georgia;" &gt;Ya está a la venta en su librería de prestigio mi primera novelita híbrida editada por Eón... ¡Y apúrense que se acaba (el tiempo que les dan a las editoriales para colocar sus novedades de outsiders como yo...)!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-family:georgia;" &gt;Transcribo la contraportada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-family:georgia;" &gt;En &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(255, 102, 0);font-family:georgia;" &gt;En la tierra de Op&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-family:georgia;" &gt; nos enfrentamos a una meditación constante sobre la búsqueda de la expresión literaria y a la reflexión del México de los años ochenta. Novela que colinda con el ensayo en la que su personaje principal, un adolescente que persigue situarse en el mundo por la escritura, las caricaturas, la religión y la pornografía, descubre que dentro de los terrenos de la hombría su propio lenguaje representa una deficiencia más. En esta novela los paisajes urbanos y desérticos funcionan como espacios inciáticos en donde la adquisición del lenguaje resulta ser la verdadera revelación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);"&gt;¡Que la disfruten! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1736923568190932493?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1736923568190932493/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1736923568190932493&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1736923568190932493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1736923568190932493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/03/amiguitos-ya-esta-la-venta-en-su.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SdDLb6jVp5I/AAAAAAAAAK8/TkoSm49Q4yg/s72-c/portada+en+la+tierra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-4847512472009151805</id><published>2009-03-14T10:48:00.003-04:00</published><updated>2009-03-14T11:15:06.140-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;And yet discrimination in such matters seems difficult, Ulrich said. Suppose, for instance, that the composer of the latest worldwide muscial hit happened to be a political schemer and managed to become president of the world --which was certainly conceivable, given his enormous popularity-- would this be a leap forward in history or an expression of the cultural situation?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;"That's quite impossible!" Arnheim said seriously. "Such a composer couldn't possibly be either a schemer or a politician--otherwise, his genius for musical comedy would be inexplicable, and nothing absurd happens in world history."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;"But so much that's absurd happens in the world, surely?"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;"In world history, never!"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;Robert Musil. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;The Man Without Qualities&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;. (1938)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-4847512472009151805?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/4847512472009151805/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=4847512472009151805&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4847512472009151805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4847512472009151805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/03/and-yet-discrimination-is-such-matters.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3234459381198670244</id><published>2009-03-06T16:53:00.008-05:00</published><updated>2009-03-14T11:21:37.368-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SbGdeynzD_I/AAAAAAAAAK0/a7DMEQbQtlU/s1600-h/bso_-_pulp_fiction-front.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 223px; height: 223px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SbGdeynzD_I/AAAAAAAAAK0/a7DMEQbQtlU/s400/bso_-_pulp_fiction-front.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310198587956858866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: center; font-weight: bold;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tiempos violentos o&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pulp non-fiction&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;   &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;En un espíritu más bien analítico quiero ventilar algunas reflexiones para estos tiempos violentos. Siempre había tratado de mantenerme al margen de lo que se conoce como “la política” y de todos sus lugares comunes que de alguna manera, más bien indirectamente, me formaron, o mejor dicho deformaron. Cuando tenía 17 años, y más como proceso verificador de mi identidad, me enrolé a las Juventudes Revolucionarias. Mi padre, en aquel entonces, flamante Secretario General de Gobierno del Estado de Baja California Sur me invitó a que me uniera a lo que el llama “El Partido” como un proceso natural del único hijo varón que había tenido. En ese sentido, se entiende que la política debía ser una actividad masculina. Fui un poco para darle gusto a mi padre y feliz de que por primera vez en su vida mi progenitor tuviera una encomienda dentro del proceso de masculinidad de su vástago. La credencial con fotografía tamaño infantil la ostentaba como prueba inequívoca de mi compromiso con el quehacer y destinos de México, además que con ella pretendía dar alguno que otro charolazo al más puro estilo de “El partido”. Años más tarde una vez que rechacé mi destino de estadista y jerarca de los subterfugios de “El partido” por mi bien intencionada afición literaria, en franco homenaje a mi padre y más para reivindicar la culpa de haberlo defraudado, consagré mis esfuerzos a una serie de estudios sobre las meditaciones del poder y sus avatares. Con estos trabajos pretendí descubrir una teoría que me ayudara a encontrar dentro de aquel mundo de “El partido” los movimientos con los que el poder se detentaba. Escribí tres ensayos que he ido publicándolos como estudios independientes en varias revistas especializadas de literatura: uno sobre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Señor Presidente&lt;/span&gt; de Asturias, otro sobre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Gesticulador&lt;/span&gt; de Usigli y el último sobre&lt;span style="font-style: italic;"&gt; La sombra del Caudillo&lt;/span&gt; de Guzmán. En ellos hablo de lo que es “El discurso del poder” y cómo sus manifestaciones se producen para seguir más un discurso y una conducta que una teoría política o un sistema que no sea el que se ha dado en llamar dictadura  o ahora “Crony Capitalism”. Así, el cambio que se genera en el personaje que detenta el poder, en realidad, lo que detenta es el discurso de su propia articulación. Lyotard habla de esto en su pequeño libro sobre la postmodernidad y presenta la fragmentación de dichos discurso sobre todo en su carácter de verdad  (para muestra basta con todo lo que ahora nos ha dejado Baby Bush y que Súper Obama de seguro no arreglará porque esto ya no tiene compostura alguna).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Al ser portadores de un discurso heredado de una España corrupta y materializado en sus colonias, los políticos latinoamericanos han vertido su entreguismo histórico y han repetido un discurso que los ha puesto dentro de una posición, ya a estas alturas, risiblemente trágica. Desde Calderón hasta su contraparte Chávez dan espectáculos mediáticos en donde sólo muestran la realización de un discurso del poder resquebrajado, claramente vinculado con sectores que explotan, amenazan, sabotean, roban y finalmente, matan.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;En México la violencia ha tenido una escalada escandalosa que refleja esta ruptura tanto del discurso del poder como una fragmentación en todos los órdenes institucionales. La supuesta lucha contra el narco que dice el gobierno sostener es bien sabida que no es real, que sólo es mediática, porque sencillamente el narco está mejor equipado y entrenado que nuestras fuerzas militares, amén de que sus percepciones son mucho más jugosas  y exploran en el individuo un gozo mórbido para reafirmar un poder físico. Finalmente la violencia siempre gana. &lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sorprende sobre manera es la inintelección del discurso que se articula dentro y fuera de las zonas de poder y la ausencia de una crítica real, que no suene a parodia, a las búsqueda de las mismas prebendas, a conservar espacios para poder articular el mismo discurso y repetir ese mismo discurso. Hace algunos años cuando el país se “abrió” a la democracia oí una frase de Aguilar Camín que decía “lo que pasa con la oposición es que le tiene envidia al PRI”. En efecto, esta envidia que ha tenido la oposición se manifiesta por no ser ellos aquellos que practican la estafa, la prebenda, el clientelismo, la demagogia, y sobre todo, el entreguismo hacia aquellos que los puedan enriquecer en un corto plazo, finalmente el sexenio sólo dura seis miserables años. Siguiendo este razonamiento muy esclarecedor de Aguilar Camín, la crítica real no puede emanar desde ningún territorio político o algún partido político. &lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;En México la masculinidad y el miedo a perderla han reducido el trabajo crítico serio porque el hombre mismo vive inmerso dentro de un sistema que busca violentar para sacar partido. El hombre mexicano no ha entendido que se roba a sí mismo, que se desestabiliza a sí mismo, que se coge a sí mismo y que dentro de esta orgía homosexual pletórica sólo se contempla y vale si demuestra ser más listo que sus pares, sólo si consigue el bien deseado sin presentar un trabajo de por medio que lo respalde. Este comportamiento dentro de la tradición literaria hispánica es la figura del “pícaro”, personaje de poca escuela que busca enrolarse dentro de un sociedad discursiva a la que imita sólo en apariencia y gracias a su nivel imitativo su pertenencia se solidifica, porque lo importante siempre ha sido salir bien en la foto. Casos de esta naturaleza se encuentran en todos los gobiernos panista, priísta y perredista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema de México, y por extensión fácilmente aplicable a toda Latinoamérica, es la ausencia de un modelo que responda históricamente a las necesidades de sus mayorías, nunca de sus minorías. Y vuelvo una vez más al problema de la crítica real, y de alzar la voz para ventilarla, ¿quién hace crítica real en México? Debido a esta necesidad masculina de control del capital para reafirmar su sexo expuesto y aliviar el temor que experimenta porque algún día amanezca capado, la crítica real se realiza desde el territorio más marginado de la sociedad mexicana: la mujer. Es ella quien debido a su posición de espectadora ha podido evaluar el comportamiento de una sociedad masculina que ha terminado por comerse a sí mismo y contemplarse culturalmente con un narcisismo radical. El poder que pretende adquirir es sólo un medio para hacerlo poseedor de los bienes y placeres que provoquen la admiración de sus propios cuates: niñas adolescentes, evasión de impuestos, impunidad, alcohol y droga al por mayor. &lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de este paraíso radicalizado el mundo de la masculinidad se consume a sí mismo y no es extraño que las neuronas se les hayan acabado. Su necesidad de placer y de poder les ha anquilosado de una manera ejemplar su proceso mental. Bajo este esquema en donde el hombre ha decidido silenciarse (si no persigue conseguir lo mismo de aquellos que detentan el poder), la mujer es la única capaz de alzar su voz para denunciar no sólo desde un espacio subjetivo, sino desde una crítica construida con teoría, información, nombres y apellidos. Los nombres en México son: Lydia Cacho, Carmen Aristegui y Denise Dresser, sólo por mencionar a las más audaces que literalmente se están jugando la vida. Estas mujeres han tenido que alzar la voz para pronunciar, como lo vende las revista Proyecto Índigo “&lt;a href="http://experiencia.indigobrainmedia.com/web/reporte/edicion116/#1/1"&gt;el discurso que casi todos quisieran decir”&lt;/a&gt;. Desde que mi generación se ha dado cuenta de su espacio en el mundo actual (el subempleo), hemos vivido en una crisis económica continuada y un lapso de embustes que nos llevaron a creer que finalmente habíamos salido del subdesarrollo para descubrir que no era cierto, que Salinas se robó hasta la partida secreta. El discurso de Dresser presenta la novedad de dar un panorama histórico con fundamento académico de por qué México sigue atrapado en esta espiral de fracaso tras fracaso y denunciar con nombres y apellidos los monopolios y el capitalismo de cuates (esa familia que mi padre solía llamar como la Gran Familia Revolucionaria).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ha hecho Dresser es una gran innovación dentro del panorama político mexicano: culpa a los gobiernos del fracaso de México pero apela a algo que tal vez haya pasado inadvertido: una moral y una ética. Esto es lo que estas mujeres tienen en común: una moral y una ética con la que se denuncia aquello que es aborrecible como estructura social, apelan al bien común, a un bien como sociedad y le hablan a los políticos como si estos en verdad pudieran usar su raciocinio y estuvieran conscientes de su posición como representantes de un país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre fue senador de la república en dos ocasiones. Cuando en su segunda campaña le pregunté por qué hacía promesas que no estaba en posición de cumplir (como llevar agua entubada a una colonia popular), me dijo con tono sarcástico “porque si no, los cabrones no votan por mí”. Para ser político en México se necesita más que el simple cinismo. Mi padre repetía como para justificar su posición de no haber podido avanzar más la famosa frase de Jorge Hank González “un político pobre es un pobre político”. Es precisamente que en aras de la construcción del político como discurso es preciso hacer alguna otra cosa adicional que leer a Maquiavelo o a Sun Tzu. Asociarse con el narco y los industriales de gustos sexuales excéntricos es la solución más a la mano para cubrir esa deficiencia inherente a todo político. En ese entendido la propuesta ética que destacan estas mujeres es una resolución irreconciliable. El discurso del poder nunca ha presentado ningún caso de alta moralidad. Es irreconciliable pero absolutamente necesario si no queremos que nuestro destino se pierda en un mar de violencia por ver quién es el más fuerte y así el más pendejo. Espero que no se cansen de repetirlo y denunciarlo.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3234459381198670244?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3234459381198670244/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3234459381198670244&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3234459381198670244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3234459381198670244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/03/tiempos-violentos-o-pulp-non-fiction-en.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SbGdeynzD_I/AAAAAAAAAK0/a7DMEQbQtlU/s72-c/bso_-_pulp_fiction-front.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3041976366726621392</id><published>2009-03-04T19:38:00.005-05:00</published><updated>2009-03-04T19:58:06.168-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-size:130%;" &gt;Y ahora un video sobre el gran poeta Yeats. Después de todos los derrumbes de Wall St. y el inminente desplome del sistema capitalista por todos los angloparlantes, esta muestra de la lengua del poderoso como resistencia: la poesía es lo único que queda: What then?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://services.brightcove.com/services/viewer/federated_f8/627045696" bgcolor="#FFFFFF" flashvars="videoId=1683793688&amp;amp;playerId=627045696&amp;amp;viewerSecureGatewayURL=https://console.brightcove.com/services/amfgateway&amp;amp;servicesURL=http://services.brightcove.com/services&amp;amp;cdnURL=http://admin.brightcove.com&amp;amp;domain=embed&amp;amp;autoStart=false&amp;amp;" base="http://admin.brightcove.com" name="flashObj" seamlesstabbing="false" type="application/x-shockwave-flash" swliveconnect="true" pluginspage="http://www.macromedia.com/shockwave/download/index.cgi?P1_Prod_Version=ShockwaveFlash" height="412" width="486"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3041976366726621392?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3041976366726621392/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3041976366726621392&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3041976366726621392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3041976366726621392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/03/y-ahora-un-video-sobre-el-gran-poeta.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-2268250988177732482</id><published>2009-02-18T12:04:00.008-05:00</published><updated>2009-03-05T12:17:45.357-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SZxAUz6xzvI/AAAAAAAAAKc/e_GE-XQPv2I/s1600-h/wittgenstein.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 330px; height: 258px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SZxAUz6xzvI/AAAAAAAAAKc/e_GE-XQPv2I/s400/wittgenstein.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304185187413905138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 102, 255);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ante esta angustia metafísca e incertidumbre financiera en la que el mundo parece estar metido habría que agregar varias cosas:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;1.    El mundo es volátil, sobre cuando hablamos de los mercados.&lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;2.    Todo lo que se desvanece en el aire nunca se solidifica.&lt;br /&gt;2'. La liquidez es fluida y siempre se acaba.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;3.    El miedo es algo que llena de angustia a los corazones solitarios y hace que las feas no jueguen con Barbies, están muy caras.&lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;4.    El azar no sólo nos controla sino que nos impulsa al caos y en última instancia a la fuga del capital.&lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;5.    Garcilaso de la Vega nunca ha mentido: el amor todo lo vence y más si lo haces con una reflexión metafísica de por medio.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;6.    Horacio y sus tópicos están muertos (sobre todo el &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Carpe Diem&lt;/span&gt;).&lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;7.    Cupido anda de gira artísticas (no la ha armado los 14 de febrero) y cantó con nombre falso en la segunda temporada de &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Vs1zmWaxO1M"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Latin American Idol&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;8.    Nostradamus es un señor con barba que todo lo sabe pero nadie le entiende y tal vez sea hasta el diablo.&lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;9.    Los gordos viven en Monterrey y sólo comen tortillas de harina (es para lo único que alcanza) porque la ciudad es muy fea y se deprimen mucho (aunque hayan salido en TLC Network).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;10.    Wittgestein y su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tractatus&lt;/span&gt; son ininteligibles, sobre todo la palabra "acaece" en la traducción al español.&lt;/span&gt; &lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;11.    Ser indígena es siempre&lt;span style="font-style: italic;"&gt; uncoo&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;l &lt;/span&gt;aunque tenga dinero, maneje un Volvo y viva en San Ángel.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último para no perder el rumbo y hacerlo más cabalístico:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;12.    Mi mamá no me mima y ya no piensa heredarme&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-2268250988177732482?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/2268250988177732482/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=2268250988177732482&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2268250988177732482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2268250988177732482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/02/ante-esta-angustia-metafisca-e.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SZxAUz6xzvI/AAAAAAAAAKc/e_GE-XQPv2I/s72-c/wittgenstein.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-706864149520861871</id><published>2009-02-14T22:23:00.008-05:00</published><updated>2009-02-18T09:22:10.787-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SZwZjDDmkeI/AAAAAAAAAKU/5h7tilkuLpo/s1600-h/Bianca.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 224px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SZwZjDDmkeI/AAAAAAAAAKU/5h7tilkuLpo/s400/Bianca.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304142551042134498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;Del vacío digital&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;A estas alturas hablar de cómo la tecnología ha cambiado la forma en que el ser humano interactúa es ya un lugar común. Tanta información ha acabado por desnudar a todo el género humano --clase mediero e integrado-- por más insignificante y miserable que parezca. Es posible “googlear” a toda la lista de amigos olvidados de la infancia y ver si por ventura gozan de algún lado o espacio cibernético para materializase desde el pasado, ya sea como en uno de estos o en alguno de las llamadas "redes sociales" en donde la mayoría busca sumar amigos, un millón de amigos si es preciso. Según he leído en algún artículo del New York Times (ahora con acciones de nuestro orgullo nacional Carlos Slim), estas redes sociales se comportan como sociedades primitivas en las que a través de signos, señales breves, el mundo se entera de lo que haces en ese preciso momento, de las dificultades que has tenido para comer, respirar o concentrarte. La información resulta ser lo más superficial y lo menos compremetedora que se pueda. Si es posible articularla en un par de lenguas mejor, que con ellas se satisface la curiosidad de aquellos fuereños y advenedizos globales sumados a tu lista de finísimos compinches. De igual forma es posible mostrarle al mundo tus gustos y tus simpatías por cierto género musical y unirte al número de fans que, supones, deben ser como tú porque fuiste parte del mismo momento histórico. Lipovetsky mencionaba en su clásico libro&lt;span style="font-style: italic;"&gt; La era del vacío&lt;/span&gt; (1996) cómo el hombre occidental, incluido accidentalmente el semihombre latinoamericano del que soy parte,  llegaría a tener un grado cero de comunicación, dado que la multiplicación de espacios de expresión darían al individuo la posibilidad de decir lo que se quiera a la hora que se quiera sin que hubiera un receptor identificado, y sobre todo sin contenido ni significado. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta posibilidad del solipsismo superficial derivaría en una actitud tremendamente desalentadora dado que, al final, a nadie le interesaría saber lo que piensa este o aquel, salvo que lo hayas conocido personalmente para descubrir que sigue diciendo lo mismo que decía hacía veinte años, es decir, nada. En aquel entonces las páginas web apenas empezaban a mostrar su eficacia y ahora, después de 13 años de escritura visionaria de Gilles, podemos concretar que ese momento ya está entre nosotros y para muestra este botón, mi propia plataforma hacia el vacío. El que ahora escribe recibe escasos comentario en sus entradas por un sinnúmero de razones que no viene a cuento discutir (la más obvia es lo sesudo de los comentarios). Esta necesidad solipsista se produce gracias a la fuerza que tenemos para buscar comunicarnos con otro y tratar de comprender, los pocos, que el mundo es un lugar lleno de  irracionalidades.  He notado, por ejemplo, que los sitios mucho más frecuentados son en los que no hay que leer absolutamente nada, sólo contemplar la foto y comentar cualquier tontería acerca del color de la chaqueta o de lo contento que se ven todos los protagonistas del momento. Este vacío generado desde las dimensiones cotidianas persigue establecer puentes de roce que sólo muestren al ser humano en toda su tangencialidad, en su insistencia por abrir un diálogo; diálogo que se extiende en un monólogo, monólogo que se pierde entre las líneas inexistentes del vacío cibernético, como agua que se escapa entre los dedos: agua de Narciso, como yo, ahora mismo, en que a solas me leo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-706864149520861871?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/706864149520861871/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=706864149520861871&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/706864149520861871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/706864149520861871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/02/del-vacio-digital-estas-alturas-hablar.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SZwZjDDmkeI/AAAAAAAAAKU/5h7tilkuLpo/s72-c/Bianca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-4869264798831345977</id><published>2009-01-18T18:43:00.005-05:00</published><updated>2009-01-18T19:15:55.010-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/iKI_ex5-OCA&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/iKI_ex5-OCA&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="344" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Adónde te fuiste Romeo, todo herido? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;En este video Tom Waits nos presenta cómo la maestría se alcanza en cada aullido que deja que las palabras abran la herida de la hombría, la herida con la que Romeo, un “ese” cualquiera, presume y se asume. Con una bala en el pecho, ahora inmolado, se dirige a la representación de su propio espectáculo en la pantalla de un cine ¿cuál es el heroísmo de Romeo? Ser &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ese&lt;/span&gt;, un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ese&lt;/span&gt; con el que los parlantes de esta lengua maldita, tan degradada por estas landas, nos mimetizamos; al que todos absurdamente aspiramos: todo un "pinche Pancho" que aúlla en las noches para que no le arranquen los huevos, todo un Sansón mitológico al este, siempre lejos, de los ángeles… “Hagan la lucha...”&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-4869264798831345977?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/4869264798831345977/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=4869264798831345977&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4869264798831345977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/4869264798831345977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/01/dnde-te-fuiste-romeo-todo-herido-en.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-2522665223140627729</id><published>2009-01-14T12:16:00.000-05:00</published><updated>2009-01-14T12:18:11.416-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Está descrito que la materia, los objetos, todo lo que vemos, son grumos, catástrofes ocurridas en el espacio plano, neutro e isótropos que había en El Principio. Son las llamadas catástrofes de 1ª Especie. Cuando a uno de esos objetos algún agente extraño lo saca de su equilibrio, se inclina por algún destino impredecible arrastrando consigo a otros circundantes o muy lejanos, como una fila de fichas de dominó en la que la primera golpea a la siguiente. A esto lo llamamos Catástrofe de 2ª Especie. El desierto por plano e isótropo, es el lugar menos catastrófico. Salvo cuando la quietud se rompe porque un escarabajo arrastra una piedra, o en un pliegue nace una hierba, o un álamo encuentra agua y crece.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;&lt;br /&gt;Agustín Fernández Mallo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-2522665223140627729?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/2522665223140627729/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=2522665223140627729&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2522665223140627729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2522665223140627729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2009/01/est-descrito-que-la-materia-los-objetos.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1843987350105670825</id><published>2008-12-25T18:06:00.007-05:00</published><updated>2009-02-22T11:32:11.862-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SVQSoHgDZdI/AAAAAAAAAJ0/LoZ-uMqY7IU/s1600-h/ttt_treebeard.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 280px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SVQSoHgDZdI/AAAAAAAAAJ0/LoZ-uMqY7IU/s400/ttt_treebeard.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5283868743229990354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;Fantasías y abominaciones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;   &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Los periodos vacacionales sirven para que uno se percate de que en el mundo existen una infinidad de creaturas y vidas que no nos interesan pero que podemos contemplarlas con fascinación durante horas. Esta contemplación, tal vez malsana, la he generado en estos días desde nuestra sala en donde tenemos instalada la televisión.  Los cien canales que tengo por cable, gracias a un tormenta que elevó  mi servicio básico de 15 canales desde hace dos años sin reflejarse en la cuenta, y los días de asueto me han brindado la posibilidad de hacer zapping con mayor regularidad de lo acostumbrado. Entre estos devaneos ociosos en los que pasamos los domingos mientras hacemos la lavandería a destajo, me percaté que existe un canal que se encarga de demostrar que el mundo de la fantasía y de la imaginación no lo es del todo. El versado en la cartelera televisiva de paga creerá que me refiero a Sci-Fi Channel, en donde la mayoría de los programas tienen seres de la imaginación transformados en protagonistas de todos los días gracias a la magia del maquillaje. Sin embargo, existe otro canal “low budget” que brinda toda esta posibilidad de constatar que el mundo de las hadas, los gnomos, la “little people” y los superhéroes que se transforman en otra cosas están entre nosotros. Todo estos “poderes” de transformación son conocidos como “enfermedades” que, efectivamente como lo plantea el programa de ciencia ficción “Heroes”, deben ser curadas. Este canal, que de seguro conocerán mejor que un servidor, se llama “Discovery Health”. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los hobbits en veraneo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos “episodios” que contemplé azorado en compañía de mi hija María y de Berenice –después de todo es un programa clasificación PG—, vimos cómo los enanos abandonaron los cuentos y salieron a tomar la calle y todo un hotel en Miami, Florida para tener una convención y reunirse en pequeños corros de ayuda. Lo especial de éste episodio consistía en que nos mostraba una categoría de enanos que no son enteramente repulsivos, sino más bien “cute”. Son personas que tienden a vivir un periodo muy corto de vida, por lo general no pasan de los 15 años, y el problema que tienen es que son extremadamente chiquitos pero proporcionados, al grado de parecer juguetes. Como este país es el más desarrollado del mundo y eso  le da a la gente ciertas ventajas, también tiene la “suerte” de tener la mayor cantidad de individuos de esta naturaleza, por lo que su convivencia es realizada año con año en distintos puntos de veraneo del país. Otra característica interesante es que sólo juntan a lo que hablan inglés por lo que si esta condición existiera en otros países cuya lengua no fuera la inglesa tal vez serían ignorados. Nos presentaron el caso de una niña que vivía en la tierra de la fantasía en donde Peter Jackson escenificó la historia de Tolkien, Nueva Zelandia. Este aire de exotismo espectral le daba a la historia una nota macabra y empática al mismo tiempo. Al final cuando la niña en cuestión tiene 12 años con un cuerpo de 2 y la familia vuela hasta Florida, los padres lloran al encontrarse con otros  que han compartido su mismo viacrusis. En este momento una lágrima se deslizó por nuestras mejillas y nos alegramos de que los enanitos también tuvieran amiguitos con quien jugar. Después le tocó el turno a una serie de niños tetones que se hacían cirugía plástica para reducirse el pecho y nos enteramos de los equívocos de un médico que se le pasó la mano y le dejó a un chavito un hoyo en el pecho que al final le avergonzaba más que usar sostén. Por lo regular los casos que presentan plantean problemas médicos salvables para justificar este “freak show” con tintes de investigación científica. &lt;/span&gt;   &lt;span style="font-weight: bold;font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mata viviente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Cuando ya todo parecía estar dominado por mi curiosidad y repulsión y finalmente había decidido no continuar con el morbo puesto, sucedió el episodio de aquello que anunciaron como el increíble pero verdadero caso del Treeman. Este nombre movió  mi curiosidad  y al ver la cara de espanto y repulsión que Berenice tenía desde donde empezaba yo a escribir un par de correos, me animé a esforzarme en seguir alimentando mi afectación por esta serie de espectáculos. Debo confesar que el tema de la monstruosidad me emociona sobremanera, especialmente porque mi padre tenía una deformación en la espalda que se le acrecentó con el tiempo y que me amenza de manera genética constantemente incluso en pesadillas (mi madre solía argumentar que todo monstruo era hijo del pecado por lo que ambos, mi padre y yo, resultábamos pecadores  por antonomasia). &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Treeman era un tipo al que le había salido corteza en las manos y en los pies y culpaba con resigniación a Alá por su condición de planta (tal vez mi madre tenga razón). En la cara también le empezaban a brotar ramas para ocultar sus facciones humanas; estaba en un proceso de transformación, mejor dicho, de descomposición antropomorfa que lo situaría como un verdadero árbol viviente. Mi referencia más radical venía de la escena de la película “The Death Poets Society” cuando el ahora amigo oncólogo del doctor House salía actuando como árbol para después suicidarse. La otra mucho más amistosa también pertenece al terreno de la misma fantasía de Jackson en la secuela del Señor de los Anillos, en aquel bosque encantado donde los árboles hablaban y caminaban. Por esta razón no sabía qué esperar dentro del terreno espectral. Este Treeman vivía en una provincia de las islas de Indonesia, cerca de Yakarta, perdido entre los casi 300 millones de indonesios musulmanes que las habitan. El caso en realidad había sido ventilado por un médico gringo de la Universidad de Maryland que estaba, además de fascinado por la naturaleza de este monstruo, determinado a curarlo. Lo había descubierto por accidente cuando decidió veranear en aquellas islas y vio un letrero en donde presentaban el espectáculo del hombre árbol.  Vio en el póster unas fotos que lo sedujeron porque, en efecto, aquello parecía ser absolutamente real. Según nos comenta el médico gringo la deformación sorprendente había sido provocada por un virus del papiloma humano que acabó deformándole la piel. Las verrugas que tenía se le habían transformado en ramificaciones que salían de los brazos y seguían 40 centímetros más allá de las manos que ya ni se podían adivinar. El freak no podía hacer nada por sí mismo y estaba atenido a que sus familiares le hicieran todo, desde alimentarlo hasta limpiarle el culo. El incidente excedió los límites de la ciencia para instalarse en los dominios de la seguridad nacional indonesa. Eso demostró que cuando se trata de reparar monstruosidades e imponer estéticas sólo hace falta que Estados Unidos se inmiscuya para que los gobiernos locales traten de demostrar que su gente es una idea que hay que proteger y rescatar a toda costa. Actitudes siempre que sirven para demostrarles a los gringos que en el tercermundo también se les da lugar a sus aberraciones genéticas (y no me refiero a no ser blanco, que engendra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;per se&lt;/span&gt; un nivel de deficiencia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El programa luego reveló una lucha entre en las naciones y las dos instituciones, amén de una serie de cirugías que pretendían reestablecer la figura humana del, ya de suyo, desmejorado indonés. La operación que los orientales hicieron en contra de la opinión gringa consistió básicamente en un podado fino a base de una sierra eléctrica miniaturizada, repartido en varias sesiones que forzaron al hombre mata a estar en el hospital del tercer mundo por espacio de 6 meses, con todos los gastos pagados. Dentro de esa estancia el Treeman se convirtió en un fenómeno mediático al grado de instituirse un club de admiradoras, y promesas de bodas para cuando recobrara el uso de sus manos y su cara quedara libre de cortezas. La cadena de televisión nacional transmitió en vivo el acto de jardinería científica y la compañía telefónica le regaló un aparato 3G para que se comunicara sabrá Dios con quién, porque la aldea en donde vivía su familiares, según se adivinaba en las tomas, no tenía ni corriente eléctrica ni agua entubada. Al final el gringo no pudo imponer su “tratamiento” y los indoneses se salieron con la suya. Las ramas, según el angloparlante, le volverían a crecer pronto porque  los médicos indoneses sólo habían reparado el problema estéticamente y no lo habían atacado de raíz (literal-literal). Juró que lo llamarían para que pudiera hacer un tratamiento radiactivo con el pobre indonesio y ver si sus teorías a la X-Men podían ser comprobadas, aprovechando la desregulación de los experimentos en humanos fuera de Estados Unidos (que ya no lo son). Prometieron que  el próximo otoño, cuando los árboles se deshojaran, tendríamos la secuela del “Empire Strikes Back: The incredible case of the unrecovered Treeman”; para entonces espero que la cadena que transmite "Heroes" ya se haya apropiado de los derechos para hacerlo más anglosajón y con una manipulación más versátil de su propia condena.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1843987350105670825?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1843987350105670825/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1843987350105670825&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1843987350105670825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1843987350105670825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2008/12/fantasas-y-abominaciones-los-periodos.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SVQSoHgDZdI/AAAAAAAAAJ0/LoZ-uMqY7IU/s72-c/ttt_treebeard.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-1149269228198253274</id><published>2008-12-18T14:27:00.005-05:00</published><updated>2008-12-21T17:57:06.470-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SUqqETwnJZI/AAAAAAAAAJs/Tk6HJTNCQ3g/s1600-h/infancia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 283px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SUqqETwnJZI/AAAAAAAAAJs/Tk6HJTNCQ3g/s400/infancia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5281220504045692306" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nostalgia de la infancia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;  &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Desde hace algunos meses sostengo una conversación más o menos regular por medio de Skype con mi hermana. De ser posible nos buscamos una vez a la quincena para hablar de cualquier cosa que salga a colación. Casi siempre deriva en ponernos al tanto de nuestras vicisitudes familiares y personales, pero sobre todo, creo yo, para sentir que todavía tenemos familia (aún queda nuestra madre pero sólo como idea porque desde hace mucho tiempo, tal vez desde que nacimos, no ha querido saber nada de nosotros). Esto dentro del terreno común no tendría nada de extraordinario, sólo un par de hermanos hablándose con cierta regularidad. En nuestro caso es un poco diferente. De alguna manera somos desconocidos, pese a la diferencia de un año que nos llevamos. Todo esto ya lo había intuido desde hacía tiempo, pero en cuestiones familiares es posible que los límites de interacción se pierdan para dar paso a relaciones inusitadas, siempre con marcas de ansiedad. En un afán de mi parte por recordar aquello que fue mi infancia, y después de hacer una valoración racional y encontrarla terrible y abominable, descubro que no fui el único en percibirla de esa modo. Mi hermana también argumenta no haberla pasado muy bien, si no es que peor, me dice, no lo sé.  En la última conversación hablé de cómo en mi etapa (que es como le he tenido que llamar a los cambios continuos de residencia rodeados por la presencia intermitente de mis padres) en la que viví por tres años con mi tía y mi prima en un pueblo minero en la mitad del desierto peninsular de Baja California había sido más o menos feliz. Ella asintió diciendo que para ella cuando estuvimos en aquel lugar también lo había disfrutado pero que la ausencia continua de nuestra madre en ocasiones lo había hecho muy difícil. Más que lamernos las heridas en una especie de terapia familiar a larga distancia, lo que produjo en mí fue un desconcierto. “Entonces tú también estuviste en Cachanía” le increpé incrédulo, porque según yo, yo había pasado esos tres años sólo con mi prima y mi tía. “Pues sí claro…” me respondió con autoridad además de citarme las actividades a las que nos dedicamos en aquel pueblo desértico. Mi estupefacción e incredulidad siguió en aumento. “No te ubico en mis recuerdos” le tuve que confesar. Además de sentirse nulificada por mi comentario noté un poco de su malestar porque yo no podía creer que hubiéramos estado juntos. Por un lado me alegré de saber que ella me tuvo a mí para no saber que su círculo familiar se había completamente derruido; por otro, también comprendí que en la vida uno acaba siendo emblema y figura sin ni siquiera planteárselo. Después de eso me dijo que en realidad ella había estado más tiempo sola que yo, porque a ella la mandaron a vivir en el exilio sonorense desde los 4 años de edad con otra tía. No continuamos con más espesuras porque se tenía que ir. Sin embargo, en ese momento de la infancia, también lo entendí, vivir hacia el interior era como vivir tratando de mitigar la sed de reconocimiento paternos, hacer que su decisión no fuera suya sino producto de nuestro mal comportamiento y pobre rendimiento académico (en mi caso). Según yo, esa había sido la causa por la cual se me había exiliado desde la ciudad de México, pero al corroborar que mi hermana también había sufrido la misma suerte, todo mi esquema mental infantil se ha reducido a escombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;He tenido que replantearme toda mi infancia y ahora mi vida adulta para no seguir cayendo en todos lo excesos en los que he tenido que refugiarme: pensar en todo el tiempo que perdí defraudando a mis padres por mis decisiones sin sentido y lo que es peor, albergando una culpa que años de terapia no me han quitado. Todo este tiempo que he tenido que invertir en no verme como un fracasado, en no verme sólo como no he podido ser: millonario, poderoso, laureado. Estas maneras absurdas que tiene uno de mitigar ese primer abandono que no se consigue olvidar y que queda como una impronta en todos los niveles. Este camino literario que persigo y que sólo busca un reconocimiento para que mi madre, mi padre ya muerto, vean que aquello que soy es algo admirado y alabado por todo el mundo aunque no sepan que es finalmente a sus costillas y gracias a su abandono que he tenido que construirme en palabras. Que si escribo no es para manipular la realidad de lo que hago y para evadirme de un mundo que me gustaría modificar, sino únicamente para tratar de hacerme real, de buscar en el tejido lingüístico mi nombre que me haga humano, que me saque de mí mismo, porque a veces  no puedo ni siquiera contemplarme, porque sólo veo un monstruo de mil cabezas que quiere destruirse, devorarse, sacrificarse, vengarse por todo aquella soledad que no entendí y que, si ahora entiendo, no me la he podido quitar de encima. Escribo para reescribir ese rencor que experimento cuando se llevan a la bolsa los premios de los concursos en los que no participo, por temor a que mi madre descubra que no he ganado y me diga cuando nos veamos: ¡te lo dije, no sirves para nada! Escribo para no perderme dentro de mí, para no olvidarme que aún tengo una vida que debo entender más allá de convertirla en palabras. Escribo para no desesperarme cuando creo que mi desesperación por continuar aquí no tiene sentido. Escribo para que mi esposa me quiera y me entienda. Escribo por curiosidad, y también escribo para ver qué escribo si escribiera. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-1149269228198253274?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/1149269228198253274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=1149269228198253274&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1149269228198253274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/1149269228198253274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2008/12/nostalgia-de-la-infancia-desde-hace.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SUqqETwnJZI/AAAAAAAAAJs/Tk6HJTNCQ3g/s72-c/infancia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-105353073837132546</id><published>2008-12-04T10:19:00.002-05:00</published><updated>2008-12-04T10:23:24.671-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family: georgia; color: rgb(51, 51, 255);font-size:130%;" &gt;Just some thoughts:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“The poetic critic is criticizing poetry in order to create poetry”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"It is fatuous to assume that there are ages of criticism and ages of creativeness […] The two directions of sensibility are complementary; and as sensibility is rare, unpopular, and desirable, it is to be expected that the critic and the creative artist should frequently be the same person."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;T.S. Eliot. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Sacred Wood.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-105353073837132546?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/105353073837132546/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=105353073837132546&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/105353073837132546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/105353073837132546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2008/12/just-some-thoughts-poetic-critic-is.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-5232400563735587333</id><published>2008-11-19T09:54:00.003-05:00</published><updated>2008-11-19T10:11:08.347-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SSQpV9NhIrI/AAAAAAAAAJk/W4wtGm2a1EU/s1600-h/n025p05c.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 220px; height: 180px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SSQpV9NhIrI/AAAAAAAAAJk/W4wtGm2a1EU/s400/n025p05c.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270382921115574962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold; font-family: georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La invención de los talentos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;La sanidad del cuerpo en la que me empeñado sólo por no perecer a manos del olvido ha sido una farsa. Cuido de mí para nada, para no tener que concurrir al médico en este país al que vine porque no tenía nada mejor en qué ocupar mi tiempo y mis esfuerzos. Soy aparentemente sano, me he dedicado los ratos libres a ejercitar el cuerpo  para liberar la neurosis de sentirme atrapado: he tratado de moverme más de lo acostumbrado. En ocasiones es molesto. No me queda energía para pensar en lo que me gustaría decir, en escribir esto, algo así como un archivo testimonial de mis días en lo que no pasa nada. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es el problema: la soberbia es uno de los grandes pecados capitales. Me preocupa en demasía tratar de verter situaciones que tengan algún valor estético, alguna conceptualización críptica, y no he llegado a ningún lado. El tiempo sigue pasando y cada más me acerco a lo que el mundo teme, me acerco al final de la construcción de la vida por la que muchos mueren. Estoy aquí sentado hablando de lo que no conozco y fingiendo conocerlo todo, pecando de soberbia a diario. Quería hablar un poco de mí por no tener otra cosa que hacer, una situación que domine mejor o que desconozca más. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aquí estoy, en otro lado del mundo, del tiempo mexicano y de sus latitudes, sintiéndome especial, esperando a que algo ocurra en mi mente o en mis días para poder sacar desde dentro un número de buenos episodios que contar. Se me ocurre que podría hablar de que cuando veo películas en donde el protagonista es un escritor o que leo biografías de escritores, la mayoría de las veces estoy al pendiente de la edad en la que comenzaron a escribir genialidades para convertirse en una revolución dentro del terreno de literatura. Es cuando, tristemente, descubro que aún no he publicado nada en forma de algo que merezca algo en forma de algo; es decir, que sigo siendo tan inédito como siempre imaginé serlo. Cuando leo en las solapas de los libros la ficha biográfica de los escritores trato de compararla con mis pasos para saber que, aunque sea por imitación, estoy siguiendo el mismo camino que siguieron aquellos a quien admiro o creo admirar –por fortuna mis admiraciones han cambiado a lo largo del tiempo. Entonces me mortifico porque los descubro mucho más jóvenes que yo ya dentro del medio, que le llaman, y publicando novelas a los digamos 19 años. Esto significa que ya no podré ser algo así como aquellos agraciados que tuvieron todos los mecanismos disponibles para ser fenómenos literarios y tratar de polemizar o escandalizar a los que tan amablemente han leído (¿será?) la obra de quienes premian y reeditan. De entrada ya no podré poner, o mejor dicho los editores ya no podrán poner en la solapa de mis futuros libros “publicó su primer libro a muy temprana edad conquistando a la crítica de manera contundente”. Esto querrá decir que las posibilidades de marketing de mi personalidad y currículo se verán altamente menguados y que los publicistas tendrán que articular un nuevo mecanismo para vender mis libros, que aun no escribo pero que espero en dios escribir. Así, la fama que pude haber adquirido con unos buenos contactos se me han ido porque no tuve la inquietud temprana de la literatura. No es que no lo haya tenido, sino que no tuve la dirección necesaria para quemarme más rápidamente que ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema también por el cual no llegué a decidirme por la literatura es que mis intereses iban más por el lado de la vena metafísica, algo así como más apego hacia la filosofía que hacia la propia literatura, es decir, más a una construcción de las ideas que una construcción de anécdotas, situaciones y tramas. La prueba de este acto fallido mío es que el teatro no lo soporto; me disgusta demasiado ver cómo unos tipos se montan en un escenario y empiezan a inventarse diálogos prefabricados; además, me molesta sobremanera que esperen que uno se trague todos los escenarios que montan detrás, y que no contentos con todo ese tinglado, utilicen luces de colores con significados intercambiables, y si son trascendentales más. No tolero que un árbol esté dibujado por unas manos torpes o que yo imagine un sauce y me obliguen a ver allí a un roble cuando creo que el sauce le va mejor a la trama. Es decir, me enerva la manipulación de la imaginación y la imposición de las famosas “lecturas” de los directores que creen que todo si se cambia resulta ser su propia escenificación del texto y que varía siempre del original. Aquellos que disfrutan de este arte supuesto, me los imagino tan faltos de criterio y sin ninguna capacidad de concebir un árbol diferente que el de cartón que tienen enfrente. Por eso, creo, no me vi envuelto en una temprana literatura, tal vez sí en una temprana poesía pero como recurso de conquista femenina, como recurso en la conquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso, como lo dije endenantes, que me gustaba más resolver problemas sobre la existencia y el por qué del origen que el terreno de la literatura en donde los cuestionamientos se resolvían a partir o se desprendían de anécdotas. Cuando me enfrentaba a respuestas que requerían de una exégesis más elaborada a partir de, por ejemplo, las Sagradas Escrituras, me enfrentaba a un problema de método y de interpretación. El caso concreto fueron las parábolas, pequeños cuentitos en los que venían inscritos unas enseñanzas que había que leerse desde otra perspectiva, y que si no lo hacías, quedabas del lado de los que no pudieron ser salvados por su falta de algo, ya fuera una conexión cerebral o una posesión satánica repentina. Recuerdo la parábola famosísima de aquellos tres a los que se les fue entregados unos llamados “talentos”de parte de dios, diez según mis últimas investigaciones. Creo que uno los gastó por ahí en diversiones efímeras, otro lo enterró para devolver lo que no era suyo y el más aguzado –siempre el que resultará el ejemplo lo sitúan al final—lo invirtió en acciones prometedoras; para mi alma impía esto no era más que una excelente lección de economía “tendiente” a destacar las virtudes del capitalismo y el arriesgue de dinero que no te pertenece: en pocas palabras jugar con la riqueza ajena. No entendía para qué había que enriquecer a quien ya lo tiene todo. La postura que mejor me parecía era la de aquel que lo enterró y lo devolvió a la hora que el dueño lo requirió. Creo que aquel que no tuvo perdón, y que incluso sufrió acción penal en su contra, fue aquel que se lo gastó todo en putas. Yo hasta la fecha no dejo de ver más que una lección de economía capitalista en donde el carpe diem no existe, en donde el goce no hermana con el préstamo y en donde el ahorro no está bien visto tampoco dado que no conduce a ningún lado: ni al diablo ni a dios. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta famosa fabulita o parábola nunca me quedó clara, desde el hecho de que inicia confundiendo por  mostrar la palabra “talentos” con un efecto bastante tendencioso hacia la interpretación; al grado de decir que las monedas no eran monedas sino talentos o atributos que el dios en cuestión otorgaba en una especie de examen de conducta para ver quién lo hacía como dios mandaba, literal-literal. Así que la ambigüedad que en un momento dado puede ser la clave que atraiga a las doncellas, la mayor de las veces, a los terrenos de dudosa virilidad, como lo es la literatura, nunca fue una de las aficiones más arraigadas en mi mocedad, esa en la que perdí la oportunidad de convertirme en un fenómeno, aunque fuera literario.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Ahora me siento más atraído por los desvaríos lingüísticos que lejos de entretener aburren en demasía a las mismas doncellas que se acercan con ánimos de encontrar príncipes y demás objetos que sus vidas llenas de celulitis y de dietas nunca consiguen. Esta atracción que experimento me lanza constantemente hacia una búsqueda de la idea, como se diría mamonamente, y lo que encuentro es altamente desolador. Así me he quedado con las ideas y las ideas a veces se quedan conmigo para dar  una vuelta y recordarme que la ficción sólo lleva a puras ideas. Y es que de repente me encuentro contra la pared  de la idea escupiendo palabras por el sólo placer de equivocar mi escritura, por el sólo placer de encontrarme frente a lo que era y lo que podía ser antes de que fuera idea y si una vez que la escriba tomara la forma de otra cosa. Lo que esperaba ser cuando era menor, cuando era más joven, ha tenido que esperar algún tiempo. Esperaba que me despabilara, que las situaciones no fueran como antes y que de esa parte del mundo saliera alguna otra cosa que comunicara. A veces he pensado en cualquier cosa, en una nada, en una bañista o en un lamento largo que no se pueda retener. En una asfixia, en una mentira que queda por decir o en un secreto que nunca llegue a salir de los labios; lo malo de esto es que acabo hablando de lo que he hecho y sería dejar de tener un poco de discreción en los actos que van llenando mi vida. Hacer públicos los desvaríos de alguien que sólo trata de encontrar lo que sea dentro del lenguaje. Trato de encontrar, precisamente en esta lengua que me fue dada por mi madre, las mutilaciones, los desvelos, los seres inexistentes dentro de la realidad que no es tal, dentro de la realidad que es lenguaje, dentro de mí que soy palabras inconexas que naufragan de un lado a otro envidiando la fortuna de aquellos a los que no les atormenta tener algo que decir, de aquellos que si no tienen nada que decir, se lo inventan todo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-5232400563735587333?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/5232400563735587333/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=5232400563735587333&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5232400563735587333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/5232400563735587333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2008/11/la-invencin-de-los-talentos-la-sanidad.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SSQpV9NhIrI/AAAAAAAAAJk/W4wtGm2a1EU/s72-c/n025p05c.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-2975629799796434482</id><published>2008-11-05T13:03:00.003-05:00</published><updated>2008-11-05T13:15:52.834-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SRHhUMaztVI/AAAAAAAAAJc/vtlGUkXNngg/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 106px; height: 119px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SRHhUMaztVI/AAAAAAAAAJc/vtlGUkXNngg/s400/images.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5265237176420119890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255);"&gt;Cha... Cha... Cha... Changes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué Berenice y yo lloramos cuando vimos a la gente congregada para escuchar al nuevo presidente de los Estados Unidos Barak Obama en Chicago? A pesar de que yo he vivido inmerso en la política mexicana, despreciable en sí misma, las lágrimas de Berenice me contagiaron. Tal vez porque es la primera vez, desde hace 36 años, que hemos visto algo tan conmovedor dentro de las esperanzas de todo un pueblo, y en cierta medida en las nuestras. Finalmente hemos padecido las decisiones de Bush en toda su larga permanencia en la Casa Blanca y nos alegra que alguien que no encarna la ultraderecha y la prepotente supremacía blanca y anglosajona, desde la conformación histórica de este país en 1776, le pueda dar otra cara al país de nuestras hijas.  No quiero pecar de optimista; mi generación mexicana, la llamada X, es una generación de perdedores por excelencia y no sé si el azar esté jugando con nuestros sentimientos, tal vez...; y si así lo es, tal vez, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Apocalipsis&lt;/span&gt; tenga una mejor cara y sobre todo, una gran sonrisa entre los labios.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-2975629799796434482?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/2975629799796434482/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=2975629799796434482&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2975629799796434482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/2975629799796434482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2008/11/cha.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SRHhUMaztVI/AAAAAAAAAJc/vtlGUkXNngg/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-3286935678299584691</id><published>2008-11-02T12:29:00.012-05:00</published><updated>2008-11-03T20:23:57.163-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SQ3jphEel7I/AAAAAAAAAJU/hHxeHQRaHo4/s1600-h/female+fermion.jpeg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SQ3jphEel7I/AAAAAAAAAJU/hHxeHQRaHo4/s400/female+fermion.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5264113841857271730" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255);font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255);font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;Teoría de la soledad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Una de las funciones de estas redes sociales como Facebook y, el mayoritariamente usado por los hispanohablantes, Hi5 es percatarse cuán solo está uno en el mundo. Esta revelación en realidad no es nada nueva, sólo la manera de comprobarlo. Por supuesto gozo de “perfiles” en ambos lados, en los que sólo tengo escasos 10 amigos, de los cuales 5 son prestados, 3 son familiares, una es mi esposa y el otro es mi amigo de la Facultad. ¿Por qué entonces me empeño en tener un lugar en el espacio cibernético? no lo sé… supongo que sólo por estar “in” y que no se me tache de anticuado a mis juveniles 36. A veces estoy más preocupado por lo que puedan pensar de mí (esos 5 amigos prestados) que lo que en realidad quiero hacer (como se dijera por aquí, seguro son &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mommy issues&lt;/span&gt;). Así, este contacto internáutico que se manifiesta en un lugar virtual, sólo me ha servido para morirme de envidia por la cantidad de amigos que los demás ostentan cuando entro a revisar sus “perfiles”. Sé que no vale la pena mortificarse por el número de compinches que se presumen, pero no dejo de pensar en mi relativa falta de contacto humano y si en realidad lo necesito. Para creerme persona y justificar mi falta de roce social le echo la culpa a mi exilio y a que cada día entiendo menos al otro, no sé si con esto me refiero al gringo o al ser humano en general. Siempre que he querido extender una invitación para que me sumen a sus filas y ser un número más de amigo, me entra un pudor muy grande, acompañado de una vergüenza sin límites que me hacen desistir a toda costa de proponerme como amigo. Creo que esto tiene reminiscencias infantiles cuando en el parque de la colonia Nápoles pedía entrada a ser parte del juego; los demás niños me miraban con mi pantalón de terciopelo y mis camisas con encajes con las que mi madre me vestía y me preguntaban si venía de una fiesta, para finalmente negarme el acceso a la diversión y reírse de mí en mi propia cara. Tal vez me sucede lo mismo. Lo que es peor, aunque ya no uso pantalones de terciopelo, realmente creo que nadie debe de recordarme y que si tengo amigos es más porque ellos insisten en serlo. En el diván del analista lo que sucedería es que tengo poca autoestima y que no me considero digno de fungir como amigo de nadie. Esa es la explicación institucional de mi falta de predisposición hacia el intercambio humano. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Sin embargo, acabo de descubrir otra con la que creo que me voy a quedar por ser más elaborada y positiva, además de no hacerme sentir como inadaptado. El descubrimiento, hay que decirlo, se lo debo a mi amigo Abdón Flores, con quien practico un fuerte intercambio epistolar cibernético desde hace unos meses, (iniciado por él por supuesto). Entre sus correos me había platicado su interés por un matemático que ahora escribe y que ha ganado, según me dijo, “premios muy raros” (a los que nadie entra porque no están comprometidos, también agregó). Como siempre he seguido cualquier recomendación que me sugieren mis pocos amigos, cuando menos para saber los parámetros estéticos de la gente, lo he procurado y ahora lo leo. No trataré de hacer una apología ni una recomendación de este matemático metido a poeta y novelista sino simplemente compartir su teoría de la soledad, que me pareció, si no reveladora, sí simpática y lógica, como buena teoría. Dice Agustín Fernández Mallo que dice su personaje que se llama Marc:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;“La pretensión de su teoría [que se inscribe dentro de toda una socio-física teórica] consiste en demostrar con términos matemáticos que la soledad es una propiedad, un estado, connatural a los seres humanos superiores, y para ello se fundamenta en una evidencia física bien conocida por los científicos: sólo existen en la naturaleza dos clases de partículas, los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fermi%C3%83%C2%B3n"&gt;fermiones&lt;/a&gt; [electrones y protones por ejemplo] y los bosones [fotones, gluones, gravitones, etcétera]. Los fermiones se caracterizan por el hecho, ampliamente demostrado, de que no puede haber 2 o más en un mismo estado, o lo que es lo mismo, que no pueden estar juntos. La virtud de los bosones es justamente la contraria: no sólo pueden estar varios en un mismo estado y juntos, sino que buscan ese apilamiento, lo necesitan. Así, Marc toma como reflejo y patrón esa clasificación para postular la existencia de personas solitarias que, como fermiones, no soportan la presencia de nadie”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21163912-3286935678299584691?l=calidafornia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://calidafornia.blogspot.com/feeds/3286935678299584691/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21163912&amp;postID=3286935678299584691&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3286935678299584691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21163912/posts/default/3286935678299584691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://calidafornia.blogspot.com/2008/11/teora-de-la-soledad-una-de-las.html' title=''/><author><name>Raúl Carrillo Arciniega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04335424346676378749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/TR0lkxGn9fI/AAAAAAAAAP8/N70Tk4yk-TQ/S220/Photo%2Bdic%2B27%252C%2B3%2B02%2B30%2Bp.m..jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SQ3jphEel7I/AAAAAAAAAJU/hHxeHQRaHo4/s72-c/female+fermion.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21163912.post-4981520485124744971</id><published>2008-10-26T10:56:00.004-04:00</published><updated>2008-10-26T11:14:07.241-04:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SQSHeVPdPKI/AAAAAAAAAIo/ZMH4zdFUWZQ/s1600-h/Flor+testigos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 220px; height: 288px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_liqGzZdHLhE/SQSHeVPdPKI/AAAAAAAAAIo/ZMH4zdFUWZQ/s400/Flor+testigos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261479219843382434" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;El problema de la realidad y la existencia de seres imaginarios que no se ven a diario&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: georgia;font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida está propuesta por mortificaciones secretas e imitaciones menos tendenciosas. A veces quiero sorprenderme por la realidad que suelo ver afuera. Ahora que estoy aquí, descubro que las necesidades de la humanidad entre aquellos que hablamos una lengua u otra son abismales. Los que llegan aquí, este especie de país hedénico en donde las cosas se consiguen con facilidad y la riqueza se desparrama por todos los lados,  sienten que por no haber muerto a manos de gente infame en la cruz de la frontera tienen un ángel protector al que le deben de brindar toda la devoción necesaria. Y tal vez tengan razón, han salido de la miseria y han encontrado la comida en la mesa, han aprendio palabras distintas para nombrar su mundo circundante y no saben qué es ahora del país al que no han vuelto, a muchos no les interesa, y encuentran la fortuna y después, agradecidos por continuar con vida por estas latitudes, vuelcan esa gratitud hacia alguna clase de dios que viene acompañado de alguna clase de secta cristiana que ha devenido en toda una industria del consumo de la fe y la devoción por llenar vacíos que sólo la venta masificada puede llenar, espacios que nada ni nadie los puede suplir. No es raro que yo esté especulando tanto cuando estoy tan sensitivo por las cosas que veo y cómo las veo. Por lo general, los que llegan son mexicanos indígenas para quienes el español es sinónimo de una vida con menos miseria, es una lengua, todavía del patrón, es una lengua que el gobierno quiere imponer para unificar los estándares. Los veo, con su rostro broncíneo, en el supermercado, algunos han llegado hasta la puerta promoviendo sus verdades y hasta he caído en sus reuniones en donde cantan y se regodean y se aleccionan y se vuelcan los unos con los otros para amarse y sentir que un nuevo mundo está allá; los veo cuando caminan en grupos para sentirse seguros, los veo y me avergüenzo, no sé por qué, quizá porque la figura del indígena me es tan ajena y entonces me avergüenzo por no saber lo que es ser indígena; los veo cuando voy caminando en u
